SHAKIRA REVELA POR QUÉ MILAN Y SASHA NO FUERON AL FUNERAL Y LA FAMILIA DE PIQUÉ ESTALLA a
SHAKIRA REVELA POR QUÉ MILAN Y SASHA NO FUERON AL FUNERAL Y LA FAMILIA DE PIQUÉ ESTALLA a
El funeral de la abuela de Piqué dejó una imagen que nadie esperaba ver en ningún escenario. Clara Chia sí estaba, Milan y Sasha no. Y la explicación que nadie conoce sobre eso es la más sorprendente y más reveladora de todo lo que hemos contado hasta ahora. La familia de Piqué culpó a Shakira por la ausencia de Milan y Sasha en el funeral.
Lo que nadie sabía es que Shakira fue la primera en ofrecer llevarlos con Piqué y que fue Piqué quien eligió no cumplir las condiciones. Dale like y suscríbete para no perderte nada. Cuando las fotos del funeral de la señora Lina Rovira empezaron a circular por las redes sociales y por todos los medios, había una pregunta que todo el mundo se hacía en voz alta sin encontrar respuesta.
Una pregunta que nadie en ningún medio ha podido responder hasta hoy. ¿Por qué no estaban Milan y Sasha en ese momento tan importante? Piqué había pasado una parte importante del verano con sus hijos. Las imágenes en Portaventura lo confirmaban claramente. Los niños habían viajado con él hasta Nueva York para ver el espectáculo de Shakira en la gran final del mundial.
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Es decir, había contacto frecuente, había visitas, había una relación activa y visible entre Piqué y sus hijos ese verano. Y sin embargo, en uno de los momentos más dolorosos y más íntimos de la vida de Piqué, este verano los niños no aparecieron en ningún momento. Clara Chí sí estaba.
Los padres de Piqué sí, otros familiares también, pero Milan, de 14 años y Sasha de 11 no estuvieron en ningún momento del cortejo fúnebre de su bisabuela paterna. Los niños que tan cerca habían estado de su padre durante ese mismo verano brillaron por su ausencia en ese día tan importante. Eso generó dentro de la familia Piqué algo que las fotos publicadas no mostraron, pero que según las personas cercanas a esa familia ocurrió con mucha intensidad en las horas posteriores al funeral.
Varios familiares presentes le recriminaron directamente a Piqué la ausencia de los niños en ese momento tan especial. Le preguntaron con insistencia por qué no habían venido a despedir a su bisabuela. Le dijeron que en un momento tan delicado como ese, los niños tenían que haber estado presentes para despedir a la señora Lina y para acompañar a su padre en el dolor.
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Piqué no les dio ninguna explicación concreta. Según las personas cercanas al proceso, esquivó todas esas preguntas con el mismo silencio que mantiene cuando algo lo incomoda de verdad. No dijo que había sido decisión de Shakira. no dijo que había habido algún problema con las fechas o con los vuelos. No dijo absolutamente nada concreto que pudiera satisfacer a los familiares que le preguntaban con insistencia.
Y ese silencio total hizo que la familia sacara sus propias conclusiones, que fueron exactamente las que todo el mundo imagina cuando Piquéo explica algo relacionado con sus hijos. que había sido Shakira quien lo había impedido desde Colombia, que había puesto algún impedimento desde Barranquilla, que no había dejado que los niños viajaran para estar con su padre en ese momento tan duro y tan íntimo.
Esa fue la conclusión unánime a la que llegó la familia de Piqué después del funeral, sin que nadie les dijera nada diferente. y era completamente errónea. Porque lo que este canal ha podido descubrir sobre lo que ocurrió de verdad en los días previos al funeral de la señora Lina Rovira es algo que cambia completamente el relato de esa imagen y que cuando se conoce en su totalidad convierte a Shakira en la persona que hizo lo más generoso e inesperado de toda esta historia y a Piqué en el hombre que eligió lo que eligió en el peor momento,
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cuando absolutamente nadie le obligaba a elegir nada. Shakira se enteró del fallecimiento de la señora Lina Rovira estando en Barranquilla con los niños y lo primero que hizo, según las personas cercanas a su entorno, no fue ignorarlo ni guardarlo para sí misma, como muchos habrían hecho en su lugar.
Lo primero que hizo fue llamar a Piqué directamente para dar el pésame. Shakira llamó a Gerrar Piqué directamente para darle el pésame por el fallecimiento de su abuela paterna. Eso solo ya merece un segundo de silencio para entenderlo completamente en toda su dimensión. La mujer que pasó por todo lo que pasó en estos 4 años, que escribió canciones que el mundo entero canta sobre lo que vivió, que ganó juicios importantes, que donó herencias millonarias, que construyó un estadio con su nombre en Madrid, esa mujer cogió el teléfono sin dudarlo y
llamó al hombre que le hizo todo eso para decirle que lo sentía de corazón. Porque la señora Lina Rovira había sido una persona importante en la vida de Shakira durante todos los años que vivió en Barcelona con Piqué. Shakira la conoció personalmente, la trató con respeto y cariño. Tuvo con ella la relación natural y cercana que se tiene con la abuela del padre de tus hijos cuando esa relación es buena durante años.
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Y cuando supo que había fallecido, sintió que lo correcto era llamar independientemente de absolutamente todo lo demás que había pasado. Eso es Shakira en estado puro. Eso es exactamente lo que diferencia a Shakira de absolutamente todo lo demás que rodea esta historia desde el principio. Y durante esa llamada, según las personas que conocen lo que ocurrió en esa conversación tan inesperada, Shakira hizo algo más que dar el pésame, algo que va todavía más allá del gesto de llamar.
le dijo a Piqué que entendía perfectamente que era un momento muy difícil para él, que sabía lo que significaba perder a alguien de esa generación de la familia y que si quería que Milan y Saya estuvieran con él para acompañarle en esos días tan duros y tan difíciles para toda la familia, ella estaba completamente dispuesta a mandarlos desde Colombia en su avión privado.
Shakira le ofreció a Piqué su propio avión privado para traer a Milan y Sasha directamente desde Barranquilla para que pudieran estar con su padre en uno de los momentos más duros de toda su vida. Ese gesto es el más grande y el más inesperado que Shakir ha tenido en estos 4 años de historia, porque es el más humano de los que ha hecho, el que absolutamente nadie le pedía, el que nadie esperaba en ningún escenario posible, el que ella eligió hacer de forma completamente voluntaria, pensando en el bienestar de sus hijos y en el dolor que su padre estaba sintiendo.
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Eso es lo que hizo Shakira en esas primeras horas tras el fallecimiento. Y eso es lo que hace que lo que ocurrió después de esa oferta sea todavía más demoledor e incomprensible para la imagen de Piqué. Piqué aceptó inicialmente la oferta de Shakira. Cuando Shakira le dijo que estaba dispuesta a mandar su avión privado para que Milan y Sasha pudieran estar con él en esos días, Piqué dijo que sí, sin dudarlo, que quería que los niños vinieran, que agradecía el gesto enorme, que necesitaba tener a sus hijos cerca
en ese momento tan duro. Pero Shakira puso condiciones, dos condiciones concretas y muy claras que, según las personas cercanas al proceso, le comunicó a Piqué durante esa misma llamada sin rodeos y que Piqué tenía que aceptar concretamente ambas para que el avión saliera de Barranjilla con Milan y Sasha a bordo.
La primera condición estaba relacionada con Monserrat Bernabéu, con la madre de Piqué, con la mujer que meses atrás había solicitado la revisión de la custodia de Milan y Sasha. Chquira no quería que Monserrat se acercara a los niños durante esos días del funeral. No quería que un momento tan íntimo de dolor se convirtiera en una oportunidad para que Monserrat tuviera contacto directo con Milan y Sasha en un contexto en que Shakira no podía estar presente para protegerlos.
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Después de todo lo que había ocurrido con la solicitud de revisión de custodia, Shakira consideraba que esa condición era completamente razonable y necesaria para la seguridad emocional de sus hijos. Piqué escuchó esa primera condición en silencio y según las personas cercanas al proceso respondió que haría todo lo posible para que su madre no se acercara a los niños durante esos días, que hablaría con ella personalmente, que le explicaría la situación con claridad, que se comprometería a que Monserrat respetara ese límite establecido. Fue
una respuesta que no era un sí completamente claro ni definitivo, pero que Shakira en ese momento interpretó como una aceptación provisional de esa primera condición. La segunda condición era diferente y fue la que cambió todo. La segunda condición de Shakira para mandar a Milan y Sasha al funeral era que Clara Chia no estuviera presente en ningún momento del acto.
Shakira no quería que sus hijos aparecieran en ninguna foto del funeral junto a Clara Chia. No quería que las cámaras, que inevitablemente iban a estar presentes, captaran imágenes de Milan y Sasha junto a la mujer, cuya entrada en la vida de Piqué había destruido la familia. No quería que esas imágenes existieran y circularan por los medios y no quería que sus hijos tuvieran que estar en ese contexto tan íntimo y tan doloroso junto a una persona que para ellos representa una parte muy compleja y muy difícil de su historia personal. Era una condición
que según las personas que conocen lo que ocurrió en esa conversación, Shakira explicó con total claridad y sin ambigüedad, sin rodeos de ningún tipo, sin suavizarla. le dijo a Piqué directamente que su Clara Chí iba a estar en el funeral, Milan y Sasha no iban bajo ningún concepto y que si Clara Chía no estaba, el avión salía de Barranquilla esa misma noche sin problema.
Piqué escuchó esa segunda condición en silencio y lo que ocurrió en los minutos siguientes, según las personas cercanas al proceso, es algo que dice absolutamente todo lo que hay que saber sobre Piqué en este momento de su vida. Pique intentó negociar algo que no tenía negociación posible. Le dijo a Shakira que entendía su posición con Monserrat, que haía lo posible para que su madre no se acercara a los niños durante el acto, que esa primera condición podía cumplirla o al menos intentarlo con garantías, pero que la condición de Clarachía no podía
aceptarla de ninguna forma, que Clarachía iba a estar en el funeral, que era su pareja, que no podía pedirle que no viniera a acompañarle. Shakira le dio tiempo para pensarlo, no colgó el teléfono, esperó en silencio. Piqué siguió intentando encontrar una salida que no existía en ningún escenario. Intentó convencer a Shakira de que si Clara Chia estaba en el funeral, lo haría de forma completamente discreta, que no habría fotos de los niños con ella en ningún momento, que podría gestionarlo de alguna manera para que
Milan y Sasha no tuvieran que interactuar con Clara Chia en ningún momento del acto fúnebre. Shakira escuchó todo eso con paciencia y según las personas que conocen lo que ocurrió en esa conversación, su respuesta fue tan clara y tan directa como la condición que había puesto desde el principio, que no, que si Clara Chia estaba en el funeral, los niños no iban bajo ninguna circunstancia, que era así de simple y de definitivo, que no había ninguna forma de gestionarlo que cambiara esa decisión y que Piqué tenía
que decidir en ese mismo momento qué era más importante para él. Piqué tomó su decisión en silencio. Clarachía estuvo en el funeral. Los niños no. Las imágenes que el mundo vio al día siguiente lo confirman sin que nadie tenga que decir nada más. Ahí estaba Clarachía a su lado, ahí estaban sus padres y los niños no aparecían en ninguna foto del cortejo.
Piqué eligió a Clarachía por encima de sus hijos en el momento más duro de su vida y después de tomar esa decisión, según las personas cercanas al proceso, no explicó a ningún familiar por qué los niños no habían venido. No explicó que Shakira había llamado primero. No explicó que había ofrecido el avión.
No explicó que había puesto condiciones. No explicó que él había elegido libremente no cumplir una de ellas. Los dejó creer lo que quisieran creer. Y lo que quisieron creer que Shakira era la culpable de todo. La ironía es completamente absoluta. Shakira fue la primera en llamar a Piqué, la primera en ofrecer el avión, la primera en intentar que los niños pudieran estar con su padre en ese momento.
Y la familia de Piqué la culpó a ella de que no estuvieran. Y Piquero dejó así, sin corregirlo, sin decir la verdad, dejando a Shakira como la villana de una historia en la que ella había sido la única que había intentado hacer lo correcto desde el principio. Lo que eso significa para la imagen real de Piqué y para lo que Shakira entendió definitivamente sobre él en esa llamada, es lo que el tercer bloque va a cerrar.
Pero antes hay algo fundamental sobre la decisión de Piqué que merece decirse con total claridad, porque Piqué tenía una elección real delante y la elección que tomó no fue forzada por nadie. No fue una crampa de Shakira, fue una elección libre de un hombre que en el momento más doloroso de su vida tuvo que decidir qué era más importante y eligió a Clarachía.
Eso no es una interpretación de este canal, es lo que ocurrió. Las imágenes del funeral lo confirman. Ahí estaba Clara Chía a su lado, ahí estaban sus padres y los niños no aparecían en ninguna foto del cortejo. Piqué eligió a Clara Chí por encima de sus hijos en el momento más duro de su vida y después de tomar esa decisión, según las personas cercanas al proceso, no explicó a ningún familiar por qué los niños no habían venido.
No explicó que Shakira había llamado primero. No explicó que había ofrecido el avión. No explicó que había puesto condiciones. No explicó que él había elegido libremente no cumplir una de ellas. Los dejó creer lo que quisieran creer y lo que quisieron creer que Shakira era la culpable de todo. Piqué dejó que su propia familia culpara a Shakira de algo que Shakira no solo había hecho jamás, sino que había intentado activamente evitar desde el principio.
Eso deja a la familia de Piqué con una responsabilidad enorme. Hay algo que Shakira entendió en esa llamada, que 4 años de juicios y canciones y estadios y herencias no le habían podido confirmar de la misma forma tan directa y tan definitiva que Piqué no había cambiado absolutamente nada de lo que era. No porque lo dijera ella ni porque lo dijeran los medios, porque lo demostró él solo con sus acciones en el momento en que más importaba de toda esta historia.
en el momento exacto en que tenía delante la oportunidad real de elegir a sus hijos sobre todo lo demás, eligió a Clara Chí sin dudarlo y después dejó que su familia culpara a Shakira de lo que él había elegido. Es exactamente lo mismo que lleva 4 años ocurriendo en esta historia sin ninguna excepción. Pique tomando decisiones que afectan profundamente a los demás y dejando sistemáticamente que los demás carguen con todas las consecuencias de esas decisiones.
Piqué eligiendo lo que elige cada vez y dejando que Shakira aparezca como la villana en los momentos en que él no quiere ser el responsable de lo que ocurre. En 4 años no ha cambiado ni un solo centímetro. Suscribíos y activad la campanita porque esta historia no ha terminado todavía porque el 18 de septiembre Shakira sube al escenario del estadio que lleva su nombre en estadio, con Milan y Sasha en el palco VIP junto a Amador Bernabéu.
Y porque lo que ocurrirá ese día histórico es el cierre más poderoso de absolutamente todo lo que hemos contado estos meses en este canal. Compartid este vídeo con quien lleve tiempo siguiendo esta historia desde el principio, porque lo que ocurrió de verdad entre Shakira y Piqué en esa llamada tan importante, nadie lo había contado hasta hoy en ningún medio.
Y porque la imagen de Clara Chía en el funeral y los niños en Barranquilla es la prueba más clara y más definitiva de quién es Piqué cuando tiene que elegir entre las personas que quiere. Y dejad en los comentarios lo que pensáis de todo esto. Si creéis que la familia de Piqué llegará a saber alguna vez lo que ocurrió de verdad en esa llamada.
Si creéis que Clara Chías sabe lo que Piqué eligió ese día y lo que esa elección tan dolorosa significó para sus propios hijos. o si simplemente queréis decirle algo a Shakira, a la mujer que llamó para dar el pésame cuando nadie se lo pedía, que ofreció su avión privado, que puso condiciones absolutamente razonables de madre y que cuando Piqué eligió a Clara Chía, guardó silencio y dejó que la familia pensara lo que quisiera pensar, porque hay algo que esta historia deja absolutamente claro para quien quiera verlo. Shakira hizo
absolutamente todo lo correcto en esa llamada. Llamó cuando nadie esperaba que llamara. ofreció lo que tenía. puso condiciones razonables de madre que cualquier persona en su lugar habría puesto. Y cuando Piqué eligió no cumplirlas, tomó su decisión sin drama ni escándalos y sin hacer de eso una noticia pública.
Nadie supo lo que había ocurrido hasta hoy en este canal y Piqué siguió dejando que su familia la culpara a ella mientras él guardaba silencio. Eso dice algo sobre los dos que no necesita ninguna canción ni ningún estadio para decirlo con fuerza. Lo dice en la realidad concreta de lo que ocurrió ese día. Clara Chía en el funeral junto a Piqué, los niños en Barranquilla con su madre, la familia de Piqué culpando a Shakira por su ausencia y Piqué sin corregir a nadie.
Hay algo más sobre lo que significa esa elección concreta de Piqué que merece decirse con honestidad antes de cerrar. Porque elegir a Clara Chí sobre sus hijos en el funeral de su abueda paterna no es una decisión personal que afecta únicamente a Piqué. Es una señal muy clara de dónde están sus prioridades reales en este momento de su vida.
Y esa señal la captó el mundo que conoce esta historia, aunque no supiera todos los detalles que este canal cuenta hoy. Lo captaron todos los familiares que le recriminaron con dureza la ausencia de los niños. Lo captó la familia entera cuando sacó sus propias conclusiones culpando a Shakira. Y lo captó Shakira en esa misma llamada cuando entendió que Piqué iba a elegir exactamente lo que eligió.
Lo que Shakira sintió cuando Piqué tomó esa decisión, según las personas cercanas a su entorno, no fue sorpresa de ningún tipo. Fue algo mucho más cercano a la confirmación de algo que ya sabía de hacía tiempo, que el hombre que tenía delante en esa llamada era exactamente el mismo hombre que había tomado las mismas decisiones 4 años atrás cuando todo empezó, que seguía eligiendo a Clara Chia cada vez, que dejaba que las consecuencias de sus decisiones las cargaran los demás sin remordimiento aparente, que no había
cambiado nada en absoluto. Y con esa confirmación tan clara, Shakira colgó el teléfono y siguió construyendo lo que estaba construyendo sin mirar atrás, el estadio con su nombre en Madrid, los 12 conciertos históricos, las escuelas del Chocó, la vida completa que eligió para ella y para sus hijos cuando Piqué eligió a Clara Chí la primera vez.
Shakira llega a España el 18 de septiembre con absolutamente todo, con el estadio que lleva su nombre en Madrid, con Milan y Sasha en el palco VIP junto a Amador Bernabéu y con todo lo que construyó pacientemente en estos 4 años de trabajo duro y de decisiones correctas tomadas una a una y con la claridad total y absoluta de haber hecho lo correcto en cada momento de esta historia, incluso en el momento más inesperado de todos, el momento en que llamó a Piqué para dar el pésame, el momento en que le ofreció el avión
privado, el momento en que puso condiciones que cualquier madre del mundo habría puesto. Y Piqué eligió a Clara Chia como siempre. Shakira eligió a sus hijos como siempre. Eso es la historia entera y definitiva. Toda la historia de estos 4 años de una forma que nunca se había podido ver tan clara, resumida en una llamada de teléfono que nadie conocía hasta hoy.
Hay algo sobre Shakira en esta historia concreta que merece decirse como cierre definitivo de este guion, porque Shakira podría haber usado esa llamada para muchas otras cosas si hubiera querido. Podría haber grabado la conversación y publicarla. Podría haberla filtrado a los medios de inmediato.
Podría haberla convertido en un arma más en esta historia que lleva 4 años contándose en los medios de todo el mundo. No hizo nada de eso, ninguna de las cosas que habría podido hacer. Guardó silencio total. Tomó su decisión cuando Piqué eligió a Clarachía y siguió construyendo lo suyo sin hacer del dolor ajeno una noticia propia ni un arma contra nadie. Eso es Shakira de verdad.
No la del escenario del estadio, no la de las canciones millonarias, la de esa llamada silenciosa que nadie conocía. La que cogió el teléfono para dar el pésame a alguien que le hizo daño durante años. La que ofreció su avión privado para que sus hijos pudieran estar con su padre en su peor momento.
La que puso condiciones completamente razonables y cuando Piqué no las aceptó, no montó ningún escándalo público, solo siguió adelante como siempre. Y el 18 de septiembre va a subir al escenario del estadio que lleva su nombre en Madrid con Milan y Sasha en el palco VIP junto a Amador Bernabéu y con todo lo que construyó pacientemente en estos 4 años de trabajo duro y de decisiones correctas tomadas una a una y con la claridad total y absoluta de haber hecho lo correcto en cada momento de esta historia, incluso en el momento más inesperado de todos, el momento en
que llamó a Piqué para dar el pésame, el momento en que le ofreció el avión privado. El momento en que puso condiciones que cualquier madre del mundo habría puesto. Pique eligió a Clarachia como siempre. Shakira eligió a sus hijos como siempre. Eso es la historia entera y definitiva. Toda la historia de estos 4 años de una forma que nunca se había podido ver tan clara, resumida en una llamada de teléfono que nadie conocía hasta hoy.
Hay algo sobre Shakira en esta historia concreta que merece decirse como cierre definitivo de este guían. Porque Shakira podría haber usado esa llamada para muchas otras cosas si hubiera querido. Podría haber grabado la conversación y publicarla. Podría haberla filtrado a los medios de inmediato.
Podría haberla convertido en un arma más en esta historia que lleva 4 años contándose en los medios de todo el mundo. No hizo nada de eso, ninguna de las cosas que habría podido hacer. Guardó silencio total. Tomó su decisión cuando Piqué eligió a Clarachía y siguió construyendo lo suyo, sin hacer del dolor ajeno una noticia propia ni un arma contra nadie.
Eso es Shakira de verdad. No la del escenario del estadio, no la de las canciones millonarias, la de esa llamada silenciosa que nadie conocía. La que cogió el teléfono para dar el pésame a alguien que le hizo daño durante años. La que ofreció su avión privado para que sus hijos pudieran estar con su padre en su peor momento.
La que puso condiciones completamente razonables y cuando Piqué no las aceptó, no montó ningún escándalo público, solo siguió adelante como siempre. Y el 18 de septiembre va a subir al escenario del estadio que lleva su nombre en Madrid con Milan y Sasha en el palco VIP y con Amador Bernabeu a su lado viendo todo, sin necesitar demostrar nada a nadie, sin necesitar decir nada sobre lo que ocurrió en esa llamada que hasta hoy solo ella y Piqué conocían.
Los hechos ya lo dicen todo y siempre lo han dicho, siempre nuestra Shakira, la que hace lo correcto, incluso cuando nadie la está mirando ni se va a enterar y la que cuando alguien la está mirando hace exactamente lo mismo. Siempre lo mismo, siempre lo correcto. Nuestra Shakira siempre. Y hoy desde este canal los contamos nosotros antes que nadie, como siempre.