La noche caía pesada sobre la Ciudad de México cuando Ángela Aguilar notó el primer detalle que no encajaba. Era algo pequeño, casi imperceptible para cualquiera que no conociera a Cristian Nodal como ella lo conocía. Pero ahí estaba esa mirada perdida, esa sonrisa que no alcanzaba sus ojos, esa forma de teclear en su teléfono con una urgencia que parecía más ansiedad que entusiasmo.

Lo que Ángela no sabía en ese momento era que estaba a punto de descubrir una verdad que pondría a prueba no solo su relación, sino todo lo que creía saber sobre confianza, fama y el precio de vivir bajo el escrutinio público. Pero primero hay que entender cómo llegaron hasta ahí. Era mediados de noviembre cuando [música] todo comenzó a cambiar.

Ángela y Cristian llevaban varios meses juntos navegando las aguas turbulentas de una relación que desde el principio había sido objeto de comentarios, especulaciones y opiniones no solicitadas. La prensa mexicana no les daba tregua. Cada salida era fotografiada, cada gesto analizado, cada palabra diseccionada como si contuviera algún mensaje oculto.

Ángela había aprendido a vivir con eso. Crecer como hija de Pepe Aguilar significaba entender desde niña que la privacidad [música] era un lujo que su apellido no podía comprar. Sin embargo, con Cristian era diferente. Con él había encontrado a alguien que entendía esa presión desde adentro, alguien que también cargaba el peso de ser una figura pública desde muy joven, o eso creía ella.

Aquella noche de noviembre, Ángela estaba en su casa, en su habitación del rancho familiar, revisando las redes sociales antes de dormir. Era una costumbre que sabía que debería abandonar, pero que no podía evitar. Necesitaba saber qué decían de ella, de su música, de su familia, de su relación.

Era como una compulsión, una forma de mantener el control sobre una narrativa que muchas veces parecía escribirse sola. Y entonces lo vio. Un video corto grabado por algún fan desde lejos en lo que parecía ser un restaurante elegante de Guadalajara. En el video, Cristian estaba sentado en una mesa con varias personas. Ángela reconoció a algunos miembros de su equipo de producción, su manager, pero había una mujer que no conocía.

Joven, elegante, sentada demasiado cerca de Cristian, demasiado cómoda. No seas paranoica, la Ángela, se dijo a sí misma, cerrando la aplicación con más fuerza de la necesaria. Pero la imagen ya estaba grabada en su mente. Y lo peor no era la mujer. Lo peor era que Cristian no le había mencionado que estaría en Guadalajara esa noche.

Le había dicho que tenía una reunión en Monterrey o se había equivocado ella. Había dicho Guadalajara y ella había entendido mal. Ángela se quedó despierta hasta las 3 de la mañana dándole vueltas al asunto, revisando sus mensajes, buscando la conversación donde Cristian le había contado sobre su viaje.

Cuando por fin la encontró, su corazón se hundió. Tengo que ir a Posso Shumas Monterrey mañana, amor. Unas reuniones pesadas con el equipo. Te extraño ya. Monterrey, no Guadalajara. Puede haber cambiado de planes, [música] pensó Ángela. Pero la duda ya había echado raíces. A la mañana siguiente, Ángela despertó con un mensaje de Cristian.

Buenos días, preciosa. Anoche fue eterno. Estas reuniones me tienen frito. ¿Qué haces hoy? Ángela leyó el mensaje tres veces. Anoche reuniones. ¿Por qué no mencionaba que había estado en Guadalajara? ¿Por qué seguía diciendo que estaba en Monterrey [música] cuando ella había visto el video? Sus dedos se movieron casi por voluntad propia.

¿Cómo estuvo Monterrey? La respuesta llegó rápido. Cansado, pero bien. Ya sabes, puras cosas de trabajo. Ángela sintió un nudo en el estómago. Había algo raro en todo esto. Cristian nunca había sido de los que ocultaban cosas. Siempre había sido directo, a veces hasta brutalmente honesto. Entonces, ¿por qué esta evasiva? Decidió no presionar.

Tal vez era su imaginación. Tal vez el video era viejo y alguien lo había publicado como si fuera reciente. “Tal vez, tal vez estás enloqueciendo”, se dijo en voz alta, levantándose de la cama, pero la sensación persistía como una piedra en el zapato que no podía ignorar. Los días siguientes fueron extraños.

Cristian seguía siendo cariñoso en sus mensajes, pero había algo distinto. Sus llamadas eran más cortas, sus respuestas más espaciadas. Cuando Ángela le preguntaba sobre su día, él daba respuestas vagas, [música] generales, sin los detalles específicos que antes compartía con entusiasmo. Estoy siendo paranoica, se repetía Ángela cada vez que la ansiedad amenazaba con consumirla.

Es solo que está ocupado. Todos estamos ocupados. Pero entonces llegó el segundo indicio. Era un viernes por la tarde. Ángela estaba en el estudio con su papá grabando algunas pistas para su nuevo álbum. Pepe era un perfeccionista y la sesión se había extendido más de loprevisto.

Cuando finalmente hicieron una pausa, Ángela revisó su teléfono y encontró varios mensajes de amigas suyas, todas [música] enviándole el mismo enlace. Era un artículo de una revista de espectáculos. Problemas en el paraíso. Cristian Nodal, visto sin Ángela Aguilar en evento exclusivo. El artículo venía acompañado de fotos. Cristian en una fiesta privada rodeado de gente de la industria.

Y ahí estaba otra vez la misma mujer del video de Guadalajara. Esta vez estaban parados juntos. Él con una mano en su espalda baja mientras posaban para una foto. ¿Quién es ella? Pensó [música] Ángela sintiendo como la temperatura de su cuerpo subía. El artículo especulaba, mencionaba que la mujer era una productora musical emergente que había trabajado con varios artistas importantes, que había química evidente entre ella y Cristian.

Las palabras fuentes cercanas [música] y rumores aparecían constantemente, pero el mensaje era claro. Había algo sucediendo entre Cristian Nodal y esta misteriosa mujer. Ángela leyó el artículo completo, luego lo volvió a leer buscando algún indicio de que todo fuera una fabricación de la prensa, pero las fotos eran [música] reales, la cercanía era innegable y Cristian nuevamente no le había mencionado nada sobre esta fiesta.

“Mija, ¿estás bien?” La voz de Pepe la sacó de su trance. Ángela levantó la vista. Su padre la observaba con esa mirada que conocía también. esa mezcla de preocupación y conocimiento. Pepe Aguilar no era tonto. Sabía leer a sus hijos mejor que nadie. Sí, papá, todo bien, mintió Ángela guardando su teléfono. Pepe se acercó sentándose en el brazo del sofá junto a ella.

¿Sabes que puedes hablar conmigo de lo que sea, verdad? Ángela asintió, pero no dijo nada más. ¿Qué podía decir? que sospechaba que Cristian le estaba ocultando algo, que las redes sociales la estaban volviendo loca, que no sabía si confiar en su intuición o en su pareja. “La fama complica todo”, dijo Pepe después de un momento, como si pudiera leer sus pensamientos.

La gente ve lo que quiere ver, crea historias donde no las hay. Pero también hizo una pausa eligiendo sus palabras cuidadosamente. También tienes que confiar en tu instinto, mija. Si algo no se siente bien, probablemente no lo está. Ángela sintió cómo se le hacía un nudo en la garganta. No quería llorar frente a su papá.

No quería admitir que tal vez, solo tal vez, había algo de verdad en sus sospechas. Voy a hablar con él, dijo finalmente. Pepe asintió. Eso es lo correcto. La comunicación es la base de todo, pero Ángela la miró directamente a los ojos. También prepárate para escuchar cosas que tal vez no quieras oír y sobre todo, no dejes que nadie te falte al respeto.

Ni la prensa, ni los fans, ni nadie, [música] especialmente nadie que diga amarte. Las palabras de su padre resonaron en su cabeza el resto del día. Esa noche Ángela decidió que era momento de confrontar la situación. llamó a Cristian esperando escuchar su voz, necesitando ver su cara aunque fuera a través de una pantalla.

Pero la llamada fue directamente a buzón de voz. Intentó de nuevo. Buzón de voz. Le envió un mensaje. Necesito hablar contigo. Llámame cuando puedas. Una hora pasó, luego dos, [música] luego tres. Cuando finalmente su teléfono sonó, ya era medianoche. Ángela contestó al primer timbrazo. Perdón, amor.

Estaba en una cena de trabajo y no podía contestar. La voz de Cristian sonaba cansada, pero también algo tensa. ¿Dónde estás?, preguntó Ángela tratando de mantener la calma. En la sede MX, acabo de llegar al hotel. ¿Viste el artículo? Silencio del otro lado. Un silencio que duró demasiado. ¿Qué artículo? [música] Preguntó Cristian finalmente, pero había algo en su tono que sonaba falso. Preparado.

El de la revista de espectáculos. Las fotos de la fiesta. Otro silencio. Ángela, [música] eso no es nada, es trabajo. Esa mujer es una productora. Estamos trabajando en un proyecto juntos. ¿Qué proyecto? Es algo nuevo. Todavía no puedo hablar de eso. No puedes o no quieres. Ángela, por favor, no empieces con esto.

Ya sabes cómo es la prensa. Hacen drama de todo. Entonces, dime quién es ella, dime de qué trata el proyecto. Dime por qué me dijiste que estabas en Monterrey cuando en realidad estabas en Guadalajara. Más silencio. Este era diferente. Era el silencio de alguien que acaba de ser descubierto. Te puedo explicar eso, comenzó Cristian. Entonces, explícamelo.

Ángela escuchó cómo él respiraba profundamente del otro lado de la línea. Podía imaginarlo, seguramente pasándose la mano por el cabello como hacía cuando estaba nervioso. Mira, hay cosas que están pasando con mi carrera, cambios grandes y no quería involucrarte hasta que todo estuviera más claro.

Involucrarme, Cristian, soy tu pareja. Se supone que compartimos las cosas importantes. Lo sé, lo sé, pero esto es complicado. Hay personasinvolucradas, contratos, cosas legales. No es tan simple como solo contártelo. Y esa mujer, ella sabe más de tus cosas complicadas que yo. No es así. Entonces, ¿cómo es? Porque desde aquí se ve muy diferente. Cristian suspiró.

Ángela, confía en mí, [música] por favor. Solo dame un poco de tiempo para arreglar todo esto y te prometo que te voy a contar todo. Solo dame un par de semanas. Ángela cerró los ojos. Quería creerle. [música] Dios, cuánto quería creerle. Pero había algo en todo esto que no cuadraba.

¿Me estás siendo infiel?, preguntó de repente, la pregunta saliendo de su boca antes de que pudiera detenerla. ¿Qué? Ángela, ¿cómo puedes pensar eso? ¿Cómo puedo no pensarlo? Me mientes sobre dónde estás. Apareces en fotos con una mujer que no conozco. No me cuentas sobre proyectos importantes de tu carrera.

¿Qué se supone que debo pensar? Pensar que confías en mí, que lo nuestro es más fuerte que chismes de revista. No son los chismes lo que me preocupa, Cristian. Es que tú no estás siendo honesto conmigo. Ángela, necesito tiempo. Lo interrumpió ella. Necesito pensar. Tiempo. ¿Qué significa eso? Significa que no voy a contestar tus llamadas por un rato.

Significa que necesito espacio para aclarar mi cabeza. Significa que tal vez deberías usar ese tiempo para decidir si realmente quieres estar en esta relación o si prefieres seguir guardando secretos. Ángela, no hagas esto. Buenas noches, Cristian colgó antes de que él pudiera responder, antes de que pudiera escuchar su voz quebrada diciendo su nombre.

una vez más se quedó ahí sentada en su cama, en la oscuridad de su habitación con el teléfono todavía en la mano, sintiendo como las lágrimas finalmente comenzaban a rodar por sus mejillas. Los días siguientes fueron una tortura silenciosa. Cristian intentó llamarla 17 veces el primer día. Luego mandó mensajes, cada uno más desesperado que el anterior.

Amor, por favor, habla conmigo. No puedo concentrarme en nada. Te necesito. Sé que la Déjame explicártelo todo. Ángela, por favor, no me hagas esto. Ángela leía cada [música] mensaje. Sentía como su corazón se estrujaba con cada palabra, pero no respondía. Necesitaba claridad. Necesitaba que el ruido en su cabeza se calmara lo suficiente para poder pensar con claridad, pero el universo no iba a darle ese lujo.

Al tercer día de su silencio autoimpuesto, las redes sociales explotaron. Alguien había notado que Ángela y Cristian no se habían etiquetado mutuamente en días. No habían comentado en las publicaciones del otro. No habían compartido fotos juntos. [música] Crisis en el paraíso. Ángela Aguilar y Cristian Nodal no se siguen en Instagram. El titular era mentira.

[música] Todavía se seguían, pero la narrativa ya estaba en marcha. Los fans se dividieron en bandos. Algunos defendían a Cristian diciendo que Ángela era demasiado celosa, demasiado controladora. Otros atacaban a Cristian llamándolo mentiroso, infiel, igual que sus relaciones pasadas. Lo peor era que nadie sabía realmente qué estaba [música] pasando.

Todos especulaban, todos opinaban, pero nadie tenía la verdad. Y esa verdad, [música] esa verdad que solo Cristian parecía conocer, seguía siendo un misterio para Ángela. [música] Era Leonardo quien finalmente logró que Ángela hablara. Su hermano apareció en su habitación una tarde sin tocar, con esa actitud de hermano mayor que siempre había tenido, incluso siendo menor que ella.

“Okay, ya estuvo bien de drama”, dijo sentándose en su cama sin pedir permiso. “¿Qué está pasando realmente?” Ángela estaba acostada [música] mirando el techo con los audífonos puestos, pero sin música. No quiero hablar de eso, Leo. Pues qué lástima, porque yo sí quiero. Leonardo le quitó los audífonos. [música] Mira, toda la casa está preocupada.

Mamá anda pensando que estás enferma. Papá está a punta esta a punto de sacar su escopeta e ir a buscar a Cristian. Y yo estoy harto de ver memes sobre ustedes en Twitter. A pesar de todo, Ángela casi sonrió. ¿Desde cuándo te importan los memes? Desde que mi hermana salen todos ellos. Leonardo se recostó junto a ella.

Háblame, Angiei, ¿qué hizo? Y entonces, ¿porque era Leonardo? porque era su hermano y su amigo y una de las pocas personas en el mundo en quien confiaba completamente. Ángela le contó todo. El video de Guadalajara, Las mentiras sobre Monterrey, la mujer misteriosa, las fotos de la fiesta, la conversación telefónica, la sensación constante de que había algo que Cristian no le estaba diciendo.

Leonardo [música] escuchó en silencio y cuando Ángela terminó se quedó pensando por un largo momento. ¿Sabes qué es lo más de todo esto? Dijo finalmente, “Que tal vez él está diciendo la verdad.” Ángela lo miró sorprendida. “¿Qué? Piénsalo. Cristian es muchas cosas, [música] pero nunca ha sido un mentiroso. Cuando terminó con Belinda, lo dijo. Cuando empezó contigo,lo gritó a los cuatro vientos.

Aunque sabía que iba a ser un desmadre, no es su estilo andar en secretos. Pero entonces, ¿por qué? Tal vez realmente hay algo en su carrera que no puede contar todavía. Tal vez firmó algún nd, algún contrato que le impide hablar. La industria es así, Angiei, tú lo sabes. [música] Y las mentiras sobre dónde estaba. Leonardo suspiró.

Esas sí están mal. No te voy a mentir. Pero tal vez tuvo miedo de que preguntaras más y no pudiera contarte. Tal vez pensó que era más fácil evitar el tema por completo. Eso no lo hace menos mentira, Leo. No, no lo hace. Pero hay una diferencia entre mentir porque estás escondiendo algo malo y mentir porque no sabes cómo manejar una situación complicada.

Ángela se quedó callada procesando las palabras de su hermano. Mira, continuó Leonardo. No te estoy diciendo que lo perdones automáticamente o que ignores las banderas rojas. Pero sí te estoy diciendo que tal vez deberías darle la oportunidad de explicarse como realmente explicarse, no en una llamada telefónica a medianoche cuando ambos están alterados.

Y si lo que tiene que decir confirma mis peores miedos, entonces al menos sabrás la verdad y podrás tomar una decisión informada en lugar de torturarte con especulaciones. Ángela sabía que su hermano tenía razón, pero la idea de enfrentar a Cristian cara a cara, de escuchar lo que fuera que tenía que decir, le daba un miedo que no sabía cómo nombrar.

Esa misma noche, mientras Ángela todavía debatía si contactara a Cristian o no, su teléfono sonó. Era un número desconocido. Normalmente no contestaría, pero algo le hizo apretar el botón verde. Hola, Ángela Aguilar. Era una voz de mujer profesional, fría. ¿Quién habla? Mi nombre es Valentina Cortés. Soy la productora con la que Cristian Nodal ha estado trabajando.

El corazón de Ángela se detuvo. Esta era la mujer de las fotos. La mujer misteriosa. ¿Por qué diablos la estaba llamando? ¿Cómo conseguiste mi número?, preguntó Ángela, su voz más dura de lo que [música] pretendía. Eso no importa. Mira, sé que esto es extraño, pero necesitaba hablar contigo. Cristian no sabe que te estoy llamando y probablemente me mataría si se enterara, pero siento que necesitas saber la verdad. La verdad sobre qué.

Ángela escuchó como Valentina respiraba profundamente del otro lado de la línea. Cristian me contrató hace tres meses para producir su próximo álbum, pero no es solo un álbum, es un cambio completo de dirección artística. Quiere alejarse del regional mexicano y explorar otros géneros. Pop, urbano, incluso algo de rock.

Es un riesgo enorme y su disquera está furiosa con él. Ángela se sentó en su cama procesando esta información. ¿Por qué me estás contando esto? Porque firmó [música] un NDA brutal. No puede hablar de esto con nadie fuera del equipo de producción, ni con su familia, ni con sus amigos y definitivamente no con su pareja. La disquera está tratando de detener todo el proyecto.

Amenazaron con demandarlo si la información se filtra antes de que ellos estén listos para anunciarlo. Entonces, ¿no hay nada entre ustedes? Valentina se rió, pero no era una risa cruel. Dios, no. Soy felizmente casada y él [música] está completamente obsesionado contigo. Es irritante. Honestamente, no puede pasar más de 10 minutos sin mencionar tu nombre.

A pesar de la situación, Ángela sintió un calor en el pecho. Entonces, ¿por qué mintió sobre donde estaba? Porque estábamos grabando en secreto. Rentamos estudios fuera de sus ubicaciones usuales para evitar que la prensa nos siguiera. Guadalajara, Monterrey, incluso fuimos a Los Ángeles por unos días.

Él probablemente pensó que era más fácil decirte que estaba en reuniones de trabajo que explicar dónde estaba realmente y arriesgarse a que preguntaras más. Eso sigue siendo mentir. Sí, y es estúpido. [música] Se lo dije. Le dije que la honestidad es siempre la mejor política, pero estaba paranoico. La disquera lo tiene amenazado con terminar su contrato si el proyecto se filtra.

Estamos hablando de millones de dólares, de años de trabajo. Él está aterrado. Ángela se quedó en silencio, su mente trabajando a 1000 por hora. ¿Por qué me estás diciendo todo esto?, preguntó finalmente. Dijiste que él no puede hablar de esto por el ND. Tú no estás atada al mismo contrato. Sí, admitió Valentina.

Pero yo no soy la que está perdiendo a la persona que ama por guardar un secreto. Él está destrozado, Ángela. No ha dormido bien en días, no puede concentrarse en las sesiones. Sigue revisando su teléfono esperando que le escribas. Es triste, honestamente. Entonces, ¿qué se supone que haga con esta información? Eso depende de ti.

Puedes seguir enojada con él por mentir, lo cual es completamente válido. O puedes entender que está en una posición imposible y darle algo de gracia, pero lo que no puedes hacer es dejarlo colgando en estelimbo porque eso está matándolo. Y sinceramente, yo necesito que termine este álbum. A pesar de todo, Ángela casi se rió.

¿Me estás diciendo que arregle mi relación para que puedas terminar tu proyecto? Básicamente sí, pero también porque creo que ustedes son buenos juntos [música] y sería una pena que algo tan estúpido como un NDA lo separara. Después de unos momentos de silencio, Ángela [música] habló. Gracias por llamar. Sé que fue un riesgo.

Lo fue, [música] pero valió la pena si ayuda. Solo dale una oportunidad de explicarse. Okay. En persona, mírale a los ojos. Sabrá si te está diciendo la verdad. Cuando colgó, Ángela se quedó sentada en su cama por largo rato con el teléfono todavía en la mano, sintiendo como todas [música] las piezas del rompecabezas comenzaban a acomodarse.

Ángela sabía que no podía simplemente llamar a Cristian y decirle que quería hablar. Después de casi una semana de silencio, después de todas las llamadas ignoradas y mensajes sin responder, necesitaba hacer esto. Bien, necesitaba verlo cara a cara, en un lugar donde ambos pudieran ser honestos sin las distracciones del mundo exterior.

Así que hizo algo que ni ella misma esperaba. Tomó un vuelo a Guadalajara. Cristian le había contado alguna vez [música] que cuando necesitaba pensar, cuando el peso de la fama se volvía demasiado, se escapaba a una cabaña que su familia tenía en las afueras de la ciudad. Es mi lugar seguro le había dicho.

El único sitio donde puedo ser yo sin que nadie me juzgue. Ángela apostó a que estaría ahí. El viaje fue tenso. Se subió al avión con solo una mochila pequeña, sin decirle a nadie más que a Leonardo a dónde iba. Su hermano había tratado de convencerla de que al menos le avisara a Cristian que iba en camino, pero ella se negó. “Necesito el elemento sorpresa”, le había dicho.

Necesito verlo sin que tenga tiempo de preparar un discurso o pensar en qué decir. Leonardo había suspirado, pero entendía. Llámame cuando llegues. Y Angi, confía en tu instinto. Si algo se siente mal, te sales de ahí. Okay. Okay. Eran casi las 7 de la tarde cuando el Uber la dejó frente a la cabaña.

Era un lugar hermoso, rústico pero acogedor, rodeado de árboles y con una vista impresionante de las montañas. El coche de Cristian estaba estacionado afuera, [música] confirmando su corazonada. Ángela se quedó parada frente a la puerta por un momento, respirando profundo, tratando de calmar los nervios que amenazaban con consumirla.

“Tú puedes hacer esto”, se dijo a sí misma. “Necesitas hacer esto.” Tocó la puerta. Hubo un silencio. Luego pasos. Cuando la puerta se abrió, Cristian se quedó completamente congelado. Sus ojos abriéndose con sorpresa y algo que parecía ser esperanza. Ángela. Su voz apenas era un susurro. Se veía terrible. Tenía [música] ojeras. Su cabello estaba despeinado.

Llevaba una playera arrugada y pants. No parecía la superestrella que salía en las revistas. Parecía un hombre roto. “Hola”, dijo Ángela, su voz más firme de lo que se sentía. “¿Qué? ¿Qué haces aquí? Necesitamos hablar y no por teléfono. De verdad hablar.” Cristian asintió haciéndose a un lado para dejarla pasar.

Sí, sí, por supuesto. Pasa. El interior de la cabaña era cálido, con una chimenea encendida y muebles [música] cómodos. Había una guitarra apoyada contra el sofá, papeles esparcidos por la mesa de centro, una botella de tequila [música] medio vacía, señales de alguien que había estado solo con sus pensamientos por demasiado tiempo.

“Siéntate”, ofreció Cristian señalando el sofá. ¿Quieres algo de tomar? Agua. T agua está bien. Él fue a la cocina y Ángela aprovechó el momento para observar los papeles en la mesa. [música] Eran letras de canciones, algunas tachadas, otras con notas en los márgenes. Una en particular llamó su atención. El título decía: “Perdón por el silencio” y las primeras líneas hablaban sobre guardar secretos y el precio de la mentira.

Cristian regresó con dos vasos de mino [música] agua y se sentó en el sofá frente a ella, manteniendo una distancia respetuosa. Parecía nervioso, como si no supiera qué hacer con [música] sus manos. “Gracias por venir”, dijo finalmente. “Sé que no me lo merezco después de Déjame hablar primero.” Lo interrumpió Ángela. “Por favor.

” Él asintió callándose. [música] Ángela tomó un respiro profundo. Estos últimos días han sido los peores de mi vida. No porque [música] estuviéramos peleados, sino porque no sabía en qué creer. No sabía si lo que sentía era intuición real o paranoia. No sabía si debía confiar en ti o protegerme [música] de ti.

Y eso, eso me destrozó, Cristian, porque yo te amo, pero no puedo estar con alguien en quien no confío. Cristian parecía que quería interrumpir, pero se mordió el labio dejándola continuar. Valentina me llamó, continuó Ángela observando como los ojos de Cristian se abrían con shock. mecontó sobre el álbum, sobre el ND, sobre las amenazas de la disquera, todo.

Hijo de Cristian se pasó las manos por la cara. No debió hacer eso. Ahora ella está en riesgo también. Y y ahora entiendo por qué mentiste. Lo interrumpió Ángela. Entiendo la presión. Entiendo el miedo. Entiendo la posición imposible en la que estabas. Pero Cristian. Su voz se quebró ligeramente. Entender no significa que esté okay con ello. Lo sé.

¿Sabes cuántas noches me quedé despierta pensando que tal vez estabas con otra persona? Cuántas veces revisé esas fotos buscando alguna señal de que había algo más entre tú y Valentina. Cuántas veces me convencí de que era estúpida por confiar en ti. Las lágrimas comenzaron a rodar por las mejillas de Ángela y esta vez no intentó detenerlas.

Cristian se movió para acercarse, pero ella levantó una mano. No, déjame terminar. Él se quedó quieto, sus propios ojos brillando con lágrimas contenidas. [música] La confianza no es algo que se pide, es algo que se gana. Y tú la perdiste. Tal vez no de la manera que pensé, tal vez por razones que ahora entiendo, pero igual la perdiste.

Y no sé, no sé si puedo volver a dártela, Ángela. Por favor. La voz de Cristian se quebró. Por favor, no me dejes. Sé que la Sé que debía encontrar una manera de ser honesto contigo. Debí luchar más contra la disquera. Debí decirles que no firmaría nada que me impidiera hablar con la persona que amo. Pero tuve miedo.

Miedo de perder mi carrera, miedo de decepcionar a mi equipo, miedo de todo. ¿Y no tuviste miedo de perderme a mí? Las palabras cayeron como piedras entre ellos. Cristian se derrumbó literalmente cayendo de rodillas frente a ella, las lágrimas ahora corriendo libremente por su rostro. Aterrado.

Estuve aterrado de perderte cada segundo de cada día, pero me convencí de que podía manejarlo, de que podía mantener el secreto solo un poco más y luego todo estaría bien. Fui un idiota, fui un cobarde. Fui todo lo que nunca quise ser. Ángela miró a este hombre, este hombre fuerte y famoso y talentoso, desmoronándose frente a ella y sintió como algo en su corazón se quebraba de una manera diferente.

Cristian, Ángela, [música] yo te amo. Te amo más de lo que he amado a nadie en mi vida y sé que decir eso no arregla nada. Sé que el amor [música] no es suficiente si no hay confianza, pero por favor, por favor, dame la oportunidad de reconstruirla. Dame la oportunidad de demostrarte que puedo ser el hombre que mereces.

Ángela cerró los ojos sintiendo como las lágrimas seguían cayendo. Parte de ella quería abrazarlo, decirle que todo estaba bien, perdonarlo inmediatamente. Pero otra parte de ella, la parte que había pasado noche sin dormir y días llenos de ansiedad, sabía que no podía ser tan simple. Levántate”, dijo suavemente. Cristian se sentó en el piso mirándola con ojos rojos e hinchados.

[música] “Te amo”, comenzó Ángela. “y eso es precisamente el problema. [música] Te amo tanto que estoy dispuesta a perdonarte cosas que nunca perdonaría de nadie más. Pero no puedo, [música] no puedo volver a pasar por esto. No puedo vivir preguntándome si estás siendo honesto conmigo o guardando otro secreto por mi bien. Nunca más, prometió Cristian.

Nunca más te mentiré. Nunca más te ocultaré nada. Si la disquera me pide firmar otro NDA que me impida hablar contigo, les diré que se vayan al Y el álbum, ¿qué pasa con eso? Cristian se limpió la cara con la manga de su playera. [música] El álbum, la verdad sea dicha, no sé si va a suceder. La disquera está amenazando con cancelarlo todo.

Dicen que es un suicidio comercial, que voy a perder a mi base de fans, que es un error terrible. ¿Tú qué crees? Él se quedó pensando por un momento. Creo que tengo 30 años y no puedo cantar las mismas canciones por el resto de mi vida. Creo que necesito crecer como artista. explorar, arriesgarme. Pero también creo que tal vez el timing no es el correcto.

Tal vez necesito pensar más en esto. O tal vez, dijo Ángela lentamente. Necesitas un equipo que apoye tu visión en lugar de pelear contra ella. Cristian la miró sorprendido. Mi papá siempre dice que un artista sin libertad creativa es solo un producto. Y tú, Cristian Nodal, eres mucho más que un producto. Eres un artista. un artista increíble.

Y si tu disquera no puede ver eso, entonces tal vez necesitas una nueva disquera. No es tan fácil. Los contratos, las penalizaciones, nada que valga la pena es fácil. Ángela se levantó del sofá caminando hacia la ventana que daba a las montañas. Pero, ¿sabes que sí es más fácil? Ser honesto, comunicar, confiar en la gente que te ama para apoyarte a través de cosas difíciles.

Cristian se puso de pie, acercándose lentamente a ella. Tienes razón, tienes toda la razón. Y lo siento, Ángela. Lo siento tanto. Ángela se giró para mirarlo. Necesito tiempo. No para decidir si te amo o no, eso ya lo sé,sino para decidir si puedo volver a confiar en ti. Y necesito que entiendas que eso no va a pasar de la noche a la mañana. Entiendo.

¿Qué necesitas de mí? Necesito que me cuentes todo, no solo el álbum, sino sobre cualquier cosa que esté pasando en tu vida. Necesito total transparencia y necesito que si alguna vez te encuentras en una posición donde sientes que no puedes ser honesto conmigo, que me lo digas, que me digas, [música] “Angela, hay algo que no puedo contarte ahora, pero no es porque te esté traicionando.

¿Puedes hacer eso?” Sí, absolutamente sí. Y necesito que entiendas que si vuelves a mentirme, si vuelves a ocultarme algo importante, se acabó. No habrá terceras oportunidades. ¿Está claro? Cristalino. Ángela asintió respirando profundo. Okay, entonces [música] cuéntame. Cuéntame todo sobre el álbum. Cuéntame qué has estado grabando.

Cuéntame por qué es tan importante para ti. Cuéntame todo. Y Cristian lo hizo. Se sentaron en el sofá y durante las siguientes 3 horas [música] él le contó sobre cada canción que había escrito, sobre los nuevos géneros que quería explorar, sobre su miedo de decepcionar a sus fans, pero también su miedo de quedarse estancado artísticamente.

le habló sobre las peleas con la disquera, [música] sobre las amenazas legales, sobre las noches en que se preguntaba si estaba cometiendo el error de su vida. Ángela escuchó todo y lentamente, mientras él hablaba, mientras lo veía ser completamente vulnerable y honesto, sintió como la desconfianza comenzaba a desvanecerse, reemplazada por algo más cálido, más esperanzador.

Cuando Cristian terminó de contarle todo sobre el álbum, ya era pasada la medianoche. habían pedido comida, que llegó fría [música] porque estaban tan inmersos en la conversación que olvidaron ir por ella. Ahora estaban sentados en el suelo frente a la chimenea, compartiendo los tacos que habían recalentado torpemente.

“¿Hay algo más?”, dijo Cristian de repente, su tono más serio. Ángela dejó su taco a medio comer. ¿Qué más? Las fotos que salieron en las revistas, las de la fiesta. Esa noche no fue solo una fiesta, era una presentación del proyecto ante posibles inversionistas. Valentina pensó que si conseguíamos fondos externos podríamos producir el álbum de manera independiente si la disquera se negaba y y funcionó.

Conseguimos el dinero suficiente para producir todo el álbum sin necesidad de la disquera. Pero eso significa hizo una pausa como si le costara trabajo decir las palabras. Eso significa que voy a romper mi contrato con ellos. Van a demandarme. Probablemente voy a perder un montón de dinero en el proceso y es posible que mi carrera nunca sea la misma después de esto.

Ángela procesó esta información. ¿Cuándo tomaste esta decisión? Hace dos días. Después de que dejaste de hablarme, después de que me di cuenta de que estaba a punto de perder lo más importante en mi vida por un contrato de y un grupo de ejecutivos que solo me ven como una fuente de ingresos. Cristian, no, déjame [música] terminar.

Me di cuenta de algo. Todo este tiempo estuve tan preocupado por mi carrera, por no decepcionar a la gente, por mantener mi éxito, que olvidé lo más importante, ser fiel a mí mismo. Y parte de ser fiel a mí mismo es estar contigo, es ser honesto contigo, [música] es construir una vida contigo. Ángela sintió como su corazón se aceleraba.

¿Qué estás diciendo? Cristian tomó sus manos. Estoy diciendo que voy a demandar a mi disquera por liberación de contrato. Estoy diciendo que voy a hacer este álbum de la manera que siempre quise hacerlo, aunque eso signifique empezar desde cero. Estoy diciendo que ya no voy a dejar que el miedo controle mis decisiones.

Y si todo sale mal, y si pierdes todo lo perderé. Pero al menos lo habré perdido siendo honesto, siendo yo mismo y ah la miró directamente a los ojos. Con suerte contigo a mi lado. Ángela sintió las lágrimas nuevamente, pero esta vez eran diferentes. No eran lágrimas de dolor o traición, eran lágrimas de algo que no había sentido en días. Esperanza.

Tengo miedo, admitió Ángela. Tengo miedo de que las cosas se pongan peor antes de mejorar. Tengo miedo de la prensa, de los comentarios, [música] de las especulaciones. Tengo miedo de que tu carrera sufra y que me culpes por eso. Nunca, dijo Cristian firmemente. Nunca te culparía. Esto es mi decisión, una decisión que debí tomar hace meses.

Tú solo me diste la claridad para ver lo que realmente importa. Se quedaron ahí sentados frente al fuego, con las manos entrelazadas, procesando todo lo que habían compartido. “Entonces, ¿qué hacemos ahora?”, preguntó Ángela después de un largo silencio. Cristian pensó por un momento.

“Creo que primero necesitamos hablar con nuestras familias, especialmente con tu papá. Probablemente quiere matarme ahora mismo. Ángela se rió, una risa genuina que se sintió como un bálsamo. Probablemente Leonardotambién tiene algunas opiniones sobre todo esto. Leonardo sabe que estás aquí. Es la única persona que sabe. Le dije que si no le mandaba un mensaje en dos horas, viniera a rescatarme.

¿Ya le mandaste el mensaje, Ángela? Revisó la hora. No. Rápidamente escribió. todavía viva hablando. Creo que va de estar todo bien. La respuesta llegó casi inmediata. Gracias a Dios. ¿Necesitas que vaya? Papá está preguntando. No, pero dile que estoy bien y que Cristian y yo necesitamos hablar con él pronto. Esto va a ser interesante.

Ángela le mostró los mensajes a Cristian, quien palideció ligeramente. Tu papá realmente me va a matar, ¿s verdad? probablemente solo te querrá matar un poquito. Pero si eres honesto con él, si le demuestras que realmente te importo y que estás dispuesto a hacer las cosas bien, creo que lo entenderá. Mi papá es muchas cosas, pero sobre todo es justo.

Pasaron esa noche hablando. No durmieron, no podían. Había demasiado que decir, demasiado que aclarar, demasiado que planear. Cristian le mostró las demos [música] de algunas de las nuevas canciones. Eran diferentes, más experimentales, pero seguían siendo profundamente emotivas. Profundamente él.

Esta es mi favorita, dijo poniendo una canción que comenzaba con una guitarra acústica, pero luego se transformaba en algo más electrónico. La letra hablaba sobre el cambio, sobre soltar el pasado para abrazar el futuro. Es hermosa dijo Ángela. Cuando terminó, ya tiene nombre, metamorfosis, porque eso es lo que estoy haciendo, transformándome en algo nuevo, sin perder la esencia de quién soy.

Me gusta. Mientras amanecía, salieron a la terraza de la cabaña [música] para ver el sol salir sobre las montañas. El aire era frío pero refrescante, limpiando los últimos vestigios de la tensión que había estado entre ellos. ¿Crees que funcionará?, preguntó Cristian, rodeando a Ángela con sus brazos.

Todo esto nosotros. Ángela se recargó en él sintiendo como su calor la envolvía. [música] No lo sé, pero quiero intentarlo. Quiero creer que podemos construir algo más fuerte que antes. Algo basado en honestidad real, no solo en amor. El amor y la honestidad, murmuró Cristian. Suena como una buena combinación. La mejor, acordó Ángela.

se quedaron ahí viendo cómo el cielo cambiaba de negro a púrpura, a naranja a azul, sintiendo como con cada minuto que pasaba, con cada palabra honesta que compartían, estaban construyendo algo nuevo, algo que tal vez, solo tal vez, podría sobrevivir lo que el futuro les tenía preparado. El vuelo de regreso a la Ciudad de México fue tenso.

Ángela y Cristian habían decidido viajar juntos, sabiendo que probablemente serían fotografiados en el aeropuerto. Era inevitable, pero esta vez, en lugar de esconderse o fingir que todo estaba bien, decidieron enfrentarlo. ¿Lista?, preguntó Cristian mientras el avión comenzaba a descender. ¿Alguna vez está listo para el caos?, respondió Ángela con una sonrisa tensa.

Como era de esperarse, había fotógrafos esperándolos en el aeropuerto. [música] Las cámaras empezaron a disparar en el momento en que salieron. Las preguntas volaban desde todas direcciones. ¿Tú cierto que terminaron? ¿Hubo infidelidad? ¿Quién es la otra mujer? Cristian. Ángela, tus padres aprueban la relación.

Cristian apretó la mano de Ángela [música] y juntos caminaron hacia la salida sin contestar ninguna pregunta. Ya habían acordado que no dirían nada hasta que hablaran con Pepe. Esa conversación llegó más pronto de lo esperado. Pepe Aguilar los esperaba en el rancho. Cuando Ángela y Cristian llegaron, estaba sentado en la terraza, una copa de tequila en la mano.

Su expresión inescrutable. Papá”, comenzó Ángela, pero Pepe levantó una mano. “Siéntense”, dijo simplemente. Se sentaron y el silencio que siguió fue uno de los más incómodos que Ángela había experimentado. Finalmente, Pepe habló dirigiéndose directamente a Sookos Tony. Son Christian. Leonardo me contó algunas cosas, pero quiero escucharlo de ti.

¿Qué pasó? Cristian respiró profundo y para su crédito no trató de endulzar nada. le contó todo a Pepe. El NDA, las mentiras, [música] el pánico, la realización de que había estado priorizando las cosas equivocadas. [música] No se defendió, no hizo excusas, solo fue brutalmente honesto. Pepe escuchó todo sin interrumpir.

Cuando Cristian terminó, se quedó en silencio por un largo momento, tomando sorbos de su tequila. Mira, Cristian”, dijo finalmente, su voz calmada pero firme. “Yo también, Starus, he estado en este negocio por mucho tiempo. Sé cómo son las disqueras, sé la presión, las exigencias, los contratos que te amarran las manos, así que entiendo en cierto nivel por qué hiciste lo que hiciste.

” Cristian asintió sin atreverse a interrumpir, pero continuó Pepe y su tono se volvió más duro. Mi hija no es tu disquera, no es tu manager, no es parte de tu equipo, es tupareja y como pareja merece honestidad, especialmente cuando las cosas se ponen difíciles. Lo sé, señor, tiene toda la razón. No he terminado.

Pepe se inclinó hacia delante. Ángela es fuerte, es talentosa, [música] es increíble, pero también es mi hija y he pasado toda su vida protegiéndola de gente que podría lastimarla. No voy a dejar de hacer eso solo porque sea su pareja. No esperaría que lo hiciera. Bien, porque si vuelves a lastimarla, si vuelves a mentirle, si vuelves a poner tu carrera o tus contratos o lo que sea por encima de su bienestar, no va a haber una segunda conversación.

¿Estamos claros? Cristalino, señor. Pepe se reclinó en su silla y por primera vez su expresión se suavizó ligeramente. Ahora cuéntame sobre este álbum que estás haciendo. Leonardo mencionó que vas a romper con tu disquera. Cristian pareció sorprendido por el cambio de tema, pero rápidamente se recuperó. Le contó a Pepe sobre el proyecto, sobre su visión, sobre los riesgos que estaba tomando.

Para sorpresa de Ángela, Pepe escuchó con genuino interés. Incluso hizo algunas preguntas, algunas sugerencias basadas en su propia experiencia navegando la industria musical. “Es arriesgado”, dijo Pepe finalmente, “Pero los mejores movimientos artísticos siempre lo son. Si realmente vas a hacer esto, necesitas estar preparado para una batalla legal, larga [música] y costosa. Lo sé.

¿Tienes un buen abogado?” Tengo uno, pero no es suficientemente bueno. Completó Pepe. Te voy a conectar con el mío. Es un tiburón, pero está de nuestro lado. Si alguien puede ayudarte a salir de ese contrato sin que te destruyan financieramente, es él. Cristian se quedó boquí abierto. Señor Aguilar, yo no sé qué decir.

Puedes empezar por dejar de llamarme señor Pepe está bien. Se levantó caminando hacia Cristian y ofreciéndole su mano. Mira, no estoy diciendo que te perdono completamente, eso va a tomar tiempo, pero veo que te importa mi hija y veo que estás tratando de hacer las cosas bien. Eso es un comienzo. Cristian estrechó su mano visiblemente emocionado. Gracias Pepe.

No lo voy a decepcionar. Más importante, no decepciones a Ángela. Pepe miró a su hija. Y tú, mi hija, asegúrate de que él cumpla su palabra. No dejes que el amor te ciegue a las banderas rojas. No lo haré, papá. Los días siguientes fueron un torbellino. La noticia de que Cristian iba a demandar a su disquera se filtró. causando un frenesí mediático.

Las opiniones estaban divididas. Algunos lo veían como un acto de valentía artística, otros lo veían como un suicidio profesional. La disquera contraatacó con una declaración pública, pintando [música] a Cristian como un artista ingrato que estaba rompiendo un contrato legalmente vinculante. Amenazaron con demandar, no solo por daños, sino también por difamación.

Fue Valentina [música] quien sugirió la jugada maestra. Haz un live stream”, dijo durante una reunión con todo el equipo. Sé completamente transparente, sobre todo, sobre por qué estás haciendo esto, sobre tu visión artística, sobre las presiones que has enfrentado. La gente respeta la autenticidad. “¿Y si se pone en mi contra?”, preguntó Cristian.

“Entonces al menos sabrás dónde estás parado,”, respondió Valentina. “Pero creo que si eres honesto, si les muestras tu corazón, van a apoyarte.” Cristian miró a Ángela, quien había estado sentada en silencio durante toda la reunión. “¿Tú qué piensas, Ángela?” Pensó por un momento. “Creo que la honestidad hasta ahora nos ha servido bien.

¿Por qué detenernos ahora?” Y así, una semana después de su reunión con Pepe, Cristian hizo un live stream desde su estudio de grabación. Era tarde en la noche, sin maquillaje, sin producción elaborada, solo él, una cámara. Y la verdad, buenas noches a todos, comenzó su voz ligeramente temblorosa. Sé que ha habido muchos rumores, muchas especulaciones sobre lo que está pasando en mi vida, sobre mi carrera, sobre mi relación, sobre todo y pensé que era hora de que escucharan todo directamente de mí.

Durante los siguientes 40 minutos, Cristian habló. Habló sobre el álbum, sobre su necesidad de crecer como artista, sobre los conflictos con la disquera. habló sobre los errores que había cometido, sobre las mentiras que había dicho y habló sobre Ángela, sobre cómo casi pierde lo más importante por miedo.

“He aprendido algo importante estas últimas semanas”, dijo mirando directamente a la cámara. El éxito no significa nada si pierdes tu integridad en el proceso. La fama no vale la pena si tienes que sacrificar tu verdad y ninguna cantidad de dinero o reconocimiento puede llenar el vacío de traicionar a las personas que amas. Las lágrimas comenzaron a correr por su rostro, pero no las limpió.

Así que sí, voy a pelear contra mi disquera. Sí, probablemente voy a perder mucho dinero. Sí, mi carrera tal vez nunca sea la misma, pero voy a poder dormir en lasnoches sabiendo que me mantuve fiel a mí mismo y para mí eso vale todo. Cuando el live stream terminó, tenía más de 2 millones de vistas.

Los comentarios eran abrumadoramente positivos. fans, otros artistas, incluso algunos ejecutivos de la industria expresaron su apoyo. Esto cambia todo. Dijo el abogado de Pepe cuando se reunieron al día siguiente. [música] Con el apoyo público de tu lado, la disquera va a pensar dos veces antes de empujarte demasiado.

No quieren una guerra de relaciones públicas que no pueden ganar. Y tenía razón. Dos días después, la disquera contactó a Cristian con una oferta de acuerdo. Terminarían el contrato sin penalidades si Cristian aceptaba no trabajar con ciertos competidores por un año. Era mucho mejor de lo que habían esperado.

¿Qué piensas? Le preguntó Cristian a Ángela esa noche, mostrándole los términos del acuerdo. Creo que es un buen trato. Un año no es tanto tiempo [música] y te da la libertad de hacer el álbum que quieres hacer. Christian firmó el acuerdo al día siguiente. Los meses siguientes fueron de sanación y reconstrucción.

Cristian se dedicó completamente al álbum trabajando con Valentina y [música] un equipo de productores que compartían su visión. El proceso era largo y a veces frustrante, pero también era liberador. Ángela estaba ahí durante todo el proceso, no solo como su pareja, sino como una colaboradora. terminó cantando en dos de las canciones del álbum, aportando su propia perspectiva y talento al proyecto.

“Nunca pensé que trabajaríamos juntos así”, dijo Cristian una noche en el estudio después de terminar una sesión particularmente productiva. “Yo tampoco,”, admitió Ángela. “Pero me gusta, me gusta ver este lado de ti, el artista que no tiene miedo de experimentar. Todo gracias a ti. ¿Sabes? Nada de esto habría pasado si no me hubieras forzado a ser honesto.

No pasó porque tú tomaste la decisión de cambiar. Yo solo te di un espejo para que vieras lo que necesitabas ver. La relación entre Ángela y Cristian también estaba sanando, pero no era fácil. Hubo momentos de tensión, momentos en los que los viejos miedos de Ángela resurgían, momentos en los que Cristian tenía que probar una y otra vez que realmente había cambiado, pero lentamente la confianza se reconstruyó, no de la manera inocente y ciega de antes, sino de una manera más madura, más consciente. Aprendieron a comunicarse

mejor, a ser vulnerables sin miedo, a establecer límites saludables. ¿Sabes qué es lo más raro? dijo Ángela una noche mientras cenaban en su casa, que todo esto, toda esta crisis, toda esta  en cierto modo nos hizo más fuertes. ¿Cómo así? Porque antes estábamos juntos en esta burbuja perfecta, fingiendo que todo estaba bien, que no había problemas, pero ahora sabemos que podemos sobrevivir los problemas.

Sabemos que podemos pelear y reconciliarnos. Sabemos que no somos perfectos, pero estamos dispuestos a trabajar en ello. Cristian tomó su mano a través de la mesa. Nunca voy a dejar de trabajar en ello, en nosotros. [música] Lo prometo. Lo sé. 6 meses después del live stream de Cristian, el álbum finalmente estaba listo.

Metamorfosis se lanzó en junio y la respuesta fue abrumadora. Los críticos elogiaron la valentía artística, la producción innovadora, la profundidad emocional de las letras. Los fans estaban divididos. Algunos amaban la nueva dirección, otros la odiaban, pero todos coincidían en que era auténtico, que era real. El álbum debutó en el número dos en las listas, no tan alto como sus trabajos anteriores, pero considerando todo era un triunfo.

La noche del lanzamiento, Cristian organizó una escucha privada en un pequeño venue en la ciudad de México. Invitó a amigos cercanos, familia, colaboradores. Pepe estaba ahí junto con el resto de la familia Aguilar. Cuando las luces se atenuaron y la primera canción comenzó a sonar, Ángela tomó la mano de Cristian.

Él la miró, sus ojos brillando con emoción y gratitud. “Gracias”, susurró él. “¿Por qué? Por no rendirte conmigo, [música] por darme otra oportunidad, por creer en mí cuando ni yo creía en mí mismo.” Ángela le dio un beso siempre. Mientras la música llenaba el espacio, Ángela pensó en todo lo que habían pasado, las mentiras, las [música] peleas, las lágrimas, los miedos, pero también la honestidad, la reconciliación, el crecimiento, el amor.

[música] No había sido un camino fácil. Probablemente nunca sería fácil, pero era real, era suyo. Y eso pensó Ángela mientras escuchaba la voz de Cristian llenando la habitación. Era más valioso que cualquier cuento de hadas. Era diciembre cuando Ángela finalmente se sentó a escribir sobre toda la experiencia, no para publicarlo, no para las redes sociales, sino para ella misma, una forma de procesar todo lo que había vivido. Querido diario.

Comenzó sonriendo al darse cuenta de lo adolescente que sonaba, [música]pero continuó. Ha pasado un año desde que todo esto comenzó, un año desde que vi ese primer video de Cristian en Guadalajara y sentí que mi mundo se desmoronaba. Si alguien me hubiera dicho entonces que llegaríamos hasta aquí, no sé si lo habría creído.

Cristian y yo seguimos juntos, más fuertes que nunca, diría. Aunque esa frase suena tan cliché, pero es verdad. Hemos aprendido a pelear de manera saludable. [música] Hemos aprendido a ser honestos incluso cuando duele. Hemos aprendido que el amor no es suficiente si no hay respeto, [música] confianza y comunicación.

Su álbum fue un éxito, aunque no del tipo tradicional. No vendió tantas copias como sus trabajos anteriores, pero ganó respeto, [música] ganó credibilidad artística y, más importante, le ganó paz mental. Ahora puede mirarse en el espejo y saber que está siendo fiel a sí mismo. La prensa todavía nos persigue. Los comentarios en las redes sociales todavía son crueles a veces, pero hemos aprendido a no dejar que eso nos defina.

[música] Hemos aprendido que la única opinión que realmente importa es la de las personas que nos aman y nos conocen de verdad. Papá y Cristian tienen una buena relación ahora. Trabajan juntos en algunos proyectos. Y es hermoso ver como papá lo ha aceptado, no solo como mi pareja, sino como un colega y amigo.

Leonardo sigue burlándose de todo el drama, pero también sé que está orgulloso de cómo manejamos las cosas. Me dijo el otro día que le di esperanza de que el amor real todavía existe, incluso en esta industria loca. Somos perfectos, Dios [música] no. Seguimos teniendo nuestros momentos. Seguimos peleando, a veces seguimos aprendiendo, pero la diferencia es que ahora lo hacemos juntos con honestidad, [música] con respeto, con amor real.

Alguien me preguntó ayer si volvería a pasar por todo esto sabiendo lo que sé ahora. Mi respuesta lo sorprendió. Sí, en un instante, porque todo esto, todo este dolor y [música] esta confusión y este crecimiento nos convirtió en lo que somos hoy. Y me gusta lo que somos. No sé qué nos depara el futuro. Tal vez nos casemos algún día, tal vez no, tal vez tengamos hijos, tal vez construyamos carreras separadas o hagamos más música juntos. No tengo idea, pero sé esto.

Pase lo que pase, lo enfrentaremos juntos con honestidad, con valentía, con amor. Y eso creo es todo lo que realmente necesitas. Con amor [música] y esperanza, Ángela cerró su diario y miró por la ventana. Cristian llegaría en cualquier momento para la cena familiar. Navidad estaba a la vuelta de la esquina [música] y tenían mucho que celebrar.

Su teléfono vibró. Era un mensaje de Cristian. Llegando en cinco. Te amo. Ángela sonrió escribiendo de vuelta. Te amo también. Maneja con cuidado. Simple, honesto, real, exactamente como debería ser.