A los 91 años, Pat Boone revela el secreto oculto de Elvis Presley

La historia del rock and roll no puede contarse sin mencionar dos nombres que marcaron a toda una generación: Elvis Presley, el Rey, y Pat Boone, el cantante de voz impecable y apariencia pulcra que dominó las listas de éxitos en los años 50. Durante décadas, ambos fueron vistos como rivales, símbolos de dos formas distintas de entender la música y la juventud. Pero ahora, a sus 91 años, Boone ha decidido romper el silencio y revelar la verdad sobre Elvis, una confesión que ha sorprendido a fans y críticos en todo el mundo.

Los años dorados de la competencia

En los años 50, Elvis Presley irrumpió con un estilo provocador, lleno de energía, movimientos de cadera que escandalizaban a los conservadores y una mezcla inédita de blues, country y gospel. Era la encarnación de la rebeldía juvenil.

Pat Boone, en contraste, representaba la “otra cara” de la música popular. Vestía impecablemente, nunca aparecía despeinado y su voz dulce hacía suspirar a madres y abuelas tanto como a las hijas. Canciones como Love Letters in the Sand o April Love lo convirtieron en ídolo de las listas de éxitos.

Durante años, la prensa alimentó la idea de que ambos eran enemigos irreconciliables: Presley, el rebelde salvaje; Boone, el chico bueno de la puerta de al lado.

La verdad que nadie contó

Sin embargo, Boone confesó recientemente que esa supuesta rivalidad fue en gran parte un invento mediático. “La verdad es que Elvis y yo nunca fuimos enemigos. Era todo lo contrario: había respeto, admiración y hasta cariño”, reveló.

Según Boone, Elvis solía bromear sobre lo diferentes que eran:
—“Tú cantas para las mamás… y yo para las hijas”, le dijo en una ocasión, arrancando risas a ambos.

Boone aseguró que Presley lo trataba con calidez cada vez que coincidían, y que en privado se apoyaban mutuamente en medio de la presión de la fama.

La confesión más dura

Lo más impactante de su testimonio fue cuando Boone habló sobre los últimos años de Elvis. Con voz cargada de tristeza, confesó que siempre supo que el Rey estaba en peligro:
—“Lo veías y sabías que algo andaba mal. Su salud, sus hábitos… yo lo veía consumirse. Quise ayudarlo, pero nadie podía detener la maquinaria que lo rodeaba.”

Pat Boone recordó que, poco antes de la muerte de Presley en 1977, tuvieron una conversación íntima. Elvis, cansado y vulnerable, le confesó que sentía que ya no tenía control sobre su vida. “No soy dueño de nada, ni de mi música ni de mi cuerpo”, le dijo. Boone asegura que esas palabras lo persiguieron durante décadas.

Una amistad secreta

Aunque no compartían estilos musicales, Boone reveló que en privado coincidían en algo profundo: su amor por la música gospel. Ambos crecieron cantando en iglesias y nunca perdieron ese vínculo espiritual. “En esas canciones encontrábamos paz, aunque el mundo nos empujara en direcciones opuestas”, contó.

Incluso aseguró que en más de una ocasión cantaron juntos himnos religiosos lejos de las cámaras. “Si el público hubiera escuchado a Elvis cantar gospel en la intimidad, habría entendido quién era realmente. Ese era su corazón”, dijo Boone.

La reflexión de un hombre de 91 años

Hoy, con más de nueve décadas de vida, Boone afirma que no podía irse de este mundo sin contar su verdad sobre Elvis:
—“Fue un genio, pero también fue una víctima. Detrás del mito había un hombre herido, atrapado por su fama. Yo no fui su rival; fui su amigo, aunque no siempre lo supimos demostrar.”

Su confesión ha causado conmoción porque rompe con la narrativa de rivalidad que durante años la industria y los medios repitieron. Boone no solo desmiente los mitos, sino que pinta un retrato humano y doloroso del Rey del Rock.

El impacto en los fans

La revelación de Boone ha sido recibida con emociones encontradas. Algunos fans agradecen que se muestre un lado más íntimo de Elvis, mientras que otros consideran que estas historias debieron permanecer en la privacidad. Sin embargo, la mayoría coincide en que escuchar a Boone hablar con tanta sinceridad y emoción ofrece un cierre inesperado a una relación que marcó la historia de la música.

El legado de dos ídolos

Hoy, Elvis Presley sigue siendo un ícono inmortal, con millones de discos vendidos y un impacto cultural que trasciende generaciones. Pat Boone, por su parte, conserva un lugar especial como uno de los cantantes más vendidos de los años 50 y como símbolo de un tiempo en que la música representaba mundos aparentemente opuestos.

Pero Boone insiste en que la verdadera historia no es de rivalidad, sino de dos jóvenes que, desde trincheras distintas, compartieron un mismo sueño: llegar al corazón del público.

La última palabra

Al final de la entrevista, Boone dejó una frase que resume su confesión:
—“Elvis no fue solo el Rey del Rock and Roll. Fue un ser humano con miedos y dolores. Y si algo lamento es no haber hecho más por él cuando aún estaba aquí.”

Con estas palabras, Pat Boone, a sus 91 años, no solo cerró un capítulo de su vida, sino que también reescribió la historia de su relación con Elvis Presley.