ARDIENTE ESCÁNDALO: “Todas sus promesas fueron solo para llevarme a la cama. No me hagan revelar el contenido de este teléfono”, el drama de grooming entre Alejandro Sanz e Ivet Playà aún no se enfría

La tormenta mediática que rodea a Alejandro Sanz y a Ivet Playà no da señales de calmarse. Lo que comenzó como un simple rumor se ha convertido en uno de los escándalos más sonados del año, sacudiendo tanto a los seguidores del cantante como a la opinión pública en general. La propia Playà rompió el silencio con un grito cargado de rabia: “Todas sus promesas fueron solo para llevarme a la cama. No me hagan revelar lo que tengo en este teléfono”. La declaración, lanzada en medio de lágrimas y furia, no tardó en incendiar las redes sociales.

El conflicto entre ambos se intensificó tras semanas de pleitos legales y presiones mediáticas que dejaron a Playà al borde del colapso. Según ella, las promesas de amor y compromiso de Sanz habrían sido una fachada cuidadosamente construida para manipularla emocionalmente. Con la voz quebrada, Playà denunció haber sido humillada y amenazada hasta sentirse sin aire, incapaz de soportar la presión constante. En contraste, Alejandro Sanz aparece públicamente sonriente, dando la impresión de que el escándalo no altera su vida cotidiana.

El punto más álgido de la disputa se produjo cuando, apenas quince minutos después de las explosivas declaraciones de Playà, el representante de Sanz difundió un comunicado oficial. El mensaje, lejos de apaciguar los ánimos, tuvo el efecto contrario: Playà perdió completamente el control, reaccionando con gritos y acusaciones aún más duras contra el cantante. El contenido exacto del comunicado no se ha revelado en su totalidad, pero testigos aseguran que se trataba de un intento de minimizar el peso de las acusaciones, algo que solo encendió más la indignación de la mujer.

Mientras tanto, las redes sociales se transformaron en un campo de batalla. Miles de usuarios comenzaron a tomar partido: algunos apoyando a Playà y condenando las presuntas acciones de Sanz, mientras otros defendían al cantante y lo veían como víctima de un plan mediático calculado. Hashtags relacionados con el caso se convirtieron en tendencia en cuestión de horas, y la historia acaparó titulares en medios internacionales.

Lo más inquietante es la amenaza velada que Playà lanzó sobre el contenido de su teléfono móvil. Insinuó que allí se encuentran pruebas capaces de destruir la reputación de Alejandro Sanz de una vez por todas. “Si quieren que hable, lo haré. Tengo mensajes, llamadas y promesas que él no podrá negar”, aseguró con la mirada fija en las cámaras. La posibilidad de que salgan a la luz conversaciones privadas añade un ingrediente explosivo a una trama ya de por sí turbulenta.

Por ahora, ni Alejandro Sanz ni su equipo han dado más declaraciones, manteniendo un silencio que genera aún más especulación. Playà, en cambio, continúa encendiendo la polémica con frases contundentes y gestos de desafío. La historia está lejos de llegar a su fin y, según todo indica, lo peor aún podría estar por venir.