MARTA SAHAGÚN De PRIMERA DAMA a Ser AMENAZADA por sus PROPIOS HIJOS
A los 17 años la casaron con un veterinario de pueblo 5 años mayor que ella. dejó la preparatoria donde era presidenta de la sociedad de alumnos y se mudó a Chilpancingo, Guerrero, [música] tierra brava, donde los hombres cargaban machete o pistola y las mujeres aprendían a callarse. A los 48 años llegó a Los Pinos de la mano de Vicente Fox [música] como primera dama del primer presidente de oposición en 71 años, con un sueño que confesó llorando ante la periodista argentina [música] Olga Bornat, ser la Eva Perón mexicana,
la defensora de los descamisados. A los 52 años enfrentó la investigación más devastadora de su vida cuando su propio hijo Manuel admitió en televisión nacional ante el periodista Miguel Badillo que sí, que él y su hermano Jorge Alberto habían llamado directamente a funcionarios de Pemex para conseguir contratos.
[música] Contratos que la Comisión Investigadora de la Cámara de Diputados presidida por Jesús González Esmal documentó por un total de 6000 millones de pesos. A los 55 años, su sueño presidencial se hizo trizas cuando Vicente Fox la descartó públicamente como su sucesora ante la presión mediática y México la recordó no como la Eva Perón que prometió ser, sino como la primera dama que visitaba barriadas marginales vestida de Chanel y Lision, mientras sus hijos pasaban de un simple bocho a heads [música] privados en 6 años.
Hoy tiene 72 años y vive en el rancho San Cristóbal en San Francisco del Rincón. Guanajuato, sin aparecer en público desde hace años, sin dar entrevistas desde 2007, [música] sin cuentas de redes sociales activas desde septiembre de 2022, mientras una orden de aprensión contra su hijo mayor Manuel sigue vigente en Estados Unidos desde 2019 por fraude electrónico, conspiración, complicidad y encubrimiento.

Su nombre era Marta María Sagú Jiménez, la intelectual de la familia, la segunda de seis hermanos educados por monjas teresianas, la niña brillante [música] que soñaba con ser como Santa Teresa de Jesús, la maestra de inglés que admiraba a mujeres fuertes y rebeldes. Pero el mundo la conoció como la jefa y lo que sus tres hijos, Manuel, Jorge Alberto y Fernando, hicieron con el poder que ella les dio, lo que México descubrió sobre la carta confidencial que envió al Vaticano en 2005 alegando 27 años de violencia doméstica en su primer
matrimonio. lo que realmente pasó en esos cuartos de hotel durante la campaña presidencial del año 2000, cuando ambos estaban legalmente casados con otras personas [música] y lo que la ambición devastadora le hizo a una mujer que prometió ayudar a los pobres mientras según. Documentó la periodista Anabel Hernández, los empresarios le pagaban 10, 15, [música] 20% solo por sentarse con ella.
Es una historia que empezó hace 72 años en una casa grande con patio central en Zamora, Michoacán. [música] Esta es la investigación que la familia Foxagun intentó enterrar durante dos décadas usando todo el poder de Los Pinos. Esta es [música] la historia que Olga Bornat tuvo que contar desde el exilio en Buenos Aires después de recibir amenazas de muerte que la obligaron a abandonar México en 2011.
Esta es la verdad sobre la mujer que pudo haber sido la primera presidenta de México y terminó convertida en el símbolo de todo lo que está mal en la política mexicana. Hoy vas a descubrir cuatro cosas que cambiarán todo lo que creías saber sobre Marta Sagun. Primero, el contenido exacto y las palabras específicas de la carta confidencial que envió al Tribunal Eclesiástico de la Arquidiócesis de León en 2005, solicitando la declaración de nulidad de su matrimonio religioso con Manuel Briviesca Godoy celebrado el 30 de enero
de 1971, alegando violencia doméstica durante 27 años. [música] La misma carta que provocó que demandara a la periodista argentina Olga Bornat y a la revista Proceso por 2 millones de pesos cuando fue publicada el 27 de febrero de 2005. Carta que Marta nunca negó, pero que intentó silenciar con todo el poder presidencial [música] hasta que la Suprema Corte de Justicia de la Nación le negó el amparo el 7 de octubre de 2009.
[música] Segundo, como sus tres hijos Manuel Briviescas Sagú, Jorge Alberto Briviesca Sagú y Fernando Briviesca Sagú, que en 1995 tenían un simple bocho y vendían insumos veterinarios en un local de Celaya, llegaron en 2006 a tener jets privados, empresas petroleras, hoteles, la cadena de supermercados Waldos y presuntos vínculos con el cártel de Sinaloa, mientras la Cámara de Diputados documentaba que ellos y el hermano de Marta, Guillermo Sagun, realizaron llamadas directas a directivos de Pemex [música] que transformaron a la empresa Oceanografía
SADCB de una compañía a punto de ser embargada por Hacienda por 21 millones [música] de pesos en abril de 2000 en un imperio que recibió 32 contratos de Pemex entre 2002 y 2005 por un monto total de 6,000 millones [música] de pesos. Tercero, las palabras textuales y devastadoras que Manuel Briviesca Godoy, el veterinario de Celaya, que fue diputado del PAN junto con Vicente Fox, dijo ante las cámaras el 2 de julio de 2001, exactamente en el momento en que se enteraba por [música] la prensa de la boda civil de su exesposa con el
presidente de México, ella buscaba el poder y ya lo tiene. Creo que se va a quitar el velo de los ojos de mucha gente que hablaba de una mujer muy religiosa, [música] muy especial, pero tiene los defectos de muchos. es ambiciosa, busca sus [música] intereses. Y sobre Vicente Fox, su amigo, su compañero de partido, su hermano de lucha política, las cinco palabras que México nunca olvidó y que explican todo, éramos amigos. Ia abusó.
[música] Y cuarto, ¿por qué Manuel Briviesca Sagun, el hijo mayor de Marta, condenado el 10 de octubre de 2012 por la Corte de Distrito Sur de California bajo el expediente criminal 08C4274 a 3 años de libertad condicional y el pago de $75,000 por fraude con México Gas? empresa fantasma que presentó como propia ante [música] North Star Gas y Centeniel para venderles gas LP a sobreprecio.
Vive hoy en 2026 en Guanajuato, protegido por su madre mientras una nueva orden de aprensión estadounidense. Girada según el periodista Francisco Sea en 2019 espera ser cumplimentada desde hace 7 años por exactamente [música] los mismos delitos: fraude electrónico, conspiración, complicidad y encubrimiento.
Te voy a avisar cuando llegue cada una de estas revelaciones. Si te vas antes del final, [música] te pierdes la cuarta. Y la cuarta es la que explica por qué la mujer que prometió cambiar México, la mujer que lloró en Los Pinos viendo una película de Eva Perón y confesó ante Olga Bornat, “Me inspiro en Eva Perón”. Terminó convertida lo que el diputado federal Elías Cárdenas describió en 2007 como una historia de riqueza desmesurada en unos jóvenes que tenían tal vez un simple bocho y salieron del sexenio en jet. Pero antes de hablar de Jets
privados y órdenes de aprensión, necesitas entender quién era Marth Sagún antes de que el poder la devorara. Necesitas entender a la niña de Zamora que soñaba con ser alguien. 10 de abril de 1953. [música] Zora, Michoacán, una ciudad pequeña al noroeste del estado, tierra de aguacates y fresas, [música] donde todas las familias se conocían y según recordaría Marta, décadas después no había competencia de ningún tipo, porque cada quien sabía lo que era.
No había necesidad de demostrar quién tenía el mejor coche. Nace Marta María Sagú Jiménez, segunda de seis hijos del médico Alberto Sagún de la Parra y Ana Teresa Jiménez Vargas. Mujer que se casó a los 16 años y dedicó su vida al hogar y a la atención de sus seis hijos hasta su fallecimiento. Los hermanos Beatriz la mayor, que se convertiría en su confesora y regidora panista de desarrollo y asistencia social del Ayuntamiento de Zamora.
Luego Marta, después Alberto, que llegaría a ser director del Hospital San José, fundado por su padre Guillermo, que se dedicaría a la compraventa de aguacate y [música] años después haría esas llamadas fatídicas a Pemex. Sofía, [música] que estudiaría en una escuela gastronómica parisina, y Teresa, la menor, ama [música] de casa, una familia católica de clase media acomodada donde el dinero nunca faltó pero tampoco sobraba.
una familia donde el padre médico tenía su consultorio en la propia casa, atendiendo desde las 6 de la mañana hasta las 10 de la noche y llegó a fundar el hospital San José en Zamora y una escuela de enfermería que llevaba el nombre de su esposa, una familia con profundas raíces religiosas [música] que se remontaban generaciones atrás.
El abuelo paterno de Marta, al que todos llamaban papá Yeelleye, tuvo 10 hermanos, ocho varones, cuatro de ellos sacerdotes que dedicaron su vida a la Iglesia Católica. [música] La abuela materna, mamá Lupita, rezaba literalmente todo el día un rosario de 15 misterios, cada media hora sin parar. Imagina eso, una anciana que dedicaba [música] cada minuto de su existencia a rezar.
Cada media hora, desde que amanecía hasta que se dormía. Un rosario completo de 15 misterios, 150 Ave Marías cada media hora, 3600 Ave Marías al día si calculamos 24 medias horas. Una devoción que rayaba en lo obsesivo. Pero aquí está lo importante, [música] lo que Marta recordaría años después con cariño.
A pesar de toda esa religiosidad abrumadora, ella y sus hermanos no estaban obligados a ejecutar [música] prácticas rutinarias. Podían incluso brincarse el rosario sin consecuencias. Nunca hubo ninguna presión y ningún castigo si no queríamos rezarlo. Simplemente había libertad para hacerlo por gusto o convicción, recordó Marta en una de las pocas entrevistas donde habló de su infancia. Libertad.
[música] Esa palabra es absolutamente clave para entender quién fue Martha Sagun y quién se [música] convirtió. Creció en una casa grande con patio central y muchas recámaras distribuidas alrededor. Una de las habitaciones, la pintada de verde manzana, estaba destinada exclusivamente al juego de los niños, llena de juguetes, libros, colores, donde podían hacer ruido y desorden sin que nadie los regañara.
Una casa donde el padre médico atendía pacientes en su consultorio mientras la madre, joven, vital, amante de la lectura, leía novelas y tejía en el pasillo esperando a que los niños regresaran de la escuela. Una casa con disciplina férrea, pero no opresiva ni violenta. Las recámaras debían estar impecables, con las camas perfectamente tendidas y eran solo para dormir, no para jugar ni para estudiar.
Siempre se comía a la misma hora, las 2 de la tarde en punto, con toda la familia junta alrededor de la mesa grande del comedor, sin televisión, solo conversación. Parte del deber implícito, sin regaños ni amenazas, era [música] tener buenas calificaciones en la escuela y hacer la tarea completa antes de jugar. Pero había amor abundante, había estabilidad emocional que muchos niños no tienen.
Había seguridad económica que [música] permitía pensar en el futuro. Había mutuo respeto entre padres e hijos. Marta, según todos los que la conocieron de niña y adolescente, era indiscutiblemente la intelectual de la familia. El primer recuerdo consciente de su vida que contó décadas después [música] es a los 4 años.
vestida de mariposita color amarillo para algún festejo en el kinder, [música] sintiéndose la niña más bonita del mundo. Su infancia, como ella la describió en las pocas ocasiones en que habló de esos años, [música] se antoja literalmente de sueño perfecto. Estudió la primaria y la secundaria con las madres teresianas en el colegio América de Zamora, una institución católica prestigiosa [música] donde estudiaban las hijas de las mejores familias de la ciudad.
Las hermanas teresianas, religiosas de la orden fundada por Enrique de Usó, eran extraordinariamente estrictas con la disciplina y el comportamiento. Cuando Marta y sus compañeras subían la escalera de mármol del colegio haciendo ruido con los zapatos, hablando y riendo, las hacían bajar de nuevo [música] en completo silencio, para que aprendieran a subirlas sin hacer ni un solo sonido.
[música] Disciplina absoluta, silencio cuando se requería. Obediencia aparente a la autoridad. Guarda estos tres conceptos fundamentales, porque esta combinación específica de disciplina exterior, silencio estratégico y obediencia aparente, mientras por dentro ar de una rebeldía contenida, marcará absolutamente [música] toda la vida posterior de Marta Sagú hasta el día de hoy.
De las hermanas teresianas, de esas monjas estrictas que la formaron durante 12 años, heredó algo que la perseguiría y la definiría para siempre. una profunda, casi mística veneración por Santa Teresa de Jesús, Santa Teresa de Ávila. Santa Teresa, [música] según describió la propia Marta años después en entrevistas, una mujer increíblemente fuerte de carácter, profundamente rebelde cuando era necesario, aguerrida en sus convicciones, que sin duda alguna dejó una huella imborrable en mi vida y en mi forma de ver el mundo.
Santa Teresa fundó 17 conventos de monjas carmelitas descalzas contra la voluntad expresa de [música] la jerarquía masculina de la Iglesia Católica del siglo X. Santa Teresa escribió libros revolucionarios sobre mística y experiencia religiosa personal [música] que la Inquisición Española intentó quemar y prohibir por considerarlos peligrosos.
[música] Santa Teresa fue una mujer que categóricamente no se dejó silenciar por los hombres poderosos de su época, que la veían como una amenaza al orden establecido. Y Marta admiraba profundamente, casi con devoción religiosa, esa rebeldía santificada. Marta creía, genuinamente creía desde muy joven que ella también había sido elegida personalmente por Dios para algo grande e importante.
Marta creía que como Santa Teresa 500 años antes, estaba llamada específicamente a cambiar el mundo, a desafiar estructuras, [música] a no quedarse callada. Guarda este detalle crucial, porque esa creencia mesiánica, esa certeza de ser elegida para un destino especial, la acompañará intacta hasta Los Pinos y será precisamente la semilla de su perdición [música] final.
En la preparatoria, Marta destacaba entre todas sus compañeras. [música] era presidenta electa de la sociedad de alumnos, la líder estudiantil reconocida, brillante académicamente, [música] con calificaciones sobresalientes en todas las materias, carismática [música] naturalmente, con habilidad para conectar con personas de diferentes edades.
líder natural que organizaba eventos, resolvía conflictos, representaba a sus compañeras. estudiaba en la mañana y regresaba voluntariamente por la tarde al colegio 3 horas más [música] de manera completamente voluntaria para actividades extraquerelers y grupos de estudio. Aprendió [música] inglés con fluidez, lo que en el México de los años 60 era una ventaja enorme.
Estudió administración de empresas, una carrera poco común para mujeres en esa [música] época. La familia Sagún la veía con gran futuro, con propósito claro, con posibilidades reales de ser alguien importante. La niña brillante estaba destinada a grandes cosas. Todos lo sabían, todos lo esperaban. [música] Hasta que en 1971, a los 17 años y 9 meses exactamente, [música] todo cambió para siempre.
30 de enero de 1971. Marta María Sagú Jiménez, 17 años recién cumplidos, brillante, presidenta de la sociedad de alumnos con toda una vida de posibilidades infinitas por delante. Se casa por la iglesia con Manuel Briviesca Godoy en una ceremonia religiosa en Zamora. Manuel es veterinario de profesión titulado con su propio consultorio.
5 años mayor que ella, 22 años al momento de la boda. Miembro activo del [música] partido Acción Nacional desde muy joven. Un hombre que años después llegaría a ser regidor del Ayuntamiento de Celaya y diputado local junto con Vicente Fox Quesada. Pero en enero de 1971 es simplemente un veterinario joven que se casa con un adolescente de 17 [música] años.
Marta abandona la preparatoria sin terminarla. Abandona sus estudios formales de administración [música] de empresas. Abandona Zamora, su ciudad natal, su casa grande con patio, su familia protectora y se muda con su flamante esposo a Chilpancingo, Guerrero, a 500 [música] km de distancia. Chilpancingo, capital [música] del estado de Guerrero.
Tierra brava como pocas en México. Una de las ciudades más violentas del país, [música] incluso en los años 70. Tierra donde los hombres, literalmente no es exageración, cargaban machete al cinto o pistola en la cintura como parte de su vestimenta normal. Tierra de violencia cotidiana, de guerrilleros en las montañas, de narcos emergentes, tierra donde las mujeres, especialmente las esposas jóvenes, aprendían rápidamente a callarse, a obedecer, a no preguntar, a sobrevivir. Imagina eso con claridad.
Visualízalo. Una chica de apenas 17 años, educada por monjas estrictas en un colegio católico de élite, disciplinada, brillante, admiradora de Santa Teresa de Jesús, la mujer rebelde que desafió a la Iglesia, dejando absolutamente todo, su educación, su futuro, sus sueños, para casarse con un veterinario de 22 [música] años y mudarse a una de las ciudades más peligrosas y violentas de México.
¿Por qué? Amor verdadero a los 17 años, presión familiar intensa para casar la joven, como todavía se acostumbraba en muchas familias católicas conservadoras de esa época. Escape desesperado de algo oscuro en [música] Zamora que nadie vio ni supo. Embarazo no planeado que había que ocultar [música] con un matrimonio rápido.
Nunca lo sabremos con certeza absoluta. Marta nunca ha hablado públicamente de las razones reales [música] de ese matrimonio tan joven. Lo que sí sabemos con certeza, lo que Marta confesó por escrito 34 años después en una carta oficial al Vaticano, [música] es esto que cambia toda la narrativa. Durante los siguientes 27 años completos, vivirá un matrimonio que ella misma describirá ante las autoridades eclesiásticas de la Santa Sede como marcado sistemáticamente por violencia doméstica, violencia física, emocional [música] o ambas. Nunca lo especificó
públicamente. Violencia que, según su carta, duró 27 años sin interrupción. Violencia que nunca denunció públicamente ante ninguna autoridad mientras estuvo casada. Violencia que guardó en silencio absoluto, como le enseñaron las monjas teresianas a subir escaleras sin hacer ruido. Violencia que solo mencionó, que solo puso por escrito oficialmente cuando necesitó urgentemente algo específico, anular su matrimonio religioso para poder casarse por la Iglesia Católica [música] con el presidente de México. Pero eso está
todavía 34 años en el futuro lejano. En enero de 1971, Marta Sagú de Briviesca tiene 17 años recién cumplidos y acaba de mudarse a Chilpancingo con un hombre 5 años mayor que ella al que apenas conoce realmente. La vida allí, [música] en ese chilpancingo violento y caluroso, es indescriptiblemente difícil para una chica de 17 años acostumbrada al confort de Zamora.
El clima es sofocante, húmedo, insoportable para alguien del altiplano. La violencia es cotidiana, se escucha, se siente, se respira en las calles. El machismo es abrumador, aplastante, [música] sin matices. Pero Marta, la intelectual, la disciplinada, [música] la que aprendió a subir escaleras en completo silencio cuando las monjas lo ordenaban, encuentra la manera de sobrevivir día tras día.
tiene su primer hijo varón Manuel Briviescagú, nacido aproximadamente en 1972 o 1973. Luego llega el segundo, Jorge Alberto Briviescas Saagú, nacido aproximadamente en 1975 o 1976. [música] Y finalmente el tercero, Fernando Briviesca Sagun, nacido el 16 de agosto de 1981, el único cuya fecha de nacimiento es pública.
Tres varones, tres hijos que 25 o 30 años después la convertirán en el símbolo internacional de la corrupción política mexicana. Tres hijos cuyos nombres quedarán grabados en la historia de México por las peores razones posibles. Pero en los años 70 y principios de los 80 solo son niños pequeños que necesitan comida, ropa, educación, amor.
Después de varios años en Chilpancingo, la familia Briviesca Saagún regresa finalmente a Guanajuato, no a Zamora, la ciudad natal de Marta, a Celaya, ciudad más segura que Chilpancingo, más moderna, más cercana geográficamente a Zamora, pero suficientemente [música] lejos como para mantener independencia. Manuel Briviesca monta un negocio modesto de venta de insumos veterinarios, vacunas, medicamentos, equipos, todo lo necesario para veterinarios y ganaderos de la región.
Es un negocio pequeño pero funcional. La familia vive bien económicamente, [música] pero sin lujos de ningún tipo. Tienen, según documentaría años después con precisión el diputado federal Elías Cárdenas, un simple Volkswagen Sedán, un bocho blanco o base, el coche más común y económico de México, un bocho. Guarda [música] ese detalle específico porque en 6 años ese bocho se transformará en heads privados.
Marta retoma su trabajo interrumpido como maestra de inglés en la Universidad Laista Benavente de Celaya. La intelectual que abandonó sus estudios a los 17 [música] años vuelve finalmente a enseñar. La mujer que admiraba a Santa Teresa vuelve a tener una voz pública, aunque sea en un salón de clases.
Manuel Briviesca, activo [música] políticamente, se involucra cada vez más en el partido Acción Nacional. se vuelve regidor del Ayuntamiento de Celaya por el PAN en algún momento de los años 80. Un cargo local modesto pero respetable. El PAN es un partido joven en términos históricos, fundado en 1939 como oposición al PR, que representa los valores católicos, conservadores, empresariales, que atrae naturalmente a familias como los [música] Briviesca y los Agun.
Y entonces, en 1988, cuando Marta tiene 35 años y sus tres hijos todavía son menores de edad, da un paso que lo cambiará absolutamente todo en su vida. Se afilia formalmente al partido Acción Nacional, no como esposa del regidor Manuel Briviesca, no como señora de Briviesca que acompaña a su esposo, como Marta Saagú, con nombre propio, [música] con identidad política propia, con ambiciones propias y rápidamente, sorprendentemente rápido, asciende en la estructura del partido.
Consejera nacional del PAN, representando a Guanajuato. Consejera estatal del PAN en Guanajuato, secretaria de promoción política de la mujer en el estado de Guanajuato, un cargo que le permite construir redes con mujeres políticas de todo el estado. Secretaria de organización en el Comité Ejecutivo Estatal del PAN en Guanajuato, un cargo de poder real dentro de la estructura partidista.
La mujer que había abandonado la preparatoria a los 17 años para casarse estaba renaciendo política [música] y personalmente. La mujer que había vivido 17 años en la sombra absoluta de su esposo veterinario estaba encontrando finalmente su propia voz política y su propio espacio de poder.
La mujer que admiraba desde niña a Santa Teresa de Ávila estaba descubriendo que ella también podía ser aguerrida, rebelde cuando era necesario, fuerte de carácter, capaz de desafiar estructuras. Marta Sagú, 35 años, tres hijos, [música] ve finalmente una oportunidad real de ser alguien importante. 1994, [música] elecciones municipales en Celaya, Guanajuato.
Marta Saagú, 41 años, [música] se postula oficialmente como candidata del partido Acción Nacional a la Presidencia Municipal de Celaya. Hace campaña [música] intensa durante meses. Recorre colonias, barrios, comunidades rurales. Promete cambio, transparencia, [música] atención a los más necesitados. Su esposo Manuel la apoya [música] públicamente en la campaña.
Le di la oportunidad de hacer algo importante la política dirá el años después con amargura profunda en cada palabra. [música] Las elecciones llegan, los votos se cuentan. Marta pierde. La derrota duele intensamente. Duele porque era su oportunidad largamente esperada de demostrar que era mucho más que la esposa del veterinario y regidor.
Duele porque era su oportunidad de ser como Santa Teresa, de [música] liderar, de cambiar cosas concretas, de ejercer poder real. Duele porque a los 41 años siente que quizá ya no habrá otra oportunidad. Pero en esa derrota electoral aparentemente definitiva, Marta ve algo crucial que Manuel no entiende ni entenderá nunca. Ve con claridad absoluta que el poder político real no se gana con buenas intenciones ni con programas sociales bien diseñados.
Se gana con ambición sin límites. Se gana con estrategia fría. Se gana acercándose inteligentemente a quien tiene el poder real, el poder que importa. Y en Guanajuato en 1994, el poder real, [música] el poder que puede abrir puertas nacionales, tiene nombre y apellido Vicente Fox Quesada. 1995. Vicente Fox Quesada es gobernador del estado de Guanajuato. Tiene 53 años.
Es un empresario exitoso del PAN, exdectivo [música] de alto nivel de Coca-Cola México, carismático, alto, con botas vaqueras de piel [música] exótica y cinturón ancho con nevilla enorme. Un hombre que llegó a la gubernatura después de muchos años de militancia activa en el PAN y trabajo político constante.
Un hombre que rompió de manera histórica [música] 64 años consecutivos de hegemonía priista en el gobierno de Guanajuato. Un hombre divorciado oficialmente desde 1991 de Lilian de la Concha, con quien tiene cuatro hijos adoptados que viven con su madre. Un hombre con ambición presidencial clara y declarada. Y ese hombre poderoso necesita una vocera para su gobierno estatal.
Alguien [música] con experiencia política real y demostrada. Alguien que conozca el PAN por dentro, sus [música] estructuras, sus códigos, sus personas clave. alguien carismática, inteligente, preparada, que pueda hablar con soltura frente a cámaras y micrófonos. Vicente Fox conoció personalmente a Marta Sagun durante la campaña electoral de 1994.
Él iba por la gubernatura de Guanajuato. Ella iba por la alcaldía de Celaya. Coincidieron en eventos, en mítines, en reuniones del partido. Fox ganó su elección de manera contundente. Marta perdió la suya de manera dolorosa, pero Fox vio algo específico en ella que le pareció valioso. Vio a una mujer inteligente, extraordinariamente preparada, con hambre visible de poder y reconocimiento.
Según Fox, años después yo le hice la invitación personal para que viniera como vocera oficial al gobierno del estado de Guanajuato y ella aceptó de inmediato, sin pensarlo dos veces. Inmediato, sin dudas, sin consultar con su esposo, [música] sin pensarlo. Eso gustó muchísimo y gustó mucho a ambos.
Recordaría Fox años después en entrevista con Jordi Rosado, con una sonrisa cómplice que lo dice todo. Ahí [música] ya coqueteábamos un poquito, la verdad. Coqueteábamos [música] un poquito. Seis palabras que confirman lo que todos sospechaban. Ambos estaban técnicamente [música] casados todavía. Fox, separado de facto desde 1991, 4 años de separación, pero aún no divorciado canónicamente por la Iglesia.
Marta todavía legalmente y supuestamente casada con Manuel Briviesca, [música] viviendo en la misma casa, compartiendo el mismo techo, criando juntos a tres hijos. Pero algo estaba pasando entre el gobernador de 53 años y su vocera de 42, [música] algo que definitivamente no era solo profesional ni solo laboral.
Marta tiene 42 años cuando empieza oficialmente a trabajar para Vicente Fox como vocera del gobierno estatal. [música] Es atractiva, bien vestida, cuidada, es inteligente, articulada, preparada académicamente, es ambiciosa, hambrienta de poder y reconocimiento. Habla extraordinariamente bien frente a cámaras y periodistas.
sabe exactamente cómo manejar preguntas difíciles de la prensa y Fox, 53 años, divorciado, poderoso, [música] solitario en lo personal, necesita no solo una vocera competente, sino también una confidente, [música] una aliada, una compañera. Durante dos años completos, de 1995 a 1997, [música] Marta Saagú es la vocera oficial del gobierno del estado de Guanajuato.
Trabaja todos los días de cerca con Vicente Fox, muy de cerca, demasiado cerca según algunos. Viajan juntos a eventos, comen juntos para discutir estrategia, [música] pasan horas juntos planeando comunicación. Y entonces, en 1997, Fox le dice algo que lo cambiará todo para siempre. Me voy a lanzar para presidente de la República.
[música] Voy a buscar la presidencia de México. 3 años completos antes [música] de las elecciones del 2000. Una eternidad en política mexicana. [música] Fox renuncia dramáticamente como gobernador de Guanajuato a mitad de su periodo. Deja voluntariamente el poder estatal para [música] buscar el poder nacional.
Es una apuesta enorme, gigantesca, que nadie sabe si será exitosa. El Perry lleva 71 años gobernando México sin interrupción. Nunca ha perdido la presidencia. Nadie cree realmente que Fox pueda ganar. Es una aventura casi quijotesca. Y Fox le pregunta directamente a Marta, “¿Te vienes conmigo en esta aventura? ¿Dejas todo y te vienes conmigo a buscar la presidencia?” Según Fox, años después, ella deja inmediatamente su carrera como vocera y todo lo que estaba haciendo y construyendo y dice, “Vámonos juntos a una carrera por la presidencia de la
República.” Arriesgaba absolutamente todo y ella fue la primera en arriesgar. arriesgó [música] todo por mí. Arriesgó todo. ¿Qué arriesgó exactamente [música] Marta Sagun en 1997? su trabajo estable y bien pagado como vocera del gobierno de Guanajuato, su estabilidad económica personal y familiar, su reputación construida durante años en el PAN, su matrimonio de 26 años con Manuel [música] Briviesca, porque para irse con Vicente Fox a la aventura presidencial incierta, Marta necesita hacer algo drástico. [música]
Necesita dejar Celaya, su ciudad. Necesita dejar a Manuel, su esposo. Necesita explicar de alguna manera a sus tres hijos. Manuel de 25 años, Jorge Alberto de 23, [música] Fernando de apenas 17, porque mamá se va con otro hombre. 1997, Marta Saagú, 44 años, renuncia oficialmente como vocera del gobierno de Guanajuato, no porque termine su trabajo ni su contrato, sino porque se va con Vicente Fox [música] a perseguir un sueño imposible.
1998. Un año después de irse con Fox, Marta Saagú y Manuel Briviesca Godoy se separan formalmente. Ella tiene 45 años, 27 años completos [música] de matrimonio, tres hijos varones, Manuel de aproximadamente 26 años, Jorge Alberto de 24, Fernando de 18, Manuel Briviesca se queda [música] completamente solo en Celaya con el negocio de insumos veterinarios.
con el bocho, con sus tres hijos divididos, confundidos, entre dos mundos, dos lealtades, dos narrativas, viendo impotente como su esposa de 27 años se va con otro hombre, con Vicente Fox, su amigo [música] personal, su compañero de partido, su hermano de lucha política en el PAN. éramos amigos de verdad, dirá Manuel 3 años después, el 2 de julio de 2001, con la voz [música] absolutamente rota de dolor.
Pero eso está todavía 3 años en el futuro. En 1998, Marta simplemente se va. Se va con Fox a la aventura presidencial, se va a recorrer México, se va a perseguir [música] el poder máximo. Y aquí viene algo que Vicente Fox contó públicamente años después en entrevista con Jordi Rosado, algo que confirma definitivamente lo que todos sospechaban, [música] pero que nadie había confirmado oficialmente.
El romance había comenzado mucho antes de que Marta se separara formalmente de Manuel. Fox, con esa sonrisa que lo caracteriza, [música] ella ya traía también el piquetito del zancudo del amor bien metido. Piquetito [música] del zancudo del amor, enamorada de Fox, antes de separarse de su esposo, [música] antes de firmar el divorcio, mientras todavía vivía bajo el mismo techo que Manuel, renuncia para irse a una aventura que estaba muy lejos, que no sabíamos en absoluto si se iba a convertir en realidad”, continuó
Fox en esa entrevista reveladora y luego soltó la bomba. La confesión explícita que confirma que el romance era un secreto a voces durante [música] toda la campaña presidencial. Estábamos los dos en campaña, registrados en el mismo hotel, cuarto junto a cuarto. Imagina [música] eso con claridad. Visualiza la escena.
Marta Saagú, todavía legalmente casada con Manuel Briviesca según [música] el Código Civil. Vicente Fox, divorciado civilmente, pero aún no libre religiosamente según la doctrina católica. [música] Ambos recorriendo México entero en campaña por la presidencia. Ambos registrados siempre en el mismo hotel. Cuartos contiguos uno junto al otro.
Jordi Rosado, buen entrevistador, le pregunta directamente sin rodeos. ¿Y quién tocó primero la puerta del cuarto [música] de quién? ¿Quién dio el primer paso? Fox sonríe ampliamente. Hace una pausa dramática. Lo que no te voy a decir, lo que no te voy a revelar es quién [música] fue exactamente el que tocó a la puerta del cuarto de quién.
Silencio intencional. Sonrisa absolutamente cómplice. Guiño al entrevistador. Nadie, [música] absolutamente nadie se enteraba de lo que pasaba en esos dos cuartos contiguos. Ahí está [música] la confesión directa sin ambigüedades. El romance secreto durante toda la campaña presidencial del año 2000. Marta Saagú, la mujer católica devota, educada por monjas teresianas estrictas, [música] seguidora de Santa Teresa de Jesús, teniendo una relación extramatrimonial pública, pero no declarada con el candidato presidencial. Vicente Fox, el
candidato del Cambio Democrático, [música] el candidato del PAN, el partido supuestamente de los valores cristianos y familiares, teniendo una relación abierta con una mujer todavía casada [música] y nadie se enteraba oficialmente, o mejor dicho, todos se enteraban, [música] todos lo sabían, todos lo sospechaban, pero nadie lo publicaba.
Porque cuando tienes el poder, cuando estás a punto de hacer historia rompiendo 71 años de hegemonía priista, la prensa [música] mexicana mira estratégicamente para otro lado. 2000. El año que cambió todo en México. El año que cambió todo para Marta Sagun. 2 de julio de 2000. Vicente Fox Quesada gana las elecciones presidenciales de México de manera contundente.
Saca finalmente al PR de Los Pinos después de [música] 71 años ininterrumpidos de gobierno. Es el primer presidente de oposición en la historia moderna de México. Es un terremoto político. Es el triunfo de la democracia sobre el autoritarismo. El país completo explota literalmente en júbilo y celebración. Ya ganamos.
Grita Fox con los brazos en alto ante una multitud de cientos de miles en el Zócalo. Hace la señal de amor y paz con los dedos en una imagen icónica. México entero celebra la alternancia democrática. México celebra el fin de la dictadura perfecta del Perí y junto a Fox, a su lado derecho, como su vocera de campaña, como su mano derecha, como mucho más que eso, está Marta Sagú, ambos solteros de facto, ambos todavía técnicamente casados legalmente, pero enamorados, públicamente enamorados y todos, absolutamente todos en México lo saben.
El escándalo oficial está por comenzar. Junio de 2000. Un mes antes de que Fox [música] asuma la presidencia, Marta Saagú firma finalmente el divorcio civil definitivo con Manuel Briviesca Godoy. 27 años de matrimonio terminan formalmente en un papel notariado. Manuel se queda solo en Celaya, traicionado, abandonado, [música] destruido emocionalmente.
Le di la oportunidad de hacer algo importante la política, dirá años después ante cámaras. Y desgraciadamente respondió mal, muy mal. [música] Respondió mal. Tres palabras cargadas de dolor profundo y traición. Respondió mal. [música] Significa que Marta eligió conscientemente el poder sobre el matrimonio.
Respondió mal significa que Marta eligió a Fox sobre el sin dudarlo. Respondió mal significa que todo lo que construyeron juntos durante 27 años, tres hijos, un negocio, una vida, [música] no valió absolutamente nada comparado con la oportunidad histórica de llegar a Los Pinos. Primero de diciembre de 2000. Vicente Fox asume oficialmente la presidencia de México en una ceremonia histórica.
Marta Saagú es nombrada formalmente coordinadora de comunicación social de la presidencia de la República, vocera oficial del presidente. Pero todo México, absolutamente [música] todo el país, sospecha que es muchísimo más que eso. El romance ya no es un secreto, es un secreto a voces que todos [música] comentan.
La prensa internacional empieza a preguntar abiertamente. Los periodistas mexicanos investigan [música] discretamente y Fox, enamorado, feliz, triunfante, decide que ya no quiere esconderse más. [música] Según Fox, años después, ya estando allá en Los Pinos, viviendo en la residencia presidencial, Martita decidió que quería vivir oficialmente Los Pinos conmigo.
Martita decidió. Ella tomó la iniciativa según Fox. Ella propuso, [música] “No había una oferta de matrimonio de por medio todavía”, ríe Fox en la entrevista. Y dije para mis adentros, “Ay, cabrón, ahora sí ya me agarraron definitivamente. Ya me agarraron como si Fox fuera la víctima [música] inocente.
Como si Fox no hubiera tenido opción ni voluntad. como si Marta lo hubiera casado estratégicamente. [música] Pero la verdad, la realidad objetiva es mucho más simple. [música] Ambos se necesitaban mutuamente. Fox necesitaba desesperadamente una primera dama presentable, carismática, que le ayudara en la imagen presidencial.
Marta necesitaba urgentemente [música] legitimidad oficial, un título, un rol reconocido en Los Pinos y ambos decidieron que era el momento perfecto de casarse oficialmente, pero había un problema logístico y también simbólico. José María Aznar, expresidente del gobierno español, llegaría de visita oficial de Estado a México exactamente el 2 de julio de 2001, un año exacto después de que Fox ganara las elecciones históricas.
Fox le propone a Marta la idea, ¿por qué no nos casamos el mismo 2 de julio por el civil temprano en la mañana? Ella acepta inmediatamente, sin pensarlo, sin planeación elaborada, sin fiesta grande, sin invitados importantes. Según Fox, con solo seis personas presentes [música] a las 8 de la mañana en punto, estando ya el presidente Aznar presente en México como visita oficial de estado, [música] nos casamos discretamente.
2 de julio de 2001, exactamente 8 de la mañana, cabaña presidencial de Los Pinos. Asistentes [música] totales, solamente seis personas. Los hermanos de Vicente Fox, dos de los tres hijos de Marta, no está claro cuál es. Un notario público, [música] un juez del registro civil, una boda austera, casi secreta, sin prensa, sin fotos oficiales distribuidas.
[música] A las 2 de la tarde del mismo día exacto, apenas 6 horas después, Fox se reúne oficialmente con José María Snar en el salón Adolfo López Mateos de Los [música] Pinos en visita oficial bilateral, como si nada extraordinario hubiera pasado esa mañana, como si no acabara de casarse con su vocera después de años de romance secreto.
Marta Saagún, la mujer que había abandonado la preparatoria a los 17 [música] años para casarse con un veterinario de pueblo. La mujer que perdió las elecciones de Celaya en 1994 ahora es oficialmente la primera dama de México. La mujer que se fue con Fox en una aventura incierta en 1997 ahora vive [música] en Los Pinos como esposa del presidente.
La mujer que admiraba a Santa Teresa y creía estar destinada a algo grande finalmente ha llegado al poder máximo. Pero hay un problema enorme que la perseguirá durante absolutamente todo el sexenio. Un problema que explotará [música] públicamente en 2005 y la destruirá mediáticamente para siempre. Aquí viene lo primero que te prometí. 2005.
Marta Saagú, primera dama de México, casada por el civil con el presidente desde el 2 de julio de 2001, 4 años de matrimonio civil, envía una carta oficial y confidencial a las autoridades eclesiásticas católicas, específicamente al Tribunal Eclesiástico de la Arquidiócesis de León, Guanajuato. solicita formalmente la declaración de nulidad canónica [música] de su matrimonio religioso con Manuel Briviesca Godoy, celebrado por la Iglesia Católica el [música] 30 de enero de 1971 en Zamora, Michoacán.
En esa carta confidencial [música] que se supone debía permanecer privada bajo secreto eclesiástico, Marta Sagun alega específicamente violencia doméstica, violencia que según su carta habría durado 27 años completos. [música] Desde 1971, cuando ella tenía apenas 17 años, [música] hasta 1998, cuando finalmente se separó a los 45.
violencia física, emocional, psicológica o una combinación, nunca lo especificó públicamente con detalles. Violencia que, según su versión sufrió durante más de un cuarto de siglo. Violencia que curiosamente nunca denunció ante ninguna autoridad civil mientras estuvo casada. Violencia que nunca mencionó públicamente cuando trabajaba activamente en el PAN durante los años 80 y 90.
violencia que nunca fue tema de conversación con sus hermanas ni sus amigas cercanas, según testimonios posteriores. Violencia que solo apareció documentada por escrito cuando urgentemente necesitó algo muy específico. Anular su matrimonio religioso para poder casarse por la Iglesia Católica con el presidente y legitimarse completamente ante su fe.
La carta fue declarada estrictamente confidencial por las autoridades del Vaticano. Según el procedimiento canónico estándar. Ningún documento de anulación matrimonial es público, pero la periodista [música] argentina Olga Bornat, investigadora tenaz, la obtuvo de alguna fuente dentro de la iglesia y la publicó íntegramente la revista Proceso el 27 [música] de febrero de 2005 en un artículo explosivo titulado Hasta que la iglesia no se pare, [música] la carta secreta de Marta Sagú al Vaticano.
El escándalo es instantáneamente nacional e internacional. Marta Saagún, la primera dama católica, [música] la mujer devota, la seguidora de Santa Teresa, alegando violencia doméstica 34 años después de casarse, 7 años después de separarse, solo cuando necesita la anulación. ¿Por qué nunca la denunció ante autoridades durante 27 años de supuesto maltrato? ¿Por qué esperó hasta necesitar [música] desesperadamente la anulación eclesiástica? ¿Es verdad real o es una estrategia legal conveniente para conseguir lo que quiere del Vaticano? La
reacción de Marta Saagú es inmediata, furiosa [música] y revela exactamente quién es realmente. Marzo de 2006. Marta Saagun, usando abogados caros, [música] demanda formalmente a Olga Bornat y a la revista Proceso por daño moral grave. pide 2 millones de pesos mexicanos de indemnización, aproximadamente $10,000 al tipo de cambio de entonces, por publicar su carta confidencial, por revelar su vida íntima protegida, por atreverse a investigarla y exponerla.
Un juez de [música] primera instancia presionado declara culpable a Bornat. Fija [música] exactamente la indemnización solicitada de 2 millones de pesos. El juez considera que el simple hecho de publicar la vida íntima de Sagú, sin importar la veracidad, es prueba feaciente automática del daño moral. Marta Saagún aparece triunfante ante los medios para anunciar su victoria judicial.
Sonriente, victoriosa, reivindicada. Declara [música] públicamente que el dinero será utilizado completamente para obras de beneficencia a través de su fundación. Pero el caso judicial no termina ahí. 16 de mayo de 2006, el Tribunal Superior de Justicia del [música] Distrito Federal anula completamente la sentencia de primera instancia.
Considera que el juez no tomó en cuenta adecuadamente las pruebas contundentes presentadas por los inculpados sobre interés público. El caso se reabre completamente, [música] se revisa desde cero y el 7 de octubre de 2009, 3 años completos después de que terminara el sexenio de Fox, cuando Marta ya no tiene el poder presidencial protegiéndola, la Suprema Corte de Justicia de la Nación le niega definitivamente el amparo a Marta Sagun.
Los ministros de la Suprema Corte acuerdan por unanimidad al ser una figura pública, especialmente la primera dama de México, Marta Sagún está completamente sujeta al escrutinio público legítimo. Su vida no es completamente privada por decisión propia de ocupar un cargo público. La prensa tiene el derecho constitucional de investigarla.
Bornat fue técnicamente declarada culpable años después por tecnicismos procesales menores, pero la revista [música] Proceso salió completamente absuelta. Y lo más importante, lo que realmente importa, la carta nunca fue oficialmente [música] desmentida por Marta. Marta nunca negó públicamente haber enviado esa carta al Vaticano.
[música] Nunca negó haber alegado violencia doméstica durante 27 años. [música] solo intentó desesperadamente silenciar a quien la publicó. ¿Por qué importa absolutamente todo esto? Porque muestra con claridad el patrón que se repetirá una y otra vez durante absolutamente todo el sexenio foxista. Marta Sagú usando sistemáticamente el poder presidencial [música] para intentar silenciar a quienes la investigan.
Demandas legales costosas, presión mediática coordinada, amenazas veladas pero claras. Todo el peso institucional de Los Pinos contra periodistas que se atreven a hacer preguntas incómodas y funcionó durante años hasta que Olga Bornat decidió que no se iba a callar, hasta que Anabel Hernández decidió que iba a investigar profundamente a los hijos hasta que la Cámara de Diputados decidió que iba a fiscalizar [música] seriamente y entonces el castillo de Naipes comenzó a derrumbarse pieza por pieza. Su matrimonio religioso con
Manuel Briviesca fue declarado formalmente nulo por la Iglesia Católica en 2005 alegando violencia doméstica. [música] El matrimonio religioso de Vicente Fox con Lilian de la Concha también fue declarado nulo el 11 de junio de 2007, alegando causales diferentes. Y finalmente, el 9 de julio de 2009, 8 años completos [música] después de su boda civil, 3 años después de dejar el poder, Marta Sagú y Vicente Fox se casan por fin por la Iglesia Católica en una ceremonia privada.
Para entonces, Marta ya no es la primera dama. El sexenio había terminado en diciembre de 2006 y México había descubierto completamente quién era realmente Marta Sagun. Pero antes de llegar ahí, antes de hablar del final, necesita saber exactamente qué pasó con Manuel Briviesca Godoy, el veterinario abandonado. 2 de julio de 2001, el día exacto de la boda presidencial.
Manuel Briviesca Godoy, 50 años, veterinario de Celaya, [música] se entera de la boda civil de su exesposa con Vicente Fox después de que ya sucedió. No lo invitaron, obviamente no le avisaron previamente, no hubo cortesía, se enteró por la radio, por la televisión, por los periódicos, como todos los mexicanos. La prensa lo busca inmediatamente en Celaya para obtener su reacción y él, completamente destruido, traicionado en lo más profundo, da una entrevista desgarradora que México nunca jamás olvidará.
Aquí viene lo tercero que te prometí. Ante las cámaras, con voz temblorosa, Manuel Briviesca dice, “Ella buscaba el poder y ya lo tiene conseguido. Creo que se va a quitar el velo de los ojos de mucha gente que hablaba de una mujer muy religiosa, muy especial, muy católica, pero resulta que tiene los defectos de muchos seres humanos.
Es ambiciosa, busca sus propios intereses por encima de todo. Ambiciosa, busca sus intereses por encima [música] de todo. Palabras absolutamente devastadoras viniendo del hombre que estuvo casado con ella durante 27 años [música] completos. El hombre que tuvo tres hijos con ella, el hombre que la apoyó cuando se postuló para alcaldesa de [música] Celaya en 1994.
el hombre que le dio, según sus propias palabras, la oportunidad [música] de hacer política, pero lo más duro, lo más doloroso, [música] lo que realmente destruye, viene inmediatamente después. El periodista le pregunta específicamente sobre [música] Vicente Fox, sobre su relación previa con Fox, sobre si eran amigos.
Y Manuel Briviesca, con los ojos húmedos, con la voz completamente quebrada, dice estas cinco palabras que le explican [música] absolutamente todo. Éramos amigos. Y abusó. Éramos amigos. Tiempo pasado. Ya no lo somos. La amistad [música] murió. Y abusó. Abusó de la confianza depositada. Abusó de la amistad de años.
se llevó a mi esposa. Cinco palabras, 27 caracteres con espacios. Una traición completa resumida. [música] Manuel Briviesca Godoy vivió el resto de su vida en Celaya, Guanajuato, trabajando en su negocio veterinario, lejos completamente de los reflectores, lejos del poder que eligió su exesposa, lejos de los tres hijos que se convirtieron en millonarios usando estratégicamente el apellido de mamá.
26 de junio de 2018. Manuel Briviesca Godoy muere en Celaya, Guanajuato. [música] Tenía 70 años. Problemas de salud no especificados en los escuetos reportes de [música] prensa local. Su hijo Fernando, el menor publica en redes sociales: “Gracias papá por todo.” Cuatro palabras. Eso es absolutamente todo.
Marta Sagú no hace ninguna declaración pública sobre la muerte de su primer esposo, el padre [música] de sus tres hijos, con quien estuvo casada 27 años. No asiste al funeral, según [música] reportes detallados de prensa local de Celaya. No hay comunicado oficial, no hay condolencias públicas. [música] Silencio absoluto.
El mismo silencio estratégico [música] que guardó durante 27 años sobre la supuesta violencia. el mismo silencio que usa sistemáticamente cuando algo la incomoda profundamente. Porque para entonces, en junio de 2018, Marta Sagun ya tiene otros problemas [música] muchísimo más graves. Problemas que llevan los apellidos Briviesca Saagú, sus tres hijos varones, los herederos del poder presidencial, los que transformaron el apellido prestigioso de su madre en un sinónimo nacional de corrupción.
Los hermanos Briviescas Agún. Aquí viene lo segundo que te prometí. Pero antes de hablar de ellos, antes de documentar su enriquecimiento meteórico e inexplicable, necesitas entender qué hizo exactamente Marta cuando llegó finalmente a Los Pinos. Necesitas entender sueño obsesivo. El sueño que confesó llorando, ser la Eva Perón Mexicana. Primero de diciembre de 2000.
Vicente Fox asume la presidencia de México en una ceremonia histórica. [música] Marta Saagú es oficialmente la vocera presidencial, pero desde el primer día algo es radicalmente diferente en Los Pinos, algo que México no había visto nunca en sus 71 años de gobiernos priistas. Marta no camina humildemente tres pasos detrás del presidente como todas las primeras damas anteriores.
No se sienta callada en silencio mientras el presidente habla en conferencias. No sonríe [música] discretamente en segundo plano en las fotos oficiales. Marta camina directamente junto a Vicente Fox, a su lado, como su igual. le toma de la mano en público sin pudor. Habla en conferencias de prensa como si fuera presidenta.
Opina abiertamente sobre [música] política nacional e internacional. Da entrevistas a medios internacionales representando a México. Se vuelve completamente omnipresente en todos los medios. Tanto [música] tan omnipresente que los medios nacionales e internacionales empiezan a preguntarse abiertamente, ¿quién gobierna realmente México? Fox Sosa Agún, ¿quién toma las decisiones importantes? 2001.
La periodista argentina Olga Bornat, reconocida biógrafa de políticos latinoamericanos, viaja específicamente a México con una propuesta. tiene la idea de escribir una biografía autorizada y completa de Marta Sagun, un libro que cuente su vida, su ascenso, su llegada al poder. [música] Marta acepta inmediatamente y encantada. Le abre completamente las puertas de los pinos, le da acceso [música] total sin restricciones, le cuenta su vida con detalles, le presenta a su familia, le muestra su rutina diaria y durante una de esas muchas conversaciones íntimas en Los
Pinos pasa algo que Olga Bornat recordará años después con absoluta incredulidad. Están viendo juntas una película sobre Eva Perón. La película termina. Marta tiene los ojos completamente llenos de lágrimas. Según Bornat, en entrevistas [música] posteriores, acababa de ver una película sobre Eva Perón y me confiesa literalmente entre lágrimas emocionadas, que se inspira profundamente en Eva Perón.
¿Qué Eva es su modelo? Se inspira en Eva Perón, la mujer que en Argentina es adorada fanáticamente por unos y odiada viseralmente por otros. La mujer que llegó al poder máximo [música] exclusivamente de la mano de Juan Domingo Perón, la mujer que creó una fundación supuestamente para ayudar a los pobres descamisados. La mujer que usaba joyas carísimas [música] de Cartier mientras abrazaba teatralmente a los pobres.
La mujer cuyo cadáver fue embalsamado y se convirtió en reliquia [música] política. Bornat, Argentina, conocedora profunda de la historia turbulenta de Eva Perón, recuerda ese momento. Ni siquiera el peronista más fanático de Argentina [música] se pondría hoy en 2001 a llorar emocionado viendo una película de Eva. Pero Marth Saagún lloraba.
Lloraba de verdad porque creía genuinamente, con fe absoluta que era exactamente como Eva Perón, la defensora de los descamisados mexicanos. La voz de los pobres sin voz, la mujer destinada a cambiar México para siempre. Y para cumplir ese sueño megalómano, Marta necesita urgentemente su propia fundación, su propia plataforma, su propio [música] Ministerio de Bienestar Social, como tenía Eva en Argentina.
24 de septiembre de 2001. Menos de 10 meses después de que Fox asumiera la presidencia, Marta Saagún crea oficialmente la Fundación Vamos México AC. Objetivo oficial declarado en el acta constitutiva registrada, destinar fondos de ayuda económica y social a la gente marginada del país, especialmente mujeres, niños y ancianos.
Marta se vuelve inmediatamente la cara completamente visible y la presidenta ejecutiva de la fundación. La fundación organiza un evento de lanzamiento absolutamente espectacular. Un concierto privado de Elton en los jardines [música] del castillo de Chapultepec. Eltonón, uno de los artistas [música] musicales más caros del mundo entero, tocando en México específicamente para la fundación de la primera dama.
Los boletos se venden a miles y miles de dólares cada uno. La élite empresarial [música] mexicana y extranjera asiste en masa. Es glamoroso, ostentoso, espectacular. Es exactamente lo que Marta quería, ser vista y reconocida como la Eva Perón del siglo XXI. Pero hay un problema gravísimo que muy pocos ven al principio.
La Fundación Vamos México empieza a recibir donaciones absolutamente millonarias. Bill Gates, el hombre más rico del mundo, dona personalmente 30 [música] millones de dólares. Empresarios mexicanos doñan decenas de millones más. Gobiernos extranjeros aportan fondos importantes. Corporaciones multinacionales [música] contribuyen generosamente y Marta se vuelve completamente omnipresente en absolutamente todos los medios de comunicación.
Spots publicitarios televisivos constantes cada día, su rostro en televisión nacional cada hora, su voz en radio constantemente. Vamos México, juntos podemos cambiar México por los que menos tienen. Visita teatralmente barreadas marginales cada [música] semana. Abraza niños desnutridos frente a las cámaras.
Llora públicamente con madres pobres. Promete cambio inmediato, promete ayuda, [música] promete que México será diferente y México ingenuamente durante un tiempo demasiado largo le cree. Las encuestas nacionales la posicionan consistentemente [música] como una de las tres o cuatro políticas más populares del país completo.
Más popular [música] que la mayoría de los gobernadores, más popular que la mayoría de los senadores y diputados. empiezan a circular rumores insistentes cada vez más fuertes. Marta Sagú será la primera mujer presidenta de México en 2006, pero Olga Bornat, la biógrafa argentina, [música] empieza a ver cosas específicas que no cuadran para nada.
Bornat acompaña personalmente a Marta en múltiples giras por barriadas marginales y ve con sus propios ojos algo absolutamente obseno. La primera dama llegando invariablemente vestida de Chanel y Louis Wion. Bolsos auténticos de $5,000 o más. Zapatos de diseñador de $2,000. Trajes completos de diseñador de 10,000 o $15,000.
Joyas Cartier valuadas en decenas de miles. Y Marta, [música] increíblemente, frente a mujeres que sobreviven literalmente con 50 pesos al [música] día, frente a madres que no pueden comprar leche para sus hijos, les propone textualmente rezar mucho para superar su situación difícil. Rezar mucho.
No programas sociales específicos [música] y medibles. No medicinas concretas y gratuitas. No empleos reales y dignos. No microcréditos para emprender. Rezar, como si la pobreza estructural de México fuera fundamentalmente un problema espiritual y no económico y político. Bornat empieza a sospechar profundamente y empieza a investigar sistemáticamente [música] y lo que descubre es devastador.
24 de junio de 2004. Entrevista [música] explosiva de Carlos Loret de Mola con Verónica Ortiz, directora operativa de Vamos México y casualmente cuñada directa de [música] Vicente Fox. Las gráficas oficiales de donaciones que presentan a la prensa registran imposiblemente un 104%. Matemáticamente imposible.
Absolutamente nadie explica satisfactoriamente el error obvio. Nadie explica convincente. La fundación aparentemente se quedó con 70% de todos los donativos recibidos durante 2001 y 2002. 70% para gastos administrativos, salarios, oficinas, publicidad. Solo 30% para los supuestos beneficiarios pobres. Nadie [música] explica jamás públicamente qué pasó exactamente con los 30 millones de dólares que donó personalmente Bill Gates.
¿A dónde fueron? ¿En qué se [música] gastaron? ¿Quiénes se beneficiaron realmente? Nadie explica el patrón sospechoso. Empresarios que donaban generosamente millones a la fundación después misteriosamente [música] recibían contratos gubernamentales millonarios. La Fundación Vamos México fue criticada severamente en México y también en el extranjero por [música] múltiples organizaciones.
El Financial Times de Londres publica un artículo editorial devastador sobre la absoluta falta de transparencia en el manejo de recursos. Organizaciones internacionales de transparencia cuestionan públicamente el origen extremadamente dudoso de muchas donaciones grandes. Académicos universitarios denuncian el uso claramente [música] discrecional de fondos públicos y privados con fines políticos electorales evidentes.
Pero Marta no responde nunca a ninguna crítica. Marta solo sonríe para las cámaras y sigue apareciendo en spots [música] publicitarios cada día porque Marta tiene un plan secreto, un plan político claro, un plan presidencial para 2006 y la fundación es solamente la plataforma mediática de lanzamiento de su candidatura, pero hay un problema muchísimo más grave, muchísimo más explosivo que la Fundación Opaca.
Un problema que está creciendo exponencialmente en la sombra del poder presidencial. Un problema que tiene tres nombres específicos: Manuel, Jorge Alberto y Fernando Briviescas Sagun. Los tres hijos de Marta del primer matrimonio con el veterinario. Los hijjastros oficiales del presidente de México.
Los jóvenes empresarios que están usando sistemáticamente el poder absoluto de su madre para construir un imperio económico de cientos de millones. Y aquí, exactamente aquí, empieza la parte más oscura de la historia, [música] la parte que llevará a investigaciones del Congreso, la parte que llevará a condenas en Estados Unidos, la parte que destruirá completamente el legado de Marta Sagun, [música] los hermanos Briviesca Sagun y el Imperio Oceanografía. Yeah.