¿El error fue de ella por no saber retener a su esposo, y ahora quiere culpar a mi hijo?” — reaccionó Montserrat Bernabeu cuando las redes sociales acorralaron y atacaron a su hijo Piqué.

La tensión entre Shakira y Gerard Piqué parecía haberse calmado después de meses de titulares explosivos, canciones de venganza y rumores de infidelidad. Sin embargo, una nueva voz irrumpió con fuerza en medio de la tormenta mediática: Montserrat Bernabeu, madre del exfutbolista, quien no dudó en señalar a la cantante colombiana como la principal culpable de la ruptura matrimonial. Sus declaraciones, lejos de traer paz, encendieron aún más la llama del conflicto.

Bernabeu sostuvo que Shakira descuidó a su familia, centrando demasiada energía en su carrera artística internacional y en sus compromisos laborales, dejando así a Piqué a la deriva dentro de una relación que, según ella, estaba destinada a fracasar. Para la madre del exdefensa del Barcelona, la narrativa de que su hijo fue el único culpable de la separación es injusta y manipulada por la opinión pública. “La responsabilidad de un matrimonio no recae únicamente en uno de los dos, y en este caso, Shakira no supo mantener el equilibrio”, habría dicho con firmeza.

Las redes sociales, sin embargo, no tardaron en reaccionar. Los fanáticos de Shakira, que se cuentan por millones en todo el mundo, estallaron en cólera frente a lo que consideran un ataque gratuito y desmedido. Los comentarios acusaron a Bernabeu de “descarada”, “insensible” y de intentar reescribir una historia que ya estaba marcada por la traición de Piqué. La indignación creció hasta convertirse en tendencia global, con miles de mensajes defendiendo a la cantante y cuestionando la moralidad de la familia del exjugador.

Lo que nadie esperaba es que, en medio de este intercambio público de acusaciones, surgiera la voz del hijo mayor de la expareja, Milan. Con tan solo 11 años, el pequeño sorprendió a todos con un mensaje claro y directo, pronunciado en el círculo más íntimo pero filtrado rápidamente a la prensa. Según diversas fuentes, Milan habría dicho: “Mi mamá siempre estuvo ahí para nosotros, nunca nos faltó nada, y yo sé quién es la persona que no supo valorar a la familia.” Estas palabras, sencillas pero cargadas de verdad desde la perspectiva de un niño, dejaron a Montserrat Bernabeu completamente desconcertada.

El impacto de la respuesta de Milan fue inmediato. Para muchos, su declaración se convirtió en una prueba irrefutable de que incluso los hijos fueron testigos de las tensiones internas y de la dinámica real de la relación. La figura de Bernabeu, que pretendía proteger a su hijo Piqué, quedó aún más cuestionada, y algunos medios señalaron que su intervención solo agravó la situación, exponiendo aún más a la familia al escrutinio público.

Mientras tanto, Shakira permanece en silencio, fiel a su estilo de dejar que sus canciones hablen por ella. Sin embargo, el eco de esta polémica demuestra que la herida entre las dos familias sigue abierta y que cualquier palabra puede detonar una tormenta mediática de proporciones inesperadas.