En un giro narrativo que ha dejado boquiabiertos a sus seguidores y a la prensa internacional, Shakira ha decidido finalmente abrir el baúl de sus recuerdos más privados para revelar una verdad que mantuvo bajo siete llaves durante más de diez años. Lejos de las canciones de desamor y las indirectas virales, la artista colombiana ha confesado que, en los momentos de mayor vulnerabilidad durante su separación de Gerard Piqué y sus problemas con el fisco español, su gran apoyo no fue otro que Antonio de la Rúa.

La revelación tuvo lugar durante una entrevista íntima en la ciudad de Miami. Con una serenidad que contrastaba con la magnitud de sus palabras, la barranquillera explicó que el hombre que fue su pareja por más de una década, y con quien terminó en términos legales complejos en el pasado, reapareció en su vida para convertirse en su principal asesor y protector emocional. Mientras el mundo entero se enfocaba en el triángulo amoroso con Clara Chía, en las sombras se gestaba una alianza de lealtad que nadie alcanzó a sospechar.

Shakira describió este vínculo no como un romance renacido, sino como el regreso de una persona que la conocía profundamente y que sabía “leerla” incluso cuando ella intentaba mostrarse fuerte ante las cámaras. Según el relato de la cantante, la intervención de De la Rúa fue determinante cuando ella se sentía “rota, traicionada y sin rumbo”. En un entorno donde la desconfianza hacia sus asesores y amigos cercanos crecía, el argentino apareció para ofrecerle la claridad mental que tanto necesitaba.

Uno de los puntos más impactantes de la confesión fue la mención de una llamada telefónica que se extendió por más de tres horas en una madrugada crítica. En aquel entonces, Shakira se encontraba al borde del colapso debido a la ansiedad y el miedo por el desenlace de su situación legal en España. Fue en ese momento cuando Antonio, con una voz calmada y estratégica, le indicó los pasos a seguir, qué palabras utilizar y, sobre todo, qué no permitir bajo ninguna circunstancia. La cantante asegura que cada una de las predicciones de su ex se cumplió con una precisión asombrosa.

La relación entre ambos trascendió el consejo legal. De la Rúa se convirtió en el recordatorio constante de su propia identidad. “Antonio fue quien me recordó quién era yo”, afirmó Shakira sin vacilar. Según la artista, él fue quien años atrás la instruyó en la lectura de contratos, en la detección de trampas comerciales y en la importancia de no dejarse manipular por su propia inocencia. Esas lecciones, que parecían olvidadas durante su etapa en Barcelona, fueron las que finalmente le permitieron tomar las riendas de su vida una vez que el matrimonio con el exfutbolista se desmoronó.

Incluso durante el proceso de mudanza a Miami, el apoyo de Antonio fue constante, aunque discreto y a distancia. La intérprete de “Hips Don’t Lie” reveló que él estaba disponible para escucharla en sus días más oscuros, enviándole mensajes de aliento y audios de apoyo mientras ella grababa las canciones que luego se convertirían en himnos mundiales de empoderamiento. “A Antonio le debo más de lo que la gente imagina”, sentenció, dejando al entrevistador y a la audiencia en un silencio reflexivo.

La lealtad mostrada por De la Rúa ha sido puesta en perspectiva por la propia Shakira, quien admitió que él fue mucho más fiel que muchas personas que estaban a su lado mientras ella convivía con Piqué. Esta declaración sugiere un distanciamiento emocional previo al escándalo mediático, donde la cantante ya se sentía perdida. “Yo empezaba a dejar de ser yo para sostener a alguien que no era capaz de sostenerme a mí”, confesó, refiriéndose a su relación con el padre de sus hijos.

El impacto legal de esta colaboración secreta fue fundamental. Shakira reveló que estuvo a punto de firmar una estrategia legal que habría sido catastrófica para su patrimonio y su futuro profesional. Fue la intervención de Antonio, quien revisó los documentos por teléfono y señaló tres puntos críticos que su propio equipo legal había pasado por alto, lo que le permitió frenar el proceso y renegociar desde una posición de fuerza. “Si no fuera por él, ese proceso habría terminado muy distinto para mí”, admitió con contundencia.

Al finalizar el turbulento juicio que se resolvió a su favor, la primera llamada que hizo Shakira fue para él. Fue una conversación breve pero cargada de significado, donde ella simplemente agradeció por el rescate y él respondió con una frase que ha quedado grabada en el corazón de los fans: “Shaki, yo siempre voy a querer que estés bien, incluso si no estoy en tu vida”. Este gesto de madurez y desinterés ha sido aplaudido como el cierre perfecto de un ciclo que estuvo abierto y lleno de malentendidos por años.

Shakira cerró la entrevista explicando que decidió contar esta historia ahora porque siente que sus seguidores merecen conocer la verdad completa. No buscaba generar un nuevo escándalo ni alimentar teorías de un triángulo amoroso, sino honrar la lealtad de alguien que no la abandonó cuando el resto de su mundo parecía desmoronarse. Hoy, establecida en Miami y con una carrera más sólida que nunca, la cantante reconoce que Antonio fue la pieza que le permitió no caer al abismo y reconstruirse desde las cenizas. La historia de Shakira y Piqué siempre tuvo un tercer protagonista, pero no fue quien todos imaginábamos, sino aquel que desde el silencio la ayudó a volver a ser dueña de su destino.