La noche de los Grammy 2025 no fue simplemente una entrega de premios más para la industria de la música; fue la consagración definitiva de una mujer que ha sabido transformar el dolor en arte y la resiliencia en éxito. Shakira, la estrella colombiana que ha dominado las listas globales durante décadas, regresó a la ceremonia más importante de la música anglosajona tras 18 años de ausencia. Sin embargo, más allá de los trofeos y el glamour, lo que realmente robó el corazón de la audiencia fue su papel más importante: el de madre.

Acompañada por sus inseparables hijos, Milan y Sasha, Shakira llegó al Crypto.com Arena de Los Ángeles deslumbrando en la alfombra roja. Pero la verdadera magia ocurrió dentro del recinto. En un gesto que ha sido calificado por los internautas como una muestra de “humildad y sencillez”, la barranquillera aprovechó la cercanía de Taylor Swift para cumplir el sueño de sus pequeños. En un video que ya es viral, se observa cómo Shakira se levanta de su asiento, aborda amablemente a la intérprete de “Anti-Hero” y le presenta a sus hijos. El encuentro, cargado de sonrisas y admiración mutua, mostró a una Shakira que, a pesar de su estatus de leyenda, actúa con la misma intensidad y amor que cualquier madre orgullosa buscaría para sus hijos .

Un regreso triunfal con sabor a justicia

El reconocimiento profesional no se hizo esperar. Shakira recibió el premio al Mejor Álbum de Pop Latino por su aclamado trabajo “Las mujeres ya no lloran”. El momento de recibir el galardón fue doblemente especial, ya que fue entregado por otra fuerza de la naturaleza latina, Jennifer Lopez. Este reencuentro sobre el escenario evocó la histórica presentación del Super Bowl 2020, curiosamente también un 2 de febrero, fecha del cumpleaños de la colombiana .

Al subir al escenario, con la voz cargada de emoción y flanqueada por el apoyo incondicional de sus hijos, Shakira pronunció un discurso que trascendió la música. Dedicó su triunfo a sus “hermanos y hermanas migrantes”, enviando un mensaje de empoderamiento y resistencia en un contexto político sensible en los Estados Unidos. “Ustedes son amados, son valiosos y siempre lucharé con ustedes”, afirmó con firmeza, extendiendo el homenaje a todas las mujeres que, como ella, son “verdaderas lobas” que se esfuerzan día a día por sacar adelante a sus familias .

La admiración de Milan y Sasha: el motor de la loba

Uno de los momentos más reveladores de la noche fue la intervención de Milan, quien a sus 12 años demostró tener la elocuencia y el orgullo de quien ha visto a su madre superar las tormentas más duras. “Estamos súper orgullosos de ella… ella se robó el show, es la mejor”, declaró el joven ante las cámaras, mientras Shakira no podía ocultar una sonrisa de complicidad y ternura . Los niños, vestidos impecablemente con smokings de chaquetas plateadas, no solo fueron testigos del éxito de su madre, sino que se convirtieron en protagonistas de una noche que celebraba la unión familiar por encima de cualquier otra cosa.

Incluso hubo espacio para la madurez personal. Durante una de las entrevistas, Shakira mencionó que la fecha no solo marcaba su cumpleaños número 48, sino también el de Gerard Piqué, el padre de sus hijos. Con una serenidad que denota el cierre de ciclos, la artista reconoció la importancia de la familia y el bienestar de sus hijos, quienes pasarán tiempo con su padre en Miami mientras ella se embarca en su inminente gira mundial .

El escenario: el lugar donde las mujeres ya no lloran

La actuación musical de Shakira fue, sin duda, el punto álgido de la gala. Tras casi dos décadas sin actuar en los Grammy estadounidenses, la colombiana ofreció un espectáculo electrizante que incluyó sus clásicos como “Ojos Así” y su éxito global con Bizarrap. Con una energía inagotable y una coreografía que recordó por qué es considerada la reina del escenario, Shakira demostró que está en su mejor momento .

La noche también permitió reencuentros con grandes colegas. Además de Taylor Swift y JLo, se le vio compartir momentos de afecto con Alicia Keys y Beyoncé, con quien colaboró en el pasado. La imagen de estas potencias musicales unidas refuerza el mensaje de sororidad y éxito femenino que Shakira ha impulsado con su último álbum.

Con el inicio de su gira “Las mujeres ya no lloran” a solo unos días en Río de Janeiro, Shakira se despide de esta gala no solo con un gramófono dorado en sus manos, sino con la satisfacción de haber compartido su gloria con quienes más ama. Esta noche en Los Ángeles fue la prueba de que se puede ser una superestrella mundial y, al mismo tiempo, la mamá que hace fila para que sus hijos conozcan a sus ídolos. Shakira ha vuelto, y lo ha hecho más fuerte, más humana y más loba que nunca.