Durante casi doce años, el mundo fue testigo de lo que parecía ser una de las historias de amor más sólidas y envidiables del espectáculo. Shakira y Gerard Piqué formaban la pareja perfecta: éxito, belleza y una familia aparentemente feliz. Sin embargo, tras el anuncio de su separación y la irrupción de Clara Chía Martí en la escena, la máscara de “hombre ideal” que rodeaba al exfutbolista del FC Barcelona comenzó a desmoronarse, revelando un temperamento explosivo y una serie de comportamientos que han dejado atónitos a sus seguidores.

Lo que antes eran dedicatorias de amor en canciones como “Me enamoré”, se transformó en una cruda realidad de conflictos públicos y arrebatos de ira. A continuación, analizamos los momentos más tensos en los que Piqué perdió el control, demostrando una faceta desconocida que ha marcado un antes y un después en su imagen pública.

Ataques xenófobos y defensa a ultranza

Uno de los episodios que más indignación causó fue la reacción de Piqué tras el lanzamiento de la “Music Sessions #53”. Aunque inicialmente intentó tomarlo con humor regalando relojes Casio en su liga de fútbol, la presión finalmente lo superó. En una entrevista radial, el catalán arremetió no solo contra su expareja, sino contra la comunidad latinoamericana en general. Con un tono despectivo, calificó a los seguidores de la barranquillera como personas que “no tienen vida” y lanzó comentarios que fueron tachados de xenófobos. Según sus propias palabras, el odio recibido por su nueva pareja, Clara Chía, le afectó profundamente, pero su forma de canalizar esa frustración atacando las raíces de la madre de sus hijos solo logró encender más la polémica.

Caos en los tribunales: Un portazo a la negociación

La batalla legal por la custodia de Milán y Sasha fue otro escenario de alta volatilidad. En las primeras reuniones para definir el futuro de los menores, la atmósfera era de relativa calma hasta que la decisión de Shakira de mudarse a Miami cambió las reglas del juego. Al verse sorprendido por la petición de custodia completa de la colombiana, testigos aseguran que Piqué perdió los estribos por completo. Entre gritos e insultos dirigidos tanto a la artista como a su equipo legal, el exfutbolista abandonó el recinto propinando un portazo que resonó en todo el edificio, dejando claro que la vía diplomática estaba rota.

Guerra contra la prensa: El incidente del atropello

La relación de Gerard Piqué con los medios de comunicación siempre ha sido tensa, pero tras la ruptura, alcanzó niveles peligrosos. El paparazzi Jordi Martín, quien ha seguido de cerca cada paso de la expareja, ha sido el blanco principal de su ira. Los altercados han pasado de lo verbal a lo físico en más de una ocasión. Se reportaron incidentes en el aeropuerto de Barcelona donde Piqué supuestamente dañó equipos de prensa, pero el evento más grave ocurrió cuando el deportista presuntamente intentó embestir con su vehículo al reportero mientras este realizaba su labor frente a la residencia familiar. Estas acciones han sido documentadas y denunciadas, pintando el retrato de un hombre que no sabe gestionar el acoso mediático de manera profesional.

Exposición pública y tensión familiar

Incluso en los momentos que debían ser de celebración profesional, la tensión personal de Piqué salió a flote. Durante la final de la Kings League en el Camp Nou, ante la mirada de 90,000 espectadores y millones de personas conectadas vía streaming, se vivió un momento sumamente incómodo. Sus hijos, Milán y Sasha, mostraban gestos de aburrimiento y desgana durante el evento, algo que pareció enfurecer a su padre. Las cámaras captaron el momento exacto en el que Piqué, visiblemente colérico, les propinó un severo regaño público, sin importarle la presencia de la multitud ni la vulnerabilidad de los pequeños en ese contexto tan mediático.

El supuesto altercado físico con Tonino Mebarak

Quizás el episodio más oscuro y comentado de esta saga ocurrió en Miami. Tras la mudanza de Shakira, Piqué viajó a Estados Unidos para visitar a sus hijos. Según diversos reportes de medios internacionales, lo que debía ser un encuentro privado terminó en una fuerte discusión entre la expareja que escaló rápidamente. Se dice que Tonino Mebarak, hermano y protector inseparable de la cantante, tuvo que intervenir físicamente para defender a Shakira de la actitud agresiva de Piqué, llegando supuestamente a las manos con el español. Aunque no existen grabaciones oficiales del incidente, el rumor cobró una fuerza inusitada, reforzando la narrativa de un entorno familiar fracturado por la violencia verbal y física.

Un patrón de conducta agresivo

Este comportamiento no parece ser algo nuevo. Incluso años atrás, cuando la pareja aún estaba unida, ya existían destellos de esta agresividad. En un incidente recordado en el aeropuerto, Piqué forcejeó bruscamente con una periodista para evitar que tomara fotografías de su familia, mientras Shakira intentaba alejarse de la situación con sus hijos.

Hoy, la imagen de Gerard Piqué dista mucho de la del capitán ejemplar. Su incapacidad para manejar las emociones derivadas de una ruptura pública lo ha llevado a protagonizar escenas que quedarán para siempre en el archivo del espectáculo. Mientras Shakira reconstruye su vida en Miami, el exfutbolista sigue lidiando con las consecuencias de un temperamento que, en los momentos de mayor presión, terminó por traicionarlo frente al mundo entero.