Lo que comenzó como una entrevista aparentemente normal se convirtió en una guerra abierta, y ahora las consecuencias han sacudido tanto a Silicon Valley como a Washington. Elon Musk , multimillonario CEO de Tesla, SpaceX y X, ha presentado oficialmente una demanda de 50 millones de dólares contra Karoline Leavitt y su cadena tras un intenso enfrentamiento que dejó atónitos a los espectadores.

El momento en que todo explotó

Durante el segmento en vivo, Leavitt desató una andanada de críticas contra Musk, criticándolo por lo que ella llamó “hipocresía” y su papel en “apoyar el mismo sistema que pretende combatir”.

Musk, visiblemente contenido pero firme, respondió con una respuesta escalofriante:

“Golpeados, golpeados, paguen ahora”.

En cuestión de horas, el equipo legal de Musk confirmó la presentación de una demanda por difamación y daños por un total de 50 millones de dólares .

Las redes sociales estallan🌐🔥

Los clips del enfrentamiento se volvieron virales inmediatamente en TikTok, Twitter e Instagram.

Los partidarios elogiaron a Musk como una persona poderosa que se niega a ser intimidada.

Los críticos lo criticaron por ser un multimillonario que silencia la disidencia con su billetera.

Un tuit viral decía: «Elon Musk acaba de demostrar por qué es imparable bajo presión». Otro respondió: «Esta es la prueba de que la libertad de expresión muere cuando los multimillonarios se ofenden».

Una batalla más grande que el dinero💰
Los analistas afirman que el caso podría sentar un precedente sobre cómo las figuras públicas gestionan las críticas en una época donde cualquier intercambio acalorado se convierte instantáneamente en contenido viral. ¿Estaba Musk defendiendo su integridad o utilizando su riqueza como arma contra una figura política en ascenso?

Una tormenta que no se desvanecerá🌪️
Lo que se suponía que sería una simple entrevista televisiva se ha transformado en un campo de batalla cultural de 50 millones de dólares . Para Musk, lo que está en juego es tanto la reputación como la ley. Para Leavitt, ahora es una lucha no solo contra un multimillonario, sino contra un imperio.