El drama que rodea la separación de Shakira y Gerard Piqué parece estar lejos de encontrar un punto de calma. Lo que comenzó como una ruptura sentimental mediática ha evolucionado hacia una confrontación pública donde los familiares más cercanos han comenzado a tomar un protagonismo inesperado. En esta ocasión, ha sido Montserrat Bernabeu, la madre del exfutbolista del FC Barcelona, quien ha decidido romper su habitual discreción para lanzar un ataque frontal contra la madre de sus nietos, dejando claro que las heridas en el entorno familiar están más abiertas que nunca.

La declaración, que se ha vuelto viral en cuestión de horas, pone el foco en la supuesta falta de solidaridad de la cantante colombiana hacia Piqué en uno de sus momentos financieros más complicados. Según las palabras de Bernabeu, resulta paradójico que Shakira destine cantidades millonarias a sus fundaciones y proyectos sociales mientras, supuestamente, ignora las dificultades económicas que atraviesa su hijo, especialmente en lo relacionado con diversos embargos que habrían afectado su patrimonio recientemente. “Millones para la fundación y cero para ayudar a mi hijo con los embargos”, sentenció la ex suegra con una amargura que no pasó desapercibida para nadie.

Este reproche no solo apunta a lo económico, sino que cuestiona directamente la calidad humana y el afecto que la artista profesó durante más de una década hacia el deportista. Al decir “qué curioso el amor que decías tener”, Montserrat Bernabeu pone en duda la narrativa de la relación, sugiriendo que, tras la fachada de la pareja perfecta, existía una desconexión emocional que ahora se manifiesta en una absoluta indiferencia ante la vulnerabilidad del otro. Para muchos analistas de la prensa rosa, estas palabras representan un intento de la familia Piqué por equilibrar la balanza de la opinión pública, que mayoritariamente se ha volcado a favor de Shakira tras el lanzamiento de sus exitosos temas de “despecho”.

La respuesta en las redes sociales ha sido inmediata y polarizada. Mientras los seguidores de la cantante defienden que ella no tiene ninguna obligación legal ni moral de rescatar financieramente a un hombre que, según las letras de sus canciones, le fue infiel, los defensores de Piqué ven en las palabras de su madre un grito de auxilio y una denuncia de lo que consideran una “venganza fría”. La controversia también ha reavivado el debate sobre el papel de las suegras en las rupturas de alto perfil, recordando aquel famoso verso de la “Session 53” con Bizarrap donde Shakira mencionaba explícitamente a Montserrat.

Por su parte, Shakira ha mantenido un silencio sepulcral respecto a estas acusaciones directas. La artista se encuentra actualmente enfocada en su nueva vida en Miami y en su imparable carrera musical, que ha experimentado un resurgimiento global sin precedentes. No obstante, fuentes cercanas al entorno de la barranquillera sugieren que ella considera que sus responsabilidades económicas están estrictamente ligadas al bienestar de sus hijos, Milan y Sasha, y que los asuntos financieros de su ex pareja corresponden exclusivamente a su gestión personal y empresarial.

El trasfondo de esta disputa también incluye la compleja red de negocios de Gerard Piqué, quien a través de su empresa Kosmos ha enfrentado diversos retos legales y administrativos. Los embargos mencionados por su madre serían el resultado de procesos judiciales en curso que han puesto en jaque parte de su liquidez. Que Bernabeu señale a Shakira como una posible “salvadora” económica ha sido interpretado por algunos como una muestra de la desesperación que vive el círculo íntimo del catalán ante la presión mediática y financiera.

Este nuevo episodio añade una capa más de complejidad a una historia que ha cautivado a millones de personas. Ya no se trata solo de canciones con indirectas o fotos en redes sociales; ahora es la voz de una madre defendiendo el patrimonio y la integridad de su hijo frente a lo que percibe como una ex nuera poderosa y poco empática. La narrativa de la “víctima” y el “victimario” sigue intercambiándose según quién cuente la historia, pero lo que es innegable es que la relación entre ambas familias está totalmente destruida.

Mientras el mundo observa, queda la pregunta de cómo afectará este nivel de hostilidad pública a los hijos de la pareja. Con declaraciones tan tajantes circulando en los medios, la posibilidad de una tregua parece cada vez más remota. La historia de Shakira y Piqué se ha convertido en una serie de la vida real donde cada capítulo es más impactante que el anterior, y donde la lealtad familiar se pone a prueba bajo la implacable luz de los proyectores. Por ahora, el marcador sigue sumando tensiones, y las palabras de Montserrat Bernabeu quedarán grabadas como el momento en que la discreción fue sacrificada en el altar del orgullo familiar.