La MUERTE de CELIA CRUZ 🇨🇺 como NUNCA te la CONTARON! (Documental)

Los últimos meses de Celia Cruz fueron un sube y baja de emociones. La reina de la salsa cubana tuvo que pasar por el quirófano a finales de 2002, ya que le habían encontrado una anomalía en el cerebro, más específicamente, un tumor cerebral muy violento. Cuando por fin pudieron extraerlo, siguió con su carrera musical y con sus últimas fuerzas grabó su último disco titulado Regalo del alma.
En marzo de 2003 presenció un homenaje a cargo de Telemundo, donde pudo disfrutar de grandes estrellas como Gloria Stephan, Mark Anthony y Gloria Geor, entre otros. Pero nadie sabía que aquella iba a ser su última aparición pública. Si algo le había regalado la vida, era su eterno amor por Pedro Knight, su esposo.
Sin embargo, en su aniversario 41 tuvieron que festejar entre lágrimas. Y es que la reina del azúcar llevaba meses bajo tratamiento médico tras haber sido operada por un quiste en el seno que resultó ser cancerígeno. Celia estuvo animada por mucho tiempo y luchó hasta el cansancio. Cansancio que le llegó después de que la tristeza se apoderara de ella.
Los intensos tratamientos de quimioterapia la desgastaron hasta que el 16 de julio de 2003 su voz se apagó para siempre. Todo aquel que piense que la vida es desigual tiene que saber que no es así, que la vida Su vida y obra junto a su muerte dejaron muchos detalles interesantes para analizar que nuestro locutor Aníbal te contará a continuación.
Por eso te invito a que veas este video hasta el final para que sepas cómo sucedieron los hechos. Y si sos parte del 90% que ve mis videos de manera diaria y aún no estás suscrpto o suscta, te recomiendo que lo hagas para que no te pierdas los próximos casos y así también apoyas al canal para que sigamos haciendo más videos así, ya que bueno, no cuesta nada y es completamente gratis.
Llegó el momento de que viajemos un poco en el tiempo. Nos encontramos en el día en que nació Celia Cruz o mejor dicho el día que nació Úrsula Hilaria Celia de la caridad de la santísima Trinidad Cruz Alfonso. Sí, y antes de que pregunten si esto está chequeado, sí lo está, ese era su nombre real. El 21 de octubre de 1925, la Habana recibió a la reina de la salsa.
Ese mismo año en Cuba gobernó Gerardo Machado. Em, solo por si les interesaba saber. Celia creció junto a sus padres y sus cuatro hermanos. Ella era la encargada de cantarles a los más pequeños para ayudarlos a dormir. A sus 10 años comenzó a cantar con un sueño por delante. Primero comenzó practicando para luego darle paso a las canciones que ofrecía a las salidas de los cafés.
Así fue como luego de varios meses su primera paga llegó en manos de un turista que le regaló unos zapatos. Su experiencia y su voz se potenciaban cada vez más. Sí, sus primeros pasos ya estaban dados. Celia comenzó cantando y bailando. Las casas de los barrios disfrutaban de su fuerte voz y gracias a su talento le pagaban con cadenas de plata o pasteles hasta que comenzó a recibir dinero por su canto.
En 1948 la contrató Roderico Rodney Neira y así nació Mulatas de Fuego, una agrupación que juntaba bailarinas y cantantes. Aquellas primeras grabaciones fueron las que le dieron el puntapié para la carrera meteórica que estaba a punto de despegar. Los programas musicales le abrieron la puerta y así su voz traspasó por todo Cuba.
La Sonora Matancera era en aquel momento una de las más populares agrupaciones musicales de la isla. Celia tuvo la oportunidad de encabezar la banda cuando la cantante principal abandonó el grupo. En aquella agrupación siguió cosechando su fama. Pero también el amor, porque allí fue donde conoció al trompetista Pedro Knight.
Celia le puso la voz, el cuerpo y la presencia a la sonora matancera por más de 15 años. Viajó a otros países y potenció su carrera junto a cantantes como Tito Gómez, Pío Leiva, Barbarito Díz y Benny Moré, entre otros. Y sí, como ya se pueden imaginar, Celia había encontrado su lugar en el mundo. Sus canciones eran un éxito asegurado. Incluso llegó a tener su disco de oro en Nueva York en 1957.
Pero lamentablemente, a pesar de todo lo bueno que estaban viviendo, los aplausos salceros se vieron opacados por los cambios de gobierno. Y es que a inicios de la década del 50, Cuba estuvo bajo la dictadura de Fulgencio Batista Saldíar. Pero al pasar los años, las figuras del Cheguevara y Fidel Castro se hicieron visibles junto con sus ideales y de un momento a otro el proyecto de país, que parecía incluir a pocos, excluyó a grandes grupos de personas.
En su momento y como una especie de cortina de humo, todo parecía marchar bien. Fidel y el Che apoyaban y disfrutaban lo que hacía Celia en la isla. Y no eran los únicos, porque donde se presentaba a cantar, toda la población la ovasionaba. Como les dije, todo parecía ir bien hasta que las radios se unificaron solo en temas políticos y se convirtieron en monopolios.
Sí, para ese momento Cuba era más comunista que nunca. La independencia de los medios y las noticias eran un sueño lejano. Los temas diarios eran monótonos. Siempre hablaban de Fidel y sus imposiciones. De manera que, como ya les conté antes sobre sus primeros pasos, ella hizo su camino sola y no iba a tolerar que nadie le dijera lo que tenía que hacer.
Ella decidía su suerte, cueste lo que cueste, y sin adelantarme demasiado, les puedo contar que lo terminó padeciendo. El gobierno comenzó a controlar a los artistas y sus canciones. Como para contextualizar, en uno de los teatros de La Habana, donde se presentó la Sonora, Celia vio que Fidel estaba en primera fila. Al terminar el espectáculo, ella no se quedó para los aplausos y se retiró.
Lo que ella había hecho ponía en peligro, por decirlo de alguna manera, a toda la banda. Fue así como el director artístico se negó a pagarle por el show por lo que había hecho y ella le contestó, “Si me tengo que rebajar para tener dinero, prefiero no tenerlo.” Aquella noche se iba a generar un problema que no tendría solución.

La lucha de egos tenía un valor agregado y era la política. Desde aquel momento, Fidel puso a Celia Cruz entre ceja y ceja. Cuba poco a poco fue cambiando hasta sumergirse en el hambre y la ignorancia. Ante la falta de oportunidades y las privaciones creativas, Rogelio Martínez, el manager, organizó una gira para la Sonora Matancera fuera de Cuba y así emprendieron una partida que no tendría regreso.
Celia recuerda ver a su madre Ollita y a su tía Ana, que la despidieron desde la terraza. sin saber que aquella sería la última vez que las vería. Fidel se cobró la que para él era una fea actitud de la cantante y aprovechó que ella y su banda estaban fuera del país para prohibirles la entrada a su regreso. Sí, esto es solo una pequeña muestra de lo que Fidel representaba para Cuba y el dolor que empezaba a causar en las personas.
Por otra parte, Celia, quien antes se negaba al régimen, a partir de ese momento lo comenzó a odiar con todo su ser. Al mismo tiempo, se convertiría en una heroína y en la voz del pueblo cubano reprimido. Si bien estaba fuera de Cuba y lejos de su familia, Celia estaba acompañada de su amor Pedro Knight. Mientras seguían tocando y tenían contratos activos en México y Estados Unidos, se habían vuelto amigos muy cercanos hasta que se declararon su amor.
La relación entre Celia Cruz y el gobierno castrista no fue cordial y se agudizó cuando no pudo ir al funeral de su madre en 1962. Celia se fue a radicar a Estados Unidos y en 1965 se casó con el ex trompetista de la matera, Pedro Knight, quien sería su representante. Como solista, Celia Cruz grabó sus primeros ocho álbumes con el percusionista Tito Puente.
Pero no me gustaría dejar de lado la anécdota que la hizo más conocida de lo que era. Y me refiero a su palabra de cabecera, azúcar. Ella siempre la dijo durante sus conciertos y la acompañó en su carrera artística. Y aún después de su muerte continúa siendo una marca distintiva de ella. Incluso en las parodias la utilizaron para hacer chistes.
Esa expresión surgió un día que se encontraba en un restaurante cubano en Miami. Cuando terminó de comer, el mozo le pregunta si quiere café y ella le contestó, “Pues claro que todos los negros tomamos café.” Luego el mismo mozo le volvió a preguntar si lo quería con azúcar y fue ahí cuando ella le respondió, “Chico, tú eres cubano, sabes bien lo fuerte que es el café de nosotros.
¿Cómo me vas a preguntar si con azúcar o sin azúcar?” “Con azúcar, chico, con azúcar.” Entre risas y sobremesa le quedó grabada a fuego esta palabra que bien podría ser sinónimo de su forma de ser. Y hablando de salsa, ritmo y movimiento de caderas, quiero recordarles otro de los informes que está en este canal, que lo podrán ver al finalizar este video sobre la vida y la muerte de Héctor Laboe.
Y es que en su vida Celia se cruzó con el gran Héctor y ambos pertenecieron a Fania All Stars, una agrupación de salsa y música caribeña. Y justamente fue en 1973 cuando debutó Celia Cruz en aquella agrupación. interpretando las canciones Dios del ritmo y Bemba Colorá junto al gran Héctor Laboe. Fania salió de gira recorriendo América y contagiando su energía al público.
Celia Cruz firmó un nuevo contrato y un año después lanzó el álbum Celia y Johnny junto a Johnny Pacheco, ambos logrando obtener el disco de oro. Eso le dio el pie a que viajara al viejo continente haciendo presentaciones en el Reino Unido, Francia y República de Saire. Incluso en Saire llegó a compartir escenario junto al gran BB King y James Brown.
Sí, claramente ya se podía observar. Su estrellato casi era un cosmos completo. Los años pasaban y los nuevos álbumes seguían saliendo. La sonrisa de Celia comenzó a dar vuelta al mundo. Su energía positiva y sus bailes pintaban todos los escenarios que pisaba. Sin quedarse quieta ni un solo día, en 1987 fue reconocida en el libro Guinness de los Records como el show más grande al aire libre de entrada gratuita.
cuando dio el concierto en Santa Cruz de Tenerife, en España, ante nada más y nada menos que 250,000 personas que estuvieron ahí casi todo el día para escucharla. Cabe destacar que aquí en Argentina tuvo un gran éxito cuando en la década del 90 grabó junto a la banda Los fabulosos Cadiyxs la canción Vasos vacíos en una versión increíble.
levanta los brazos, mujer, y ponte esta noche a bailar. Que la nuestra agua del río mezclada con mar. Y fue justamente para aquellos años, en los 90, cuando volvió a su tierra natal, luego de que la invitaran a una presentación en la base de Guantánamo. Ella sabía que no iba a poder descansar allí y se guardó un puñado de tierra para llevarse al cajón.
Un recuerdo que se mezclaría con todo lo que quedaría de ella, pero la muerte aún estaba lejos por ahora. Eso es manera. Eso esera. Ah, y tú le cantas a Camanera. Sí, yo en la en esa canción que yo canté ayer que yo digo, “Qué bonito es el canant manera.” Sin dejar la música, en 1992, participó del film Mambo Kings con Antonio Banderas y Armanda Sante y como si fuera poco, también trabajó en telenovelas junto a Verónica Castro.
Y sí, su vida era como una especie de bucle infinito en la que siguió sacando álbumes y siguió ganando premios Gramis, tanto latinos como estadounidenses. Pero lamentablemente después de tantos años de éxitos tuvo que enfrentarse a su ocaso y de esta forma llegamos a los días de su triste final. Debido a un problema de salud tratado en México en 2002, Aelia le descubren un glioma, lo que en otras palabras se podría calificar como un tumor cerebral.
Además, Celia ya había estado afectada por un cáncer de mama anterior que aparentemente se habría extendido hasta su cerebro. Más allá de que se lo trataron, ella nunca fue la misma. Antes de morir, le dio vida a su último disco, Regalo del alma, y disfrutó de su homenaje. Entre una gran cantidad de recaídas, su salud desmejoró hasta que su sonrisa no volvió a aparecer.
Dos horas antes de su partida, el sacerdote Carlos Mullins fue llamado de urgencia para aplicarle la extrema unción. Su agonía fue acompañada por sus seres queridos, de manera que finalmente Celia Cruz, la legendaria cantante de ritmos afrocubanos, falleció la tarde del miércoles 16 de julio de 2003. Víctima de un cáncer de cerebro.
Celia abandonó este mundo a los 77 años dejando un legado inmenso. El portavoz de la Fundación Nacional Cubanoamericana dijo, “Hoy ha muerto parte de Cuba, la estrella más brillante de Cuba, la que nunca claudicó a su deseo de ver una Cuba libre y conquistó el mundo. A Celia todavía le quedaba realizar la última gira de la reina de la salsa.
Así le llamaron a su funeral que comenzó en Manhattan, donde sería preparado para llevarlo a Miami como ella quería. Allí una multitud de sus fanáticos la despidió como se merecía. El viernes 18 de julio de 2003, las lágrimas y la lluvia se mezclaron entre notas alegres de música cubana. Algunas personas dejaron flores, otras encendieron velas y le llevaron una bandera.
El féretro de Celia Cruz fue cargado en hombros por seis funcionarios del servicio funerario hasta el vehículo que la llevó hasta el avión que salió esa misma tarde hacia Miami. Al otro día cumplieron lo que la cantante había pedido. Celia expresó su deseo de despedirse de Miami, donde residen alrededor de 700,000 personas de origen cubano.
Una vez en el lugar, el carro fúnebre se dirigió hasta el santuario dedicado a la Virgen de la ermita de la caridad del cobre, lugar que ella solía visitar. Los restos de Celia Cruz estuvieron expuestos 9 horas en la llamada Torre de la Libertad, un edificio emblemático del exilio cubano en el centro de Miami. Más de 150,000 personas desfilaron durante la jornada para despedir a la reina.
Luego fue trasladada para seguir con la misa y así volver al aeropuerto para regresar a Nueva York. El domingo 20 de julio, los fanáticos la recibieron con gusto. En todos los medios de comunicación, escritos y audiovisuales, ella ocupó la portada o la primera página. Luego de un frenético velatorio en Miami, la gente se aglomeró frente a la funeraria Frank H. Campbell.
El rostro de Pedro Knight demostraba el cansancio por la maratónica despedida. El cuerpo de Celia permaneció dos días en ese lugar mientras las personas desfilaron para despedirse. La mañana del martes 22 de julio arrancó la caravana donde siete camionetas negras portaban las decenas de arreglos florales que había recibido la difunta.
Entre ellos, una bandera cubana con claveles rojos, azules y blancos. Al llegar a la majestuosa catedral de San Patricio, en la quinta avenida de Manhattan, se celebró el último servicio religioso antes de que sus restos mortales fueran sepultados para siempre en el cementerio Woodlon del Bronx. Pedro Knight estuvo junto a ella desde que se conocieron y durante el último tiempo, mientras ella padecía un cáncer terminal, nunca perdió las esperanzas de que se recuperaría.
Por su parte, Pedro tuvo que enfrentarse a la misma enfermedad en carne propia. Un día después de que Celia tuvo su cirugía en donde le quitaron el tumor, él pasó por la misma intervención y le extirparon también un tumor maligno. Parecían estar conectados en todo, pero el amor era más fuerte. Con la partida de Celia, su salud se vio afectada.
Su diabetes y su deplorable estado emocional hicieron que en la ceremonia de despedida se desmayara. Gracias a ese percance le diagnosticaron hipoglucemia. El 26 de septiembre de 2005, Pedro fue hospitalizado a causa de una hemorragia cerebral. Anciano enfermo y roto de dolor, Pedro dejó los asuntos económicos en manos de su ahijado Luis Falcón, quien al parecer no cumplió con lo que había quedado escrito en la herencia de Celia Cruz.
Los siguientes 2 años sufrió problemas cardíacos y el 3 de febrero de 2007, a sus 85 años dejó este mundo para siempre. fue sepultado junto a Celia en el mausoleo en el cementerio de Woodlon. En el lugar de descanso de la pareja siempre hay flores y no van a faltar recuerdos de ellos en vida. Entre los recuerdos de ella también se mantuvieron vivos sus reconocimientos, entre ellos el que le otorgó el gobierno estadounidense para su reconocimiento artístico.
Su figura está en el Museo de Cera de California. También tiene una estrella en el paseo de la fama de Hollywood. Incluso hasta un asteroide lleva su nombre, el 5212, Celia Cruz. Sin ir más lejos, en San Francisco, el 25 de octubre es el día de Celia Cruz y como si fuera poco, la marca Matel hizo una Barbie en su honor.
Ella fue mucho más que una artista. Su pasado humilde cambió con el crecimiento de su carrera. En tantos años de éxitos, su fortuna fue incrementándose más y más. Gran parte lo disfrutó en vida, pero por otro lado ella dejó una gran fortuna. Al fallecer, una de las hermanas de Celia había recibido en el correo un cheque del seguro de vida de Celia por la suma de $460,000.
Cuando llamó a Pedro, le dijo que se lo enviaría con la excusa de verlo y que luego lo devolvería, pero fue durante esos días que teóricamente le robaron esa plata. Ella demandó en el 2005 a Knight y acusó al hijo adoptivo de Celia de manipular y alterar el testamento que había dejado su hermana.
Y no estaba muy lejos de la verdad, porque la corte decidió que el hijo de la rumbera había cometido fraude y lo condenaron a pagar 2,illones y medio de dólares a la familia. Con la muerte de Pedro, el patrimonio de Celia quedó en manos de Pardillo, quien había sido su representante. De a poco, Pardillo fue vendiendo todo lo que había quedado de Celia.
Incluso algunas pertenencias de ella figuraban a la venta en eBay. Actualmente, Pardillo maneja la Fundación Celia Cruz Project, que promueve y conserva su patrimonio musical y cultural, y es también uno de los seis herederos de su fortuna. Celia, como ya les conté a lo largo del video, fue un artista impecable que supo aprovechar sus momentos de gloria para llevar la salsa y los demás ritmos a lo más alto.
Más allá de que ella vivió su vida lejos de su familia, la disfrutó como un carnaval y le puso azúcar a cada momento. Puede volar, puede atravesar. [Música] Si no termina o hasta el tiempo tiene la razón sin que la pueda ordenar. Tomas forma de canción esta vez que sale de mi corazón y vivirá morirá. Por eso traje a Feliciano para que le pueda cantar.
Será lo que siempre fue con tu azúcar para ti y vivirá. Ya vivirá. Vamos [Música] Azúcar. Pero bien, hasta acá el video de hoy, pero antes de que te vayas, te recomiendo estos dos videos donde verás casos también muy interesantes. Y si no te quieres perder ningún video de este estilo, te recomiendo que te suscribas y actives la campana de notificaciones.
Bien, yo soy Gabriel Navarrete, esto fue Grandes Misterios. Nos vemos en un próximo video.