y lo admiraba, o sea, no le tenía envidia, no le tenía odio, no le No, al contrario, lo oía y lo oía y lo oía. A los 15 años se casó con un hombre 20 años mayor. A los 48 salía de la habitación de un narcotraficante cubierta de esmeraldas. A los 60, un visturí le robó la voz para siempre.

Hoy tiene 88 años y no puede recordar ni una sola de las [música] canciones que la hicieron inmortal. Su nombre era Lucelena Ruiz Bejarano, [música] pero el mundo la conoció como Lucha Villa, la grandota de Camargo, y lo que una simple liposucción le hizo fue un crimen que nadie pagó. Esta es la investigación que su familia guardó durante 27 años y hoy vas a descubrir cuatro cosas que cambian todo lo que creías saber sobre la reina absoluta de la música ranchera.Primero, la grabación de la última conversación antes de la cirugía, donde Lucha le confiesa a un amigo exactamente por qué tomó esa decisión fatal. Las palabras que dijo esa noche revelan una inseguridad que nadie imaginaba en la mujer más poderosa del ranchero. Segundo, las canciones que José Alfredo Jiménez le escribió en [música] secreto y el testimonio de sus propios hijos confirmando un romance prohibido que duró años mientras él estaba casado.

Un amor que nunca pudo ser, pero que existió en cada [música] nota, en cada verso, en cada mirada. Tercero, el testimonio de los escoltas de [música] don Neto Fonseca, líder del cártel de Guadalajara, que la vieron salir de una habitación privada cubierta de joyas que no tenía cuando entró. Esmeraldas del tamaño de hojas, brazaletes de oro, anillos que brillaban como estrellas.

Y cuarto, el documento [música] médico que el hospital ocultó, donde el neurocirujano admite que el cirujano plástico mintió sobre cuántos minutos estuvo su cerebro sin oxígeno. No fueron 2 minutos, como dijeron, fueron más de cinco. Y esos 3 minutos extra le robaron todo. Te voy a avisar cuando llegue cada una de estas revelaciones.

Si te vas antes del final, te pierdes la parte que su propia familia ha intentado borrar durante casi [música] tres décadas. Guarda esta frase en tu mente. El show debe continuar. La vas a escuchar varias veces a lo largo de esta historia y cuando [música] llegue el final vas a entender por qué para Lucha Villa el show ya no pudo seguir.Todo comenzó en un pueblo polvoriento del norte de México, [música] Camargo, Chihuahua. 1936. Un año