Marc Anthony no soporta a Ángela Aguilar.  Sí, esto no es ninguna broma, el salsero   hace silencio frente a la nueva canción  que sacó junto a la menor de los Aguilar,   y prefiere hacer como que nunca ha existido  antes que darle un mínimo de publicidad. Cuando Ángela Aguilar anunció con bombos  y platillos su nuevo sencillo “No quiero   hablar”, una colaboración “inédita” con Marc  Anthony, muchos fans se frotaron las manos:   la princesa del regional mexicano junto al  rey de la salsa, ¿qué podría salir mal? Bueno…

aparentemente, todo después de grabar. Y es que, aunque la canción suena como   un intento elegante de fusión entre mariachi y  orquesta sinfónica con sus toques dramáticos,   lo que ha capturado la atención no es precisamente  la música, sino el sonoro silencio de Marc Anthony   frente al lanzamiento.

Mientras Ángela reparte  entrevistas, clips, reels, posts, y hasta   historias, Marc… no quiere hablar. Literal. ¿Será que el salsero ya se arrepintió de   haberse metido en este dueto?   Porque si nos guiamos por sus redes, parece que  prefiere fingir que nunca ocurrió. Y eso que,   según Aguilar, fue él quien espontáneamente  se grabó sin previo aviso y sin contrato,   después de escuchar el tema en una noche casual  con su esposa Nadia Ferreira y Christian Nodal.

Sin embargo, son muchos los que aseguran que  dicha colaboración no vino de manera genuina,   sino que lo hizo por puro compromiso. Quién  sabe, tal vez le debía un favor a Pepe Aguilar,   o simplemente le dio pena decirle que no a  Ángela, pero sea cual sea el motivo, ahora   mismo parece muy arrepentido. Y lo peor, es que  este arrepentimiento es culpa de la propia Ángela.

Porque sí, el drama no termina aquí. Resulta que  en una entrevista reciente que le concedieron a la   pequeña de los Aguilar, Ángela se burló de Marc  Anthony. Ella explicó que después de escuchar   la voz de Marc sintió que “le hacía falta más”  y que eso la llevó a buscar qué más agregarle   a la canción para que sonara bien.

(Después de escuchar la voz de Marc,   le hacía falta más. Y fue justo como esa búsqueda  de “qué más le voy a poner para que suene bien”?)  Lo dijo con tono casual, entre risas. Pero claro,  a Marc no le hizo gracia ser objeto de burla,   menos por alguien como Ángela. Muchos sugieren que ese comentario   fue el verdadero “corte final” en esta  colaboración.

Porque desde entonces,   Marc Anthony ha optado por el silencio absoluto.  Nada de stories, reposts ni una triste mención al   tema que —si seguimos la narrativa de Ángela—  él mismo impulsó. Ni una palmadita virtual en   la espalda a la cantante. Nada. Cero. Nulo. Y no es para menos, ¿quién en su sano juicio   criticaría la voz de alguien con un recorrido  tan extenso en el panorama musical? Al parecer,   solo Ángela Aguilar, quien movida por su  ego, no le tiembla el pulso a la hora de   colocarse por encima de cantantes de talla  internacional, siendo ella apenas conocida.

…Y es que hay niveles. No estamos hablando de  un artista cualquiera. Estamos hablando de Marc   Anthony, una leyenda viviente con más premios que  cumpleaños de Ángela, y con una trayectoria que ni   en tres vidas de mariachi pop se alcanza. Pero  ahí tienes a Ángela, dando entrevistas como si   acabara de grabar con Pavarotti y encontrara que  “le faltaba punch”.

La confianza siempre es buena,   pero cuando se cruza la línea hacia la arrogancia,  se vuelve ruido… y no precisamente del que   se cuela en una buena mezcla de estudio. ¿Pero qué esperar de alguien que anuncia   giras por Estados Unidos pensando en romperla,  cuando en su país no es capaz de llenar aforos? Lo más irónico de la situación es que esta era  la única colaboración vocal del disco de Ángela,   “Nadie se va como llegó”.

Y sí, tal vez  Marc llegó con la mejor de las actitudes…   pero se fue sin ganas de volver. Y aunque la  canción, con su mezcla sinfónica y mariachera,   intenta ser ese tipo de balada poderosa  que hace llorar a media audiencia,   lo cierto es que hoy lo que emociona no es  la música, sino el drama tras bambalinas.  Mientras Ángela continúa su tour de promoción  fingiendo que todo es armonía, los más atentos   ya leyeron entre líneas: Marc Anthony no la  soporta. Y la canción, al parecer, tampoco.

Y así, lo que pudo haber sido una joya del  crossover musical se convierte en un tema   promocionado por un solo lado, con una energía tan  desbalanceada que hasta el algoritmo de YouTube   parece confundido. Mientras Ángela se desvive  explicando el significado del tema, el origen   mágico del dueto y la emoción de tener a Marc en  su disco, él parece más interesado en su próxima   gira, su esposa modelo o en no hablar del asunto.

Como dice el título: “No quiero hablar”, pero en   este caso, parece una indirecta muy directa. Pero ahora es tu turno. ¿Ya has escuchado la   canción? Déjanos en comentarios qué opinas del  silencio de Marc Anthony y del comportamiento   de Ángela, y no te olvides seguirnos para  que no te pierdas más vídeos como este.