caso denunciada por maltrato a inti Quédate hasta el final solo si quieres ver la sorprendente reacción de nodal Cristian nodal tenía a inti En sus brazos con la firmeza de alguien que sabe que no va a soltarla pase lo que pase sus dedos fuertes y seguros la sostenían como si su vida dependiera de ello no era un simple gesto de protección era una declaración de poder su cuerpo inmóvil ser erguía como una muralla entre casu y su hija sus ojos fríos como el mármol la atravesaron con una intensidad que no admitía

objeciones no había espacio para la duda ni para la compasión era la mirada de alguien que había tomado una decisión inquebrantable y no pensaba dar marcha atrás casu sintió la descarga de esa mirada como un golpe invisible su cuerpo reaccionó antes que su mente un escalofrío recorrió su columna heriz estándo la piel y su corazón comenzó a latir de forma descontrolada como si intentara advertirle de un peligro inminente Por un instante no entendió lo que estaba ocurriendo su cerebro se negaba a procesarlo Pero entonces Cristian habló

y cada palabra suya fue como una piedra cayendo en el fondo de un pozo oscuro y tú no eres digna de cuidar a inti Julieta No la proteges como deberías Yo seré un mejor padre para ella es hora de que aceptes que perderás la custodia suscríbete y dale me gusta solo Si amas a inti y le deseas lo mejor el tono era tan sereno que resultaba aterrador no había rencor en su voz no levantó el tono no hizo aspavientos no hubo gritos ni explosiones de ira solo palabras palabras cargadas de una determinación tan fría y calculada que

resultaba más cruel que cualquier insulto las frases flotaron en el aire por unos segundos incrustándose en la mente de kasu como agujas finas e invisibles la respiración se le cortó de golpe abrió la boca pero no salió ningún sonido su garganta estaba tan apretada que sintió que no podría tragar ni una gota de agua suscríbete solo si deseas que kasu y nodal vuelvan a ser la pareja que eran los ojos de kasu se humedecieron al instante la reacción fue involuntaria automática como si su cuerpo supiera antes que ella lo que

significaban esas palabras se llevó una mano al pecho buscando calmar la presión que sentía allí pero el dolor no era físico era algo mucho más profundo sus labios comenzaron a temblar y un soso quedó Atrapado en su garganta no podía permitir que él la viera así no podía dejar que pensara que la había Derrotado pero su cuerpo la traicionó en no y no Cristian no puedes hacerme esto inti es nuestra hija que es nuestra hija no puedes arrebatárnoslo [Música] [Música] minuta entonces sin apartar la mirada

dio un paso hacia atrás no fue un paso cualquiera fue una retirada calculada una forma de dejar Claro que ella no podía acercarse y lo que vino después fue lo peor de todo la forma en que sostuvo a inti más cerca de su pecho como si estuviera protegiéndola de ella como si kasu fuera el peligro como si kasu no fuera la madre tengo todo al derecho del mundo Julieta respondió su voz como una cuchilla de hielo cortando el aire Esto no se trata de ti se trata de inti y haré lo que sea necesario para protegerla Aunque eso signifi apartarla

de ti para siempre no había espacio para la interpretación no era una advertencia era un hecho un veredicto que no podía cambiarse caso sintió como si su corazón se rompiera en mil pedazos uno a uno con una lentitud insoportable no podía pensar No podía hablar no podía moverse su mente daba vueltas buscando una salida pero no encontraba ninguna era como estar atrapada en una habitación sin puertas ni ventanas con las paredes acercándose cada vez más No no Cristian no puedes llevártela ella me necesita soy su madre nadie la ama más

que yo y gritó y esta vez la fuerza de su voz fue mayor no había ruego había rabia la rabia de una madre acorralada de una Leona a la que le están arrebatando a su cría se lanzó hacia él con las manos extendidas dispuesta a tomar a su hija por la fuerza si era necesario Cristian fue más rápido giró su cuerpo de forma instintiva cubriendo a inti con sus brazos protegiéndola de Caso su movimiento fue preciso como si supiera exacta ente lo que iba a hacer antes de que ocurriera caso alcanzó a rozar la manga de su chaqueta pero fue

lo único él la apartó con la facilidad con la que se aparta una hoja del hombro su mirada no se inmutó siguió siendo fría controlada implacable no hagas esto Julieta no me obligues a tomar medidas drásticas quieres que inti te vea así de verdad quieres que se lleve esa imagen de su madre las palabras golpearon más fuerte que cualquier empujón casu se detuvo en Seco su cuerpo seguía temblando pero su mente captó lo que él acababa de decir la imagen inti su hija la niña la estaba mirando con esos ojos grandes y llenos de

curiosidad sin entender nada Pero viéndolo todo caso se sintió expuesta vulnerable sus lágrimas corrían por su rostro como Ríos imparables se limpió la cara con la manga pero no sirvió de nada las lágrimas no pararon no había forma de controlarlas e Cristian por favor no lo hagas no me la quites ella me necesita yo la necesito a ella su voz se apagó en un susurro y sus piernas comenzaron a fallarle su cuerpo ya no le respondía se arrodilló en el suelo no porque quisiera sino porque ya no tenía fuerzas para mantenerse en pie se llevó las manos a

la cara escondiéndose como si eso la protegiera del dolor ya no hay vuelta atrás Julieta dijo Cristian con voz firme era una sentencia definitiva la puerta que se cierra y no se abre jamás ella levantó la mirada con los ojos hinchados por las lágrimas no podía aceptarlo no podía permitirlo se arrastró por el suelo estirando una mano hacia él como si al tocarlo al rozarle la pierna pudiera cambiar su decisión pero Cristian ya no la miraba él ya había tomado su decisión la puerta estaba a solo unos pasos cada paso que

dio fue un latido en su corazón uno tras otro cada vez más lento cada vez más fuerte era el sonido de la pérdida por favor por favor no me la quites su voz se rompió por completo ya no era una Súplica era un lamento su pecho subía y bajaba de forma errática las lágrimas caían al suelo y se mezclaban con el polvo Cristian abrió la puerta sin mirar atrás no necesitaba hacerlo ya había ganado el aire frío de afuera entró en la habitación Como un cuchillo que cortó la poca calidez que quedaba casu miró la puerta abierta con

los ojos vidriosos con esperanza de que él cambiara de opinión Pero no lo hizo la puerta se cerró de golpe y ese sonido Fue como un disparo que resonó en su cabeza todo se quedó en silencio un silencio tan denso que dolía no había más voces no había más pasos no quedaba nada Solo ella sola arrodillada en el suelo respirando con dificultad miró a su alrededor buscando algún signo de esperanza alguna señal de que todo había sido un error una pesadilla de la que pronto despertaría pero no fue así Cristian se había llevado todo se había llevado a

inti y con ella se había llevado su mundo entero Cristian permanecía inmóvil Como una estatua tallada en hielo su rostro no expresaba ni ira ni compasión solo una calma tan fría que parecía antinatural no necesitó palabras no hubo discursos ni advertencias todo se resumió en un movimiento casi imperceptible de su mano Un simple gesto apenas un parpadeo en el flujo del tiempo pero con el peso de una orden que no dejaba lugar a dudas la puerta hasta ese momento cerrada se abrió de inmediato con un chirrido seco y

metálico la vibración del sonido Fue suficiente para que casu sintiera una descarga eléctrica recorrer la espalda dos figuras entraron con pasos firmes sincronizados no hubo introducciones ni nombres ni preguntas no hacía falta los dos hombres vestían de negro de pies a cabeza desde sus botas hasta las camisetas ceñidas que dejaban ver la rigidez de sus músculos no necesitaban identificarse su simple presencia lo decía todo eran control Fuerza bruta y orden ejecutado al pie de la letra el aire cambió se sintió denso y respirable

como si el oo en la habitación hubiese sido drenado de golpe caso lo notó al instante no por lo que veía sino por lo que sentía en su pecho un instinto primitivo una alarma interna que le gritaba que estaba en peligro y no cualquier peligro sino uno de esos que no se detienen con palabras su corazón comenzó a latir con más fuerza bombeando sangre a un ritmo descontrolado su respiración se volvió más rápida y sus ojos se movieron de un lado a ot buscando una salida cualquier escapatoria cualquier opción pero la

única salida estaba bloqueada por los dos hombres no su grito resonó con fuerza rompiendo el silencio que se había acumulado en la habitación no fue solo un grito de protesta fue un rugido de supervivencia no te atrevas Cristian no te atrevas a tocarla sus ojos estaban clavados en Cristian Pero él ni se inmutó los dos hombres avanzaron no se precipitaron no tenían prisa avanzaron con la lentitud metódica de quienes saben que la presa no tiene escapatoria casu dio Un paso atrás luego otro y su espalda chocó contra la pared sintió el

frío de la superficie contra su columna y entendió que ya no tenía más espacio para retroceder pero aún así no se detuvo levantó los brazos como si pudiera defenderse con ellos sus músculos se tensaron y su cuerpo se preparó para la batalla en no no rugió su voz cargada de ira y miedo al mismo tiempo Tinti no mires no mires mi amor su mirada se desvió hacia la niña que la observaba con los ojos abiertos de par en par los ojos de su hija grandes y húmedos se llenaron de terror inti Comenzó a llorar al principio fue un

soso pequeño como el susurro de una herida recién abierta pero en cuestión de segundos se convirtió en un llanto desgarrador su cuerpecito temblaba y sus bracitos se extendían hacia su madre con movimientos desesperados como si pudiera alcanzarla con la punta de sus dedos el sonido de su llanto fue un martillazo en el alma de Caso mamá mamá lloraba la niña entre sosos la forma en que su voz se quebraba al pronunciar la palabra mamá fue iente para hacerle un nudo en la garganta a cualquiera que le escuchara inti mami está aquí gritó casu con todas

sus fuerzas luchando contra el agarre de los dos hombres sus brazos se sacudieron con una fuerza que no sabía que tenía tiró hacia delante pateó el aire con ambas piernas golpeó la cabeza hacia atrás Buscando el rostro de uno de ellos pero eran demasiado fuertes su agarre no flaó ni un milímetro los dos hombres la sujetaron con la precisión de quien ha hecho estos cientos de veces antes uno de ellos la tomó por la muñeca izquierda torci con firmeza mientras el otro la sujetó del hombro derecho inmoviliza por

completo la resistencia de casu solo los hizo apretar con más fuerza la tensión en sus articulaciones fue insoportable su cuerpo entero se convulsionó pero no se rindió no podía Rendirse no te lleves a mi hija no te la lleves gritó con todas sus fuerzas su voz salió tan fuerte que por un segundo incluso los hombres se detuvieron solo por la intensidad del sonido Cristian miró a la niña su rostro aún inexpresivo pero sus manos la sostuvieron con más fuerza la niña en su inocencia seguía luchando por liberarse con las piernitas

pateando y los puños golpeando el pecho de Cristian era tan pequeña tan indef que su rabieta parecía más un temblor de hojas en el viento pero su fuerza Aunque mínima tenía el peso del amor y eso Cristian lo sintió tranquila pequeña dijo con una suavidad que contrastaba con la crueldad de sus actos todo esto Es por tu bien Se acabó con esas palabras Cristian giró su cuerpo dándole la espalda a casu protegió a la niña en su pecho y avanzó hacia la puerta no miró atrás int dos el grito de kasu fue una explosión de Furia su voz salió

desgarrada cruda como si cada letra le arrancara Trozos de la garganta los hombres tiraron de ella con más fuerza sujetándola con brutalidad pero ya no le importaba el dolor solo tenía ojos para la puerta la puerta que se cerraba lentamente dejando una franja cada vez más delgada de luz Entre ella e int Oh gritó con tanta fuerza que sus piernas se dieron se desplomó de rodillas el suelo duro golpeó Sus huesos pero no sintió dolor su cuerpo temblaba como una hoja en medio de una tormenta y su respiración era un jadeo desesperado

miró la puerta como si pudiera atravesarla con la mirada como si pudiera deshacerla con su rabia los músculos de sus brazos estaban tensos y sus puños aún apretados temblaban con una Furia Incontenible maldito Cristian rugió con una Furia que ardía en sus ojos no te lo perdonaré nunca Y esto no se va a quedar así te lo juro Me escuchas Cristian sus palabras eran fuego una promesa que no necesitaba más testigos los hombres la miraron desde arriba todavía sujetándola pero esta vez no dijeron nada No había nada que decir

poco a poco el rugido de kasu se convirtió en un soso bajo Con las manos aún apoyadas en el suelo sus hombros comenzaron a sacudirse no lloraba como antes no era el llanto de una mujer rota sino el de una madre que ha decidido levantarse su respiración se fue calmando pero su mirada se endureció ya no era la misma se limpió la cara con la manga de su camisa sus ojos rojos e hinchad miraron a los hombres con una frialdad que no tenían antes no necesitó hablar ya no hacía falta lo que estaba grabado en su mirada era más fuerte que

cualquier grito se van a arrepentir murmuró con una voz baja pero que cortó el aire como una navaja Cristian se va a arrepentir todos ustedes lo harán los dos hombres se miraron Por un instante solo un segundo No dijeron nada pero la era evidente no era la mirada de una mujer vencida no era la mirada de alguien que ha caído y ha decidido que no volverá a caer la mirada de alguien que ha encontrado una razón para destruirlo todo el silencio Se adueñó de la habitación solo Se oía su respiración lenta constante como el tamborileo de

una tormenta lejana la tormenta que estaba a punto de desatarse vendré por ti inti pensó con el corazón palpitando con fuerza Pero esta vez no fue un pensamiento de miedo fue una promesa y las promesas de una madre no se rompen no importa cuántas puertas se cierren No importa cuántos hombres se interpongan no importa cuán lejos la lleven ella los encontrará a todos y entonces ellos entenderán su error la noche Se cernía sobre la carretera como una cortina espesa impenetrable la única luz provenía de los faros de La

camioneta negra que cortaban la oscuridad en ráfagas intermitentes los árboles a ambos lados del camino se erguían como figuras fantasmales sombras que parecían moverse con cada curva de la vía la humedad en el ambiente hacía que el asfalto relucio bajo la tenue luz y el sonido constante de las llantas sobre la carretera creaba una suerte de banda sonora monótona que solo acentuaba el silencio interior dentro del vehículo el tiempo parecía avanzar más lento Cristian estaba al volante con los ojos fijos en el camino

pero su mente estaba en otra parte sus manos se aferraban con fuerza al volante sus nudillos Blancos del esfuerzo y su mandíbula permanecía tensa como si estuviera masticando una verdad amarga que no podía tragar de vez en cuando su mirada se desviaba hacia el retrovisor con movimientos rápidos casi paranoicos no veía nada detrás solo la carretera desierta pero Pero eso no lo tranquilizaba sabía que a veces el peligro no se muestra hasta que ya es demasiado tarde en la parte trasera inti estaba acurrucada sobre su regazo la niña tenía

la cabeza oculta contra su pecho los ojos cerrados con fuerza y los puños apretados alrededor de su camisa como si la vida misma dependiera de no soltarla su cuerpo pequeño y frágil temblaba con cada soso no era un llanto fuerte ni ruidoso sino uno ahogado silencioso de esos que duelen más porque se sienten En cada fibra del cuerpo A su corta edad indy no comprendía la complejidad de lo que ocurría pero sí entendía lo esencial algo malo había sucedido y su mamá ya no estaba con ella ese vacío en su pecho era suficiente

para que el miedo se instalara en su corazón como un huésped permanente shhh tranquila princesa papá está aquí ya todo pasó murmuró Cristian con un tono que pretendía ser suave pero que tenía más de control que de Consuelo su voz grave y seca resonó en la pequeña cabina del vehículo no había dulzura en sus palabras solo la rigidez de alguien que está acostumbrado a dar órdenes y esperar que se cumplan acarició con torpeza el cabello de la niña moviendo su mano de arriba hacia abajo con lentitud pero no Parecía un gesto

instintivo era una acción calculada repetitiva Como quien intenta calmar a un animal herido para que no se agite inti no dejó de llorar no le creyó no podía creerle su pequeño cuerpo temblaba contra él sus lágrimas empapaban la camisa y su respiración se entrecorta en jadeos que se volvían cada vez más desesperados cada vez que lograba tomar aire soltaba una palabra que por corta que fuera tenía el peso de una montaña mamá mamá su voz no era más que un susurro pero cada vez que la decía golpeaba a Cristian en el pecho con la

fuerza de un martillazo Cristian cerró los ojos Por un instante apenas un parpadeo prolongado pero en ese breve segundo su mente lo transportó a la casa volvió a verla volvió a escucharla Cristian no te la lleves Cristian escúchame V nuestra hija Cristian por favor y el grito de casu era tan nítido que por un segundo creyó que venía desde el asiento trasero apretó los dientes con fuerza y respiró hondo soltando el aire lentamente se obligó a abrir los ojos y a mirar al frente no podía permitirse flaquear No ahora volvió a dirigir la mirada a inti

esta vez con más firmeza se inclinó hacia ella la apretó contra su pecho con un poco más de fuerza y susurró esta vez con un tono más frío y definitivo mamá no puede estar aquí inti pero yo sí y yo nunca voy a dejarte sola entendido su voz se endureció en la última palabra como un golpe Seco la niña no respondió solo se hundió más en su pecho temblando con la misma intensidad su cuerpo entero parecía una hoja sacudida por el viento Cristian la sostuvo con fuerza sus ojos clavados en la carretera pero el eco de los gritos

de kazu no se apagaba no importaba entara concentrarse la voz de ella seguía allí la última vez que la había visto sus ojos estaban llenos de rabia y desesperación no era una mujer derrotada no lo había estado nunca lo sabía bien Y ese pensamiento lo inquietaba a kilómetros de distancia en una celda estrecha y fría casu se sentaba con la espalda recta y la mirada fija en la pared de enfrente la bombilla en el techo parpadeaba con ese zumbido eléctrico que parece meterse bajo la piel su rostro estaba sereno pero sus ojos

contaban otra historia no había lágrimas en su rostro habían caído todas cuando la puerta de la celda se cerró con un estruendo metálico Ahora lo único que quedaba en sus ojos era fuego ese tipo de fuego que no se apaga con agua ni con excusas el fuego de alguien que ha decidido no Rendirse con las manos esposadas al frente caso apoyó los codos en las rodillas inclinándose hacia adelante su respiración era pausada controlada como si estuviera conteniendo algo mucho más grande que la ira el comisario se paró frente a la reja con

las llaves Colgando de su cinturón y el rostro cansado de alguien que ya ha visto demasiados casos como ese miró a la mujer evaluándolo kuchel por protocolo debe permanecer aquí 24 horas mientras investigamos la denuncia en su contra es la ley el comisario pronunció la frase con una monotonía que la hacía sonar mecánica como si la hubiese repetido tantas veces que ya no significaba nada casu levantó la mirada con lentitud sus ojos se encontraron con los del comisario y por un segundo él sintió una incomodidad que no pudo explicar no

era miedo pero algo en esa mujer le hizo pensar que no estaba frente a una persona común esa mirada le habló de resistencia de alguien que no se doblega ni siquiera con la Puerta cerrada no era la primera vez que el comisario veía a una madre separada de su hijo pero esta mujer era distinta el s respondió kasu con una voz firme baja pero cargada de una fuerza que no necesitaba volumen dos palabras nada más Pero dichas con la contundencia de un veredicto el comisario se quedó inmóvil por un momento estudiándolas y después

giró sobre sus talones para alejarse sus pasos resonaron en el pasillo de cemento cada vez más lejanos hasta que la única compañía de casu fue el parpadeo de la bombilla y el zumbido que la acompañaba se inclinó hacia adelante apoyó la frente en sus manos esposadas y cerró los ojos pero no para descansar No no era descanso lo que buscaba en la oscuridad detrás de sus párpados vio a su hija inti su niña su pequeña la vio Con el rostro manchado de lágrimas ener a alguien que no era ella te voy a encontrar murmuró para sí misma en un

tono tan bajo que ni las paredes pudieron escucharlo de vuelta en la carretera Cristian miró a la niña y luego otra vez al retrovisor no había autos siguiéndolo nadie venía tras él Oh Eso quería creer pero algo en su interior no le permitía relajarse miró de nuevo a la pequeña inti respiración se había calmado pero sus ojos estaban abiertos fijos en la ventana mirando la oscuridad del Bosque era demasiado pequeña para entender pero no para sentir y lo que sentía ahora era lo mismo que su padre el peligro no siempre se ve el peligro se huele se

siente Cristian volvió a mirar al frente y esta vez mientras apretaba el volante se dijo a sí mismo una mentira que esperaba creer algún día es estamos a salvo pero ni su corazón ni sus manos temblorosas le creyeron y en el bosque entre las sombras de los árboles unos ojos observaban desde la espesura silenciosos pacientes porque el peligro a veces solo está esperando H la ley de qué ley me hablas me robaron a mi hija Cristian lo inventó todo vocifer casu con una voz quebrada por la ira su grito se expandió por la comisaría llenando

cada rincón con una resonancia que parecía vibrar en el aire sus ojos inyectados en sangre ardían con la misma intensidad que un fuego recién encendido las manos esposadas golpeaban los barrotes con fuerza una y otra vez como si su voluntad pudiera partir el Metal cada impacto sonaba como un tambor de guerra el dolor en sus nudillos no importaba no le importaba la sangre que a salir de la piel rota no le importaba el frío que se filtraba por el hierro oxidado no le importaba nada Solo podía pensar en una cosa su hija su pequeña

inti la única razón por la que todavía tenía fuerzas para respirar y se la habían arrebatado al fondo sentado en su escritorio el comisario la observó por el rabillo del ojo con la paciencia de un hombre que ya ha visto de todo no apartó la Ada de los papeles que tenía frente a él pero no se perdió ni uno solo de sus movimientos se limpió las gafas con lentitud como si cada segundo que pasaba fuera una tortura más para caso cuando terminó se las puso de nuevo levantó la mirada hacia ella y dejó escapar un suspiro largo profundo casi teatral si

es así demuéstrelo en los tribunales hasta entonces le toca esperar su voz era tan fría como el acero no había empatía en su tono solo rutina lo había dicho antes y lo diría de nuevo para él era solo una frase más en su lista diaria de respuestas automáticas se puso de pie con calma como si no hubiera prisa y dio media vuelta los pasos resonaron en el pasillo mientras se alejaba cada pisada era un golpe seco que rebotaba en la mente de Caso se alejó sin mirar atrás su espalda ancha se hizo cada vez más pequeña hasta

que se perdió tras una esquina no hubo Piedad no hubo compasión solo distancia los golpes de kazu contra la reja se detuvieron de golpe su respiración era rápida irregular las lágrimas comenzaban a empañar su visión pero no se permitió llorar no no otra vez cerró los ojos con fuerza tan fuerte que los párpados le dolieron la imagen apareció en su mente con la nitidez de un recuerdo que no se puede borrar int su carita dulce llena de Lágrimas sus ojos grandes y húmedos mirándola con una mezcla de miedo y confusión las manitas extendidas hacia

ella Buscando el abrazo que no pudo darle mamá la había llamado su voz temblorosa entrecortada con el miedo de no entender lo que estaba pasando esa imagen le partió el alma si siempre lo hacía cada vez que la veía en su mente sentía que una parte de ella se rompía un poco más pero no esta vez no podía permitírselo abrió los ojos de golpe respirando hondo llenándose los pulmones con el aire viciado de la celda se limpió la cara con la manga dejando un rastro de Lágrimas y sangre en su mejilla no le importó la herida en su

mano no importaba el frío no importaba solo importaba una cosa no me voy a rendir no esta vez no con mi hija se dijo en voz baja con una firmeza que no había sentido antes al otro lado de la ciudad el mundo era completamente diferente Cristian estaba en el sofá de su casa rodeado por una penombra tranquila la única luz que iluminaba la estancia provenía de la luna llena que se colaba por la ventana proyectando una luz pl Ada sobre el suelo la sombra de Cristian se dibujaba en la pared alargada extraña casi irreal parecía la

sombra de alguien mucho más grande de lo que realmente era pero él no se movió estaba sentado con la espalda recta los ojos fijos en la niña que dormía sobre su pecho inti respiraba suavemente su pequeña cabeza descansaba en el hueco de su hombro de vez en cuando su boquita se movía como si estuviera soñando con algo sencillo e inocente su respiración era pausada tranquila el tipo de paz que solo los niños conocen Cristian la miró con los ojos entrecerrados como si estudiara cada detalle de su rostro Voy a darte todo inti todo lo que tu madre

nunca podría darte murmuró inclinándose hacia ella hablando casi al oído Aunque sabía que estaba dormida su voz no era Dulce no era tierna era una voz cargada de seguridad era la voz de alguien que cree que tiene razón de alguien que está convencido de que todo lo que hace Está justificado no había remordimiento en él no había culpa sus ojos eran fríos calculadores se levantó con cuidado sujetando a la niña con ambos brazos sus movimientos eran precisos casi meticulosos la llevó hasta una cama que había preparado para ella

las sábanas eran nuevas suaves sin una sola arruga todo en esa habitación estaba perfectamente ordenado colocó a la niña en la cama con una delicadeza casi paternal le acomodó la manta hasta el cuello asegurándose de que estuviera bien abrigada se quedó de pie frente a la cama mirándola en silencio no sonrió solo la miró desde la ventana la luz de la luna dibujaba su figura contra la pared la sombra era más grande de lo que debería ser como si el mundo quisiera recordarles a todos que ese hombre no era alguien normal no era alguien que

había cruzado una línea que no todos se atreven a cruzar se quedó ahí inmóvil observando su propia sombra le gustó lo que vio le gustó la forma en que la luz lo hacía ver más imponente más fuerte su sombra parecía la de un gigante y le gustó eso Mientras tanto caso estaba sentada en el suelo de la celda ya no lloraba no había lágrimas en sus ojos pero su mirada era distinta no era la mirada de alguien vencido era la mirada de alguien que ha decidido levantarse ya no miraba la reja con odio ahora la miraba con estrategia era una

reja Sí pero no era invencible ninguna reja lo era respiró profundamente sintiendo la tensión en su pecho Pero esta vez no la dejó convertirse en desesperación no la convirtió en otra cosa la convirtió en fuego dejó que el fuego la llenara la calentara la fortaleciera porque ya no era una mujer que iba a pedir ayuda era una mujer que iba a reclamar lo que era suyo y nadie se lo iba a impedir ni la policía ni el comisario ni Cristian nadie pensó en Cristian pensó en su sonrisa esa sonrisa cínica que él siempre usaba

cuando pensaba que había ganado la había visto demasiadas veces y ya no la soportaba Pero esta vez esa sonrisa no iba a durar esta vez él no iba a ganar ella lo sabía Y él no lo sabía todavía pero lo sabría no voy a detenerme no voy a rendirme no esta vez susurró como un juramento como una maldición La chispa de la venganza ya no era chispa era fuego Ardiendo dentro de su pecho quemando cada duda cada miedo ya no le quedaba miedo el miedo había sido reemplazado por algo más poderoso La decisión de no perder sabía que la

guerra apenas comenzaba pero ya no importaba ella estaba lista Cristian dormía tranquilo esa noche creyendo que el mundo estaba bajo su Control pero esa Paz era un Espejismo porque en algún Rincón de la ciudad una madre Había decidido que ya no iba a esperar no iba a rogar no iba a suplicar la guerra había comenzado Pero esta vez la guerra la empezaba a ella y esta vez no iba a perder