El inicio del año 2026 ha llegado cargado de emociones fuertes para una de las figuras más influyentes del planeta. Shakira, la artista que ha sabido transformar el dolor en arte y la resiliencia en un imperio, se encuentra nuevamente en el ojo del huracán, pero esta vez por una combinación de éxitos profesionales, alegrías familiares y un drama sentimental ajeno que parece no poder despegarse de su nombre. Entre la celebración del cumpleaños de su hijo mayor y una histórica nominación a los premios de la Academia, la barranquillera vuelve a ser protagonista involuntaria de la ruptura del momento: la de su eterno amigo Alejandro Sanz y la actriz Candela Márquez.

Un cumpleaños con sabor a mundial y orgullo colombiano

Para Shakira, la familia sigue siendo el pilar fundamental que sostiene su exitosa carrera. El pasado 22 de enero, su hijo mayor, Milan, alcanzó la cifra de 13 años, entrando de lleno en la adolescencia. Fiel a su estilo detallista, la cantante organizó una celebración que reflejó la gran pasión del joven: el fútbol. A través de sus redes sociales, la artista compartió la intimidad de una fiesta cuya temática giró en torno a las selecciones que participarán en el Mundial de 2026.

Uno de los momentos más tiernos y comentados fue el entusiasmo de Milan al ver los dulces personalizados con las camisetas de las selecciones más prestigiosas del mundo. Entre risas, el primogénito de Gerard Piqué confesó que quería guardarlas todas para decorar su habitación. Sin embargo, el detalle que verdaderamente conmovió a los seguidores fue el pastel de cumpleaños. Shakira mostró con orgullo un muñeco que personificaba a Milan vistiendo los colores de la Selección Colombia y portando el número siete, en un claro homenaje al futbolista Luis Díaz. Este gesto no solo resalta las raíces colombianas que la cantante inculca en sus hijos, sino también el apoyo constante a los talentos de su tierra.

El camino hacia el Óscar: Gazelle vuelve a brillar

En el plano profesional, las noticias no podrían ser mejores. Tras un 2025 donde su gira “Las mujeres ya no lloran World Tour” rompió récords de recaudación superando los 327 millones de dólares, Shakira se prepara para un hito que podría consagrarla en la meca del cine. La película Zootopia 2, donde la colombiana presta su voz al carismático personaje de Gazelle, ha sido oficialmente nominada al Óscar como Mejor Película de Animación.

La emoción de la artista ha sido evidente en sus plataformas digitales, donde ha felicitado a todo el equipo de Disney. La posibilidad de ver a Shakira desfilando por la alfombra roja del Dolby Theatre el próximo 15 de marzo ha generado una expectación sin precedentes. No sería la primera vez que la cantante muestra su compromiso con este proyecto; meses atrás, se le vio asistiendo a la premiere acompañada de Milan y Sasha, luciendo espectaculares atuendos en tonos morados que cautivaron a la prensa internacional. Un Óscar sería el broche de oro para una carrera que no conoce límites.

El tsunami mediático: Shakira, Alejandro Sanz y el “efecto Candela”

Sin embargo, no todo es celebración en el entorno de la cantante. La crónica social ha dado un giro inesperado con la confirmación de la ruptura entre Alejandro Sanz y Candela Márquez. Aunque fuentes cercanas aseguran que la separación se debió a caracteres pasionales y no a terceras personas, la sombra de Shakira ha vuelto a planear sobre la pareja.

La química entre Sanz y la barranquillera es, en palabras del propio Alejandro, “brutal y muy fuerte”. Esta conexión, que ha regalado al mundo éxitos como La Tortura y más recientemente Bésame, parece haber sido un desafío constante para Candela Márquez. La crisis definitiva se habría gestado tras el lanzamiento de su última colaboración musical, donde los gestos de cariño y complicidad entre los artistas fueron interpretados por muchos como algo más que una simple amistad de décadas.

Lo que ha encendido las alarmas ha sido la reciente reacción de Candela en redes sociales. La actriz publicó una serie de fotografías con una estética que muchos han tildado de “shakiriana”: el rostro melancólico y el rímel corrido, evocando la imagen de vulnerabilidad que la colombiana ha explotado en sus recientes éxitos musicales. Acompañando las imágenes, un emoticón de un reloj de arena sugiere que la actriz está lista para contar su versión de los hechos.

¿Inspiración o conflicto?

Mientras Candela Márquez parece buscar su propio renacer, alejándose de la sombra de la relación y reencontrándose con una faceta “divertida y sinvergüenza”, el público se pregunta si la influencia de Shakira fue realmente el detonante del fin de este romance. Alejandro Sanz nunca ha ocultado su devoción profesional y personal por su compañera de escenarios, llegando a dedicarle palabras que subrayan una lista de “cosas pendientes” que nunca termina.

En este escenario de luces y sombras, Shakira continúa su camino imparable. Con nuevas fechas confirmadas en América Latina, incluyendo su regreso triunfal a México y El Salvador, la artista demuestra que, independientemente de los dramas que la rodeen, su enfoque está en su música, sus hijos y su evolución artística. ¿Veremos finalmente a la reina de Barranquilla alzando la estatuilla dorada mientras el mundo sigue debatiendo sobre su innegable magnetismo? El tiempo, ese que Candela Márquez marcó con un reloj de arena, será el encargado de darnos las respuestas.