Lo que hasta hace poco parecía impensable, hoy comienza a tomar forma frente a los ojos del mundo. Estados Unidos ha comenzado a movilizar varias toneladas de equipo militar y personal del ejército hacia la frontera con México. No se trata de un simple ejercicio ni de un movimiento rutinario. Las imágenes, los reportes y las reacciones oficiales confirman que la tensión entre ambas naciones ha alcanzado uno de sus puntos más altos en décadas.
Mientras columnas de vehículos militares estadounidenses se desplazan hacia el sur, México responde con su propio despliegue. Cerca de 300 elementos del ejército mexicano pertenecientes al batallón Campeche han sido enviados a la frontera norte con el objetivo, según el discurso oficial, de proteger la soberanía nacional ante posibles operaciones de Estados Unidos en territorio mexicano.
Hola, amigos y seguidores de Alfa Producciones. Pónganse cómodos porque hoy te traemos un material que de seguro te atrapará. Ya somos un millón de suscriptores en este canal y es gracias a ustedes. Dejanos tu me gusta para seguir creando contenidos, suscríbete para seguir creciendo y no te olvides de activar la campanita de notificaciones para recibir un nuevo video. Ahora sí, continuamos.
El ambiente es explosivo. Dos países vecinos, históricamente aliados y socios comerciales estratégicos, hoy se observan con desconfianza militar. Y la pregunta que muchos se hacen es inevitable. Estamos al borde de una nueva guerra entre México y Estados Unidos. Algunos ya la llaman, sin rodeos, la Segunda Guerra México americana.
Un conflicto que no nace por diferencias ideológicas ni por disputas territoriales, sino por algo mucho más oscuro y peligroso, la protección política al crimen organizado. Porque mientras Estados Unidos endurece su postura contra los cárteles del narcotráfico, calificándolos como organizaciones terroristas, el gobierno de México, encabezado ahora por Claudia Sainbound, decide ir en la dirección opuesta.
En medio de esta escalada de tensión militar, la presidenta Sainbaum salió públicamente a rechazar la postura estadounidense y una vez más a defender indirectamente a los cárteles. Con total firmeza, declaró que no está de acuerdo en que Estados Unidos catalogue a los grupos del narcotráfico como terroristas.
Sus palabras fueron claras y contundentes. No se puede catalogar a la delincuencia organizada como terrorismo. Eh, nosotros no estamos de acuerdo. Eh, nuestra Constitución y nuestras leyes hablan de terrorismo en otro sentido. La delincuencia organizada no puede catalogarse como terrorismo. Terrorismo tiene que ver directamente con acciones que tengan que ver contra el gobierno, eh dichas y otros esquemas.

Entonces, no está en el marco de nuestra legislación llamarle así y tampoco estamos de acuerdo con que el que Estados Unidos le llame terrorismo implique pues una intervención en nuestro país. Tan lo dejamos claro que cambiamos la Constitución o agregamos a la Constitución un párrafo donde quedara claro que el pueblo de México estaba en contra de cualquier intervencionismo.
en ese momento cuando declararon a las organizaciones de la delincuencia organizada como organizaciones terroristas y yo siempre lo he planteado, no estamos de acuerdo eh en muchos temas con el gobierno del presidente Trump, pero nosotros queremos llevar una buena relación y así debe ser, porque somos vecinos, porque somos socios comerciales y porque tenemos que buscar siempre un buen entendimiento sin violar nuestros principios que son muy claros y que siempre los vamos a mantener.
Entonces, así ha sido hasta ahora y así queremos que siga siendo. Una declaración que ha generado indignación dentro y fuera de México, porque mientras los cárteles decapitan, extorsionan, secuestran, desplazan comunidades enteras y asesinan civiles inocentes, el gobierno mexicano insiste en minimizar su naturaleza criminal y protegerlos bajo un discurso legalista que ya nadie compra.
las intervenciones extranjeras. Hay que ver la historia de México. Yo digo, la última vez que hubo una intervención de Estados Unidos en México se llevó la mitad del territorio. E la última vez que se paró una intervención de Estados Unidos en México fue en 1914, en plena Revolución Mexicana. La intervención francesa en México pues no dejó nada más que guerra.
México es un país libre, independiente y soberano y bastante trabajo le ha costado al pueblo de México garantizar esa independencia y esa soberanía. Para Estados Unidos la situación es insostenible. Los cárteles mexicanos no solo controlan vastas regiones del país, sino que también inundan de drogas las calles estadounidenses, provocando una crisis de salud pública que ha dejado cientos de miles de muertos por sobredosis.
Frente a eso, Washington parece haber llegado a una conclusión clara. Si México no actú
a, Estados Unidos lo hará. Y aquí es donde el panorama se vuelve verdaderamentepeligroso. Donald Trump, quien ha retomado una postura dura y frontal, ha dejado claro que no piensa tolerar gobiernos que por acción u omisión colaboren con el narcotráfico.
Para Trump, los cárteles son terroristas, gobiernan territorios completos y representan una amenaza directa a la seguridad nacional de Estados Unidos. Desde esa lógica, el despliegue militar no es un gesto simbólico, sino una advertencia, un mensaje claro tanto a los cárteles como al gobierno mexicano. La paciencia se terminó.

Ah, bueno, qué momento. Mira, mi raza. Ya valió madre. Ya se calentó esta madre. Ya valió madre, mi raza. Agárrate, hijo de la chingada. Ah, bueno, qué momento. Mira más, mira. Ah, bueno, qué momento. Ingaurroña. Ingaturas. Mira n más, hasta las nalgas. Ah, bueno, qué momento. Y ya va con soldados, ¿eh? Ya va con soldados adentro, ¿eh? Y chóer y gaturroña.
Ya valió verta esto. Ahí van. Ellos son los militares. Ah, bueno. Y ya lleva soldados adentro, mi raza. Y ya se calentó esta madre. Ahora sí, vámonos mejor para México, mi raza, antes de que Sin embargo, en lugar de reconocer el problema y cooperar de forma real, el gobierno de Morena parece más preocupado por defender su narrativa que por proteger a los ciudadanos.
Una narrativa que insiste en separar artificialmente al terrorismo del crimen organizado, cuando en la práctica los métodos son exactamente los mismos: violencia extrema, control territorial, terror psicológico y sometimiento de la población. La postura de Sainbaum no solo genera fricción diplomática, sino que coloca a México en una posición extremadamente vulnerable.
Defender a los cárteles en el discurso internacional equivale a ase, a romper la confianza con su principal socio comercial y a colocarse peligrosamente del lado equivocado de la historia. Mientras tanto, los ciudadanos comunes observan con miedo e incertidumbre nadie quiere una guerra. Nadie quiere ver soldados enfrentándose en la frontera.
Nadie quiere que dos naciones amigas lleguen a un conflicto armado. Pero cuando un gobierno se convierte en escudo político del crimen organizado, las consecuencias dejan de ser diplomáticas y pasan a ser militares. Hoy la frontera no solo divide territorios, divide visiones del mundo. De un lado, un país que decide llamar a las cosas por su nombre y enfrentar al enemigo.
Del otro, un gobierno que insiste en negar la realidad, incluso cuando esa negación pone en riesgo la paz regional. La tensión está al máximo, las tropas están desplegadas, las declaraciones ya fueron hechas y el mundo observa con atención lo que podría convertirse en uno de los episodios más graves en la relación México Estados Unidos.
La pregunta ya no es si la crisis existe. La pregunta es, ¿quién será responsable si esto termina en un conflicto abierto? ¿Y tú crees que Sainbaum está defendiendo la soberanía de México o defendiendo a los cárteles una vez más? Déjamelo en los comentarios. Gracias a todos por mirar el video hasta el final. Espero que te haya gustado y así puedas volver en un próximo video.
Cada día estamos informando todo lo que ocurre en El Salvador. Así que ya saben, esto ha sido todo por hoy. Nos vemos en una próxima.
News
A los 62 años, María Elena Saldaña confiesa la verdad que ocultó por décadas: cómo La Güereja la hizo famosa, pero también la encerró en una identidad de la que casi no pudo escapar
María Elena Saldaña nació en Veracruz con una vocación clara: el teatro. Se formó profesionalmente, estudió actuación con disciplina y…
Así es la vida real de Raúl de Molina en 2026: mansiones en las alturas, autos de lujo, viajes imposibles y la razón secreta por la que no puede retirarse
La historia de la riqueza de Raúl de Molina no comenzó entre alfombras rojas ni oficinas ejecutivas. Empezó en la…
A los 60 años, Catherine Fulop rompe décadas de silencio y confirma la verdad incómoda sobre su matrimonio con Fernando Carrillo, un romance de telenovela que escondía traición, humillación y una herida que nunca cerró
La historia comenzó como empiezan todas las leyendas televisivas. Catherine Fulop, recién salida del mundo de los concursos de belleza…
A los 76 años, Jean Carlo Simancas rompe el silencio y admite la verdad que persiguió toda su vida: el amor que lo marcó para siempre, la tragedia que lo quebró y el vacío que nunca logró llenar
La historia comienza con un amor tan intenso como breve. Maye Brand no era solo Miss Venezuela 1980.Era juventud, fragilidad…
Amó al hombre más famoso de México en silencio y pagó el precio sola: la trágica vida de Charito Granados, la actriz que tuvo un hijo secreto con Cantinflas y jamás pidió nada
Rosario Granados nació el 12 de marzo de 1925 en Buenos Aires. El arte corría por su sangre. Su padre,…
William Levy: Un viaje desgarrador a los 44 años: luchando contra crisis de salud, el duelo por pérdidas y enfrentando una separación impactante mientras sus fanáticos se unen para apoyarlo y esperar su resiliencia y su regreso a la fama en medio de los desafíos insoportables de la vida.
William Levy, el famoso actor mexicano, atraviesa un momento crítico en su vida personal. A sus 44 años, enfrenta graves…
End of content
No more pages to load






