No solo es un ícono del cine y la televisión mexicana, María Sorté también es conocida como una madre valiente que ha enfrentado pérdidas terribles, desde la muerte de su esposo hasta un intento de asesinato contra su hijo, Omar García Harfuch, uno de los funcionarios más influyentes en materia de seguridad en México. Hoy, con más de 70 años, su vida actual conmueve y despierta admiración.

De Soñar con Ser Médica a Brillar Bajo los Reflectores: Un Camino Maravillosamente Accidental
Nacida en 1955 en Camargo, Chihuahua, María Harfuch Hidalgo soñaba con convertirse en doctora. De hecho, comenzó sus estudios médicos en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Sin embargo, el destino tenía otros planes cuando decidió acompañar a un amigo al Instituto de Arte Dramático Andrés Soler. Allí, un profesor descubrió su potencial actoral y la convenció de quedarse a estudiar, sin cobrarle por ello.
En 1974 debutó en la pantalla chica con un pequeño papel en la telenovela Mundo de juguete . Pero fue en 1982, con el protagónico en Por amor , cuando su carrera despegó definitivamente. Durante las décadas de 1970 y 1980, se convirtió en una cara muy reconocida en la industria, trabajando junto a figuras legendarias como Vicente Fernández, Cantinflas y Marco Antonio Solís.
Además de actriz, María también destacó como cantante con temas como “Espérame una noche” , consolidándose como una artista multifacética.

“Madre del País”: ¿Un Honor o un Calvario?
Si hay algo que define a María Sorté, más allá de su carrera, es su rol de madre. Casada con el político Javier García Paniagua, crió a sus dos hijos con dedicación plena, incluso mientras estaba en la cima de su fama. Cuando su esposo falleció en 1998, no solo perdió a su compañero de vida, sino que tuvo que criar sola a sus hijos en medio de un mundo complejo.
Uno de ellos, Omar García Harfuch, eligió un camino poco común: convertirse en un reformador de seguridad pública y ocupar el cargo de Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de la Ciudad de México. Por su labor contra el crimen organizado, se convirtió en blanco de múltiples amenazas.
El 28 de junio de 2020, durante la pandemia mundial, Omar sufrió un atentado a manos de aproximadamente 50 sicarios del cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Su auto blindado recibió cientos de disparos, resultando en la muerte de tres escoltas y una civil. Afortunadamente, sobrevivió, pero para María, aquel día marcó una herida emocional imborrable.

“Me levanté al escuchar la noticia. Al ver el coche destruido de mi hijo en la televisión, pensé que mi corazón dejaría de latir. Si no hubiera tenido fe, me habría vuelto loca o habría tenido un infarto”, confesó en una rara ocasión en que habló públicamente sobre el incidente.
Perdón, Oración y Amor Incondicional: Una Madre que Superó los Límites del Odio
Lo que hace única a María Sorté no solo es su fortaleza, sino su capacidad de perdonar. En lugar de pedir venganza, ella ora por quienes intentaron matar a su hijo. “Rezo por ellos, y por sus madres. Ninguna madre quiere ver a su hijo hacer cosas malas.”
Esta fe inquebrantable le ha permitido mantenerse estable después de cinco décadas en el mundo del espectáculo y tras vivir traumas profundos. En redes sociales, frecuentemente comparte oraciones, recuerdos familiares y reflexiones sobre su trayectoria. Recientemente, ante rumores de que había “desaparecido”, publicó una foto reciente asegurando: “Estoy aquí. Nunca me fui”.

Personajes Maternos que Reflejan su Alma Real
Más allá de ser madre en la vida real, María ha interpretado a algunas de las madres más memorables de la televisión mexicana:
Mundo de juguete (1974) – su primer papel maternal.
Mi segunda madre (finales de los 80) – donde fue amada como un modelo ideal de madre.
Las hijas de la señora García – interpretando a Ofelia, una madre cariñosa pero controladora, cuyo amor excesivo alejaba a sus hijas.
Esos papeles no eran solo actuación, sino reflejos profundos de su alma maternal. “Nunca pegué a mis hijos,” dijo una vez. “Solo necesitaba una mirada seria para que entendieran que estaba decepcionada. Pero sobre todo, siempre les he rezado cada día.”

Actualidad: Una Mujer de Más de 70 Años que Aún Ilumina las Cámaras
A pesar de haber superado los 70 años, María Sorté continúa activa en la industria. Su papel como Amanda Cardenal en Vencer la culpa (2023) es prueba de su talento y vitalidad. ¿Está sola? No. “La familia lo es todo para mí,” afirma. “No podría vivir sin ella.”
Hoy vive momentos tranquilos al lado de sus nietos, mientras sigue recibiendo el afecto del público. Su historia es una prueba de que una mujer puede ser artista, madre ejemplar, símbolo de fe y aún así permanecer fuerte frente a las ruinas del destino.

Un Legado que Va Más Allá del Arte
María Sorté no es solo una gran artista de México. Ella representa el sacrificio, el coraje y el amor materno más puro. Su vida nos recuerda que, a veces, lo más poderoso no es el poder ni el dinero, sino el amor y la fe elementos que le han permitido resistir todas las tormentas.
Hoy, al mirar los ojos bondadosos de María Sorté, vemos el rostro de una madre, una artista y una guerrera silenciosa de la vida.
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