Familiares del actor mexicano Arturo Peniche acusaron al famoso de abandonar a su madre; la señora tiene 94 años y padece de Alzheimer

Acusan a Arturo Peniche de abandonar a su madre de 94 años. Créditos: Internet
El nombre del actor mexicano Arturo Peniche de nueva cuenta apareció en todos los titulares de la prensa debido a que salió a la luz que presuntamente tiene en el abandono a su madre, María Zarco, quien ya es una mujer de 94 años que además sufre Alzheimer desde hace 6 años. Quienes hicieron estas revelaciones fueron su hermano Flavio Peniche y la esposa de este, Azul.
Resulta que el también exactor de TV Azteca, donde hizo las novelas Perla y Pasión Morena, dio una entrevista exclusiva a Matilde Obregón para hablar de su carrera pero además de su vida privada.
En ese sentido, la esposa de Flavio indicó que ella y su pareja han asumido la responsabilidad del cuidado de doña María, debido a que sus otros hijos, así como sus nietos y bisnietos, han optado por distanciarse por completo de ella.
En primer lugar, Flavio contó que tomó la decisión de hacerse cargo de la mujer que le dio la vida, luego de que sus consanguíneos consideraran ingresarla a un asilo, tal como ocurrió con su progenitor: “Ahorita está en una etapa muy delicada en la que se le olvida comer, ir al baño… somos siete, cinco mujeres y dos hombres… es un poquito difícil; aquí el que unía a la familia era mi papá”, contó,
Una de mis hermanas es doctora, ella se encarga de mandar las medicinas, mes con mes. Arturo siempre ha estado pendiente de mi mamá, desde antes que yo, y cada quien hace lo que le corresponde y lo que le nace”, añadió.

Exponen a Arturo Peniche por no cuidar de su madre
Cuando le preguntaron si Arturo se encarga de proveer para el bienestar de su madre, Flavio explicó que lo único que aporta es dinero: “Mi hermano nos ayuda con pañales y ese tipo de cosas, con una cantidad para saldar algunos gastos y nosotros nos hacemos cargo de todo lo demás. Los gastos los compartimos él y yo”.
Aunque el también artista evitó hacer señalamientos negativos sobre sus seres queridos, su esposa Azul fue más contundente al abordar la situación de su suegra.
De forma abierta, la esposa de Flavio declaró que la señora ha sido desatendida por el resto de sus familiares: “Lo más difícil es la familia; las hijas te agravan la situación, hacen guerra, hacen problema, en lugar de aligerar la carga. Dios las alejó de mí”, mencionó Azul. Con relación a Arturo Peniche, uno de los máximos galanes de Televisa, la esposa de Flavio puntualizó: Arturo nos provee de Ensure, de pañales y da una cantidad para la persona que nos puede ayudar de pronto, esa es la participación de él. Sin embargo, nuestra participación es de 24/7″.
Asimismo, Azul agradeció que doña María no se percate del abandono gracias a su enfermedad: “A mi suegra no le falta nada… yo digo que fue una bendición para ella tener Alzheimer: ve a su mamá viva, a su papá vivo, a sus hermanas, a sus hijas chiquitas; si no, imagínate vivir el abandono, no vienen sus nietos, bisnietos… realmente está abandonada por la familia, pero ella no se da cuenta de nada”, expresó.
Cabe resaltar que hasta este momento, Arturo Peniche no ha hablado respecto a estas declaraciones que lo colocan bajo la controversia, sin embargo, en el pasado ya se ha pronunciado sobre el padecimiento de su madre.

News
Justo antes de que comenzara la boda de mi hermana, mis padres obligaron a mi hijo de ocho años a dar un discurso frente a toda la élite social. El pequeño se quedó mudo del terror, pero en lugar de protegerlo, mi madre perdió el juicio y le soltó una bofetada fulminante en pleno altar. El silencio fue sepulcral, hasta que mi hijo tomó el micrófono y reveló un secreto tan oscuro que convirtió la lujosa celebración en la ruina absoluta de mi familia.
Justo antes de que comenzara la boda de mi hermana, mis padres obligaron a mi hijo de ocho años a…
El festejo de 8 años de mi nena se volvió una carnicería emocional cuando el regalo de su abuela empezó a despedazarla por dentro. Esa noche, mi hija se retorcía con los ojos en blanco, enterrándose las uñas en la cabeza por el dolor tan perra. El doctor, temblando, me soltó la verdad: Este aparato es una trampa mortal diseñada para quemarle el sistema nervioso a la niña. Sentí que el mundo se me venía abajo al ver a mi propia madre tras el vidrio, con una sonrisa desquiciada y apretando un maldito control remoto, gozando de ver cómo se le escapaba la vida a su propia sangre.
El festejo de 8 años de mi nena se volvió una carnicería emocional cuando el regalo de su abuela empezó…
Bajo el disfraz de un viaje familiar, mis padres y mi hermana nos arrojaron al abismo para borrar nuestro rastro del mundo. Entre los restos de mi cuerpo destrozado, se me erizó la piel cuando mi hijo de seis años me susurró al oído: «Mamá… deja de respirar ahora mismo, todavía no se han ido». Solo cuando esos verdugos de mi propia sangre se largaron, el niño me reveló la sentencia de muerte de mi hermana… y mi sangre se congeló ante la espantosa verdad.
Bajo el disfraz de un viaje familiar, mis padres y mi hermana nos arrojaron al abismo para borrar nuestro rastro…
Entre las risas falsas de mis parientes en la cena navideña, mi hija estaba paralizada, con los ojos llenos de lágrimas mirándome con desesperación. Cuando quise tocarle el hombro, se estremeció y me mostró de reojo el papelito que escondía bajo el mantel. Solo una palabra, Ayuda, escrita con trazos temblorosos me heló la sangre. Levanté la mirada hacia esos rostros conocidos que le servían comida con tanta insistencia, y entendí que el monstruo estaba sentado entre nosotros, disfrazado de familia.
Entre las risas falsas de mis parientes en la cena navideña, mi hija estaba paralizada, con los ojos llenos de…
Tres horas después del funeral, mi familia política cambió las cerraduras con total frialdad, aventaron mis cosas al porche y se burlaron de mí llamándome «alguien de paso». Creían que me dejarían con las manos vacías, hasta que el abogado rompió el lacre del testamento con sello rojo: «Cualquiera que toque la casa de mi esposa, perderá todo su patrimonio». En ese instante, todo el clan familiar se quedó helado, horrorizado al darse cuenta de que el hombre al que yo acababa de dar el último adiós, les había tendido una trampa perfecta.
Tres horas después del funeral, mi familia política cambió las cerraduras con total frialdad, aventaron mis cosas al porche y…
Mi hermano acababa de tirar mi regalo al piso burlándose: “¡Aquí no hay lugar para perdedores!”, cuando el frenazo de una camionetota negra VIP enmudeció a todo el salón. Pensé que tragarme esa humillación en público era lo peor, hasta que el mero mero bajó a toda prisa y se cuadró ante mí esperando órdenes. Cientos de miradas quedaron paralizadas, y mi apá cayó de rodillas, más blanco que un papel, al escuchar a ese titán del poder destapar a gritos el rango que yo había mantenido enterrado por años.
Me llamo Olivia Carter, o como mi abuela materna solía llamarme cuando el orgullo y la decepción se mezclaban en…
End of content
No more pages to load






