¿Sabes qué ocurre cuando una persona intenta aparentar públicamente que todo le da igual, pero por dentro no soporta ver cómo aquella mujer que un día creyó haber destruido emocionalmente se convierte cada vez más en una estrella mundial imposible de alcanzar? Tarde o temprano, esa pesada máscara de indiferencia termina cayendo por su propio peso y la frustración sencillamente explota. Y sinceramente, eso es exactamente lo que acaba de ocurrir con el exjugador del Barcelona, Gerard Piqué, tras el apoteósico estreno mundial de “Dai Dai”, el más reciente videoclip de Shakira que ha terminado arrasando en todas las redes sociales y provocando un auténtico terremoto mediático alrededor de su figura.

Mientras millones de personas en todos los rincones del planeta seguían analizando meticulosamente las indirectas ocultas que la cantante colombiana habría dejado magistralmente escondidas dentro de la letra y de la potente estética del videoclip, algo muy importante y sumamente revelador estaba ocurriendo al mismo tiempo en la estricta intimidad del entorno de Piqué. Algo que, en estos precisos momentos, amenaza con incendiar completamente el internet y los principales medios de comunicación internacionales en cuanto salga a la luz la entrevista completa que, según hemos podido conocer de primera mano, el exjugador grabó hace apenas unos días para un reconocido medio local de la ciudad de Barcelona.

La ironía de toda esta situación es palpable y casi poética. Mientras Shakira arrasa a nivel global con el espectacular videoclip de “Dai Dai”, consolidando una vez más su indiscutible estatus de leyenda viva de la música, Piqué vuelve a quedar duramente señalado y acorralado por unas declaraciones que ya están incendiando las redes sociales, incluso antes de publicarse de manera oficial. La artista barranquillera volvió a demostrar, con elegancia y talento, quién sigue siendo verdaderamente la estrella mundial de toda esta historia compartida, y sinceramente, lo que más nos ha sorprendido de todo este complejo entramado no es solamente la evidente reacción de rechazo de Piqué.

Lo verdaderamente impactante, lo que está dejando a